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Miércoles Noviembre 25, 2020

El 2014 aparecerá en los libros de historia política de Colombia como el año en que se rompieron los consensos que venían desde las épocas del Frente Nacional y, como consecuencia de ello, la definición de un espectro político más completo.

Un espectro con una derecha extrema que no existía desde la mitad del siglo XX y una coalición de centro izquierda, heterogénea pero necesaria, para enfrentar a ese nuevo fenómeno de la política colombiana, que si bien ha sido protagonista 12 años, solo ahora lo hace sin maquillaje, no se reclama de centro y no le molesta que lo califiquen como de derecha.

Es una derecha que se parece al Tea Party, al Frente de Le Pen en Francia, a la coalición italiana que tuvo a Berlusconi casi una década en el poder.

En Colombia ser de derecha estaba mal visto. Una manera de atacar al contradictor era calificarlo como derechoso. A partir de ahora es un calificativo que puede ser visto como positivo. En casi todos los otros países de América Latina había una derecha claramente identificada, en Colombia no. Ese espacio lo ocupaba el Partido Conservador que disputaba el centro e incluso era promotor de una salida negociada al conflicto armado.

Los resultados electorales de este año, tanto en las elecciones de Congreso que le dieron a esa derecha el 20 por ciento del Senado y el triunfo de su candidato en la primera vuelta presidencial, obligaron al surgimiento, casi espontáneo de una coalición de centro izquierda, que se ha dicho que es solo para apoyar la paz, pero que tendrá que consolidarse y mantenerse para enfrentar en adelante al Centro Democrático.

Será una especie de concertación como funciona en Chile, donde hace 25 años un grupo de partidos de muy distintas posiciones ideológicas se unieron para enfrentar a Pinochet y sus herederos. Han ganado cuatro de las cinco elecciones presidenciales y los socialistas han votado por candidatos de centro derecha como Eduardo Frei y demo cristianos han votado por socialistas como Bachelet. Las coaliciones heterogéneas son propias de democracias pluripartidistas como es la colombiana hoy.

Esa concertación a la colombiana tendrá que consolidarse a partir de la próxima semana cualquiera sea el resultado del domingo. Si gana Santos necesitará contar con los congresistas del Polo y de los verdes para sumarlos a los de la Unidad Nacional para poder aprobar los acuerdos que vengan de La Habana. Dirán que los conservadores que se fueron volverán por la “mermelada” y que Santos no necesitará a la izquierda, quizás pero muchas de sus políticas tendrán que ser revisadas, no solo por la coalición que lo apoya sino por el acuerdo con la guerrilla.

Los escenarios electorales próximos volverán a tener un candidato de la derecha al que habrá que derrotar. Por ejemplo, ganarle la Alcaldía de Bogotá al uribismo obligará a la concertación a convenir unas reglas de juego que permitan ese resultado. Si cada uno de los sectores de la coalición se presenta con un candidato no será difícil prever que Francisco Santos tendría el camino abierto.

Si el que gana es Zuluaga, la Concertación tendrá que conformar una coalición en el Congreso que trate de impedir las decisiones cantadas de convocar una Asamblea Constituyente o de enjuiciar al Presidente Santos. Los conservadores estarán todos con Zuluaga si es Presidente y por tanto los partidos de la Unidad Nacional necesitarán de los senadores de la izquierda para conformar una Nueva Mayoría, que es como se llama ahora la Concertación Chilena luego de la llegada del Partido Comunista que se había mantenido al margen.

Esa nueva mayoría tendrá la tarea de impedir que se ponga en riesgo la independencia judicial y que se aprueben retrocesos en materia de derechos.

Durante 150 años tuvimos un bipartidismo clásico; durante 30 años tuvimos  al Frente Nacional; en los últimos 20 años tuvimos una transición al multipartidismo pero con base en consensos implícitos que hacían que lo que estuviera en juego en las elecciones no fuera mucho. Daba relativamente lo mismo elegir a éste o a aquel.

A partir de 2014 no da lo mismo elegir a cualquiera, los candidatos representan y tomarán caminos distintos. Los ministros ya no serán los mismos y los resultados serán muy distintos

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Juan Manuel Santos Calderón
Óscar Iván Zuluaga Escobar
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Dom, 2014-06-15 15:50

Me gusta el artículo, la política en este país estaba desdibujada en intereses personales, ahora son grupos de personas con ideologías clara, cual es la balanza? EL Uribismo se ha convertido en algo que nos ha unido a pesar de nuestras diferencias y si hoy pierde, es el camino hacia nuevas formas de construir nación.

Dom, 2014-06-15 09:22

Hector Riveros votará por Santos.

Sáb, 2014-06-14 16:11

¿Que coisa pasa con voçes engraçadinhos? "2014= Se parti en dos a reública" ...ja! ¿A consenso do Washignton qui coisa es meu amigo? Mais que Fukuyama falho do fin das ideologias é a coisa falaz é verdade, mais otra coisa es a vencedoires do neoliberalismo que a mordisquinhos limpios peleadus por la supremacia do pais por machos alfa da res publica. Dosantos é a yuppie depredador mais que ningum otru, a trabaixo do Innombrable acabaou 2010, nao llega a triunfo da neoliberalismo malandro en tuda seu expression

Lun, 2014-06-16 15:59

Gatito: sería muy conveniente que usted practicara lo que predica. Le sugiero, para que comience a entender algo, buscar en San Google, con beneficio de inventario, "El testamento de Don Facundo", para que no gaste neuronas le regalo estos "links" (enlaces):http://www.materialesdelengua.org/LENGUA/ortografia/puntuacion/puntuarte...,
https://www.facebook.com/agraria2campana/posts/180427192145362, http://www.buenastareas.com/ensayos/El-Testamento-De-Don-Facundo/5275016....

Lun, 2014-06-16 11:12

No subestime la idiotez de la gente. La señora Eslava, que escribe en Blogoeconomía, cree que se escogió la "cabeza del país" y no sabe que "consenso" es lo mismo que "unanimidad" (por eso puede hablar de "relativo consenso" sin que alguien perciba lo ridículo de la expresión).

Héctor Riveros habla de la un supuesto gobierno plebiscitario que no pormetía Zuluaga y los intelectuales que leen LSV se tragan esa basura y hasta aplauden el "análisis".

Otros que quieren llegar a ser como Riveros confunden "artículo" con "comentario" y se preguntan por qué no tienen trabajo, a pesar de que supuestamente pueden evaluar (de manera condescendiente, faltaba más respetar a alguien de "derecha") lo que otros comentan.

Y así...

Sáb, 2014-06-14 13:01

Tremendo ayudita de la selección colombiana a Santos.

Las selección jugó bien sobre todo superando el coco de la falta de Falcao.

Mañana a golear Santos en las urnas y desvirtuar de una vez x todas q los ungidos x muy importantes, no son necesarios siempre.

VOTA SANTOS, x conservar y respetar las instituciones , pero ante todo las libertades y la vida misma.

Sáb, 2014-06-14 10:46

El artículo es acertado. Exactamente el momento político que vive Colombia se refleja a través del espejo electoral de las elecciones presidenciales de 1.914. Es una manifestación de la agudización de las contradicciones de clase, cuya esencia contribuye a ocultarla los intríngulis del Estado de Derecho en cuanto hace a las formas civiles de participación política que han tenido como gran obstáculo en los últimos 50 años las distintas formas de violencia que impiden el ejercicio de la democracia burguesa a los ciudadanos del común. Las elecciones del Domingo 15 de Junio de 2.014 sirven para perfilar la vía burguesa civilizada que igualmente tiene sus extravagancias militaristas o el modelo rural que luchará por confeccionar unos nuevos modelos de justicia y de los otros órganos que restringirán aún más los retazos de democracia expresos en Colombia a lo largo de su historia unicamente en la modalidad electoral.

Sáb, 2014-06-14 10:39

Me parece extraordinario el análisis que han hecho ustedes en este artículo. Hoy haré un mejor trabajo que ayer para buscar más votos en favor de mis candidatos Juan Manuel Santos Calderón y Germán Vargas Lleras. Los colombianos no podemos permitir un fascismo o peronismo en nuestra patria, sería retroceder a las atroces maneras de aniquilar al diferente, al que no está conmigo. No más guerra, no más víctimas, no más violencia, no más atraso, no más miseria. Mi abuelos paternos por ser liberales fueron perseguidos en Suaza-Huila y Arbeláez-Cundinamarca, uno de ellos asesinado, al otro le quemaron una vivienda en su finca. Mi padre quedó de ocho años huérfano, pero Dios en su infinita misericordia lo halló, él perdonó, hoy es Apóstol del Evangelio de Jesucristo con más de 50 congregaciones y no ha conseguido recursos económicos con la Fe, porque predica el Evangelio de Salvación y no el de la prosperidad de los profetas que hoy acompañan a los señores de la guerra.

Sáb, 2014-06-14 10:08

Yo veo una coalición de fuerzas alrededor de un tema pero no de un presidente y menos de un color político; además tampoco veo esa coalición –MOMENTÁNEA- como la finalización del control político del frente nacional q entre otras cosas para mí no ha desaparecido, xq el poder sigue siendo de los mismos 2 colores políticos tradicionales.

Q las fuerzas se reconformaran es muy posible, pero repito alrededor del mismo tema, y el alcance e intensidad será dependiendo d qn gane el domingo. Siendo Santos se concentraran en concretar la Habana y naturalmente iniciar el proceso de tangibilizar el posconflicto. Siendo Furibe, las fuerzas se unirán simple y llanamente en contra de la propuesta guerrerista ya conocida.

El centro izquierda representado en el Polo, Verdes y el resto apoyara el proceso, pero eso No implica q dejaran d ser oposición al sistema y modelo económico político tradicional q está muy lejos de Ser lo q ha sido siempre.

pd: DESPUES D LAS 11:AM, NO MOLESTAR.

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