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Lunes Diciembre 09, 2019
El ex congresista Iván Moreno (arriba) está en medio de un proceso en la Procuraduría por su presunta participación en el llamado 'Cartel de la contratación' en Bogotá.
Entre los testigos que llamó su defensa está el abogado Ómar Ferreira. Ferreira y su socia, Ana María Ruan, fueron los abogados de los Nule en varios de sus grandes negocios con el Estado.

La semana pasada se supo de la convocatoria de nuevos testigos en el proceso disciplinario que adelanta la Procuraduría contra Iván Moreno. Entre los testigos está Ómar Ferreira, un reconocido experto en contratación administrativa. A Ferreira lo llamó la defensa de Iván Moreno como testigo porque el principal negocio de los primos Nule era contratar con el Estado y sus abogados en las licitaciones más importantes fueron Ferreira y su socia, Ana María Ruán. Aunque sus nombres han sido mencionados, hasta el momento la historia de esta relación no ha sido contada en detalle.

Ferreira y Ruán asesoraron jurídicamente a los Nule desde su llegada a Bogotá hasta cuando, a fines de 2009, se enteraron de que Transvial había presentado una reclamación al IDU a través de otro abogado. En ese momento, los Nule ya les debían 3 mil millones de pesos por su asesoría jurídica en negocios pasados. A pesar de esos diez años de cercanía, esas condiciones enfriaron su relación, contó Omar Ferreira a La Silla Vacía, y la firma Ferreira Ruán decidió no trabajar más para los controvertidos primos.

A juzgar por los correos privados entre los primos revelados en una columna de Daniel Samper Ospina, del lado de los Nule la relación con Ferreira tampoco terminó amigablemente. En un correo, Miguel Nule declara: “El único error que es irreversible, o al menos casi irreversible es el haber masacrado nuestra imagen con nuestros propios errores y teniendo al lado ratas y buitres carroñeros. Hoy somos las víctimas de los darío y mauricio vargas, de los dávila, de los sánchez, de los ferreira, de los julio gomez, de los emilio tapias, de los jose guerra, de los manuel sánchez, de los german olano etc.etc.etc. La única salida es hoy apartarnos de ellos en silencio y sin dejarlos heridos a ellos”.

Los inicios

Ómar Ferreira es un abogado de la Universidad del Externado, que se especializó en derecho administrativo e hizo una maestría, en Bélgica, en derecho económico. En 1984, después de trabajar en el Incomex, creó una firma de abogados llamada Ferreira y Asociados. En 1994 llegó la abogada uniandina Ana María Ruán como asociada de la firma y en 1996 pasó a ser socia. La oficina cambió su nombre por Ferreira Ruán y Asociados.

Ya juntos, Ruán y Ferreira se especializaron en casos de contratación administrativa. Ruán aportaba su reciente experiencia en el tema: venía de ser Procuradora Delegada para Contratación Administrativa, cargo en el que conoció a fondo las normas que regulan la contratación, y en particular la Ley 80 que acababa de ser aprobada.

Desde ese cargo, Ruán ayudó a definir cómo se debería desarrollar la principal norma de contratación. Aunque estuvo menos de dos años en la Procuraduría, con el apoyo de su jefe el Procurador General Carlos Gustavo Arrieta tomó decisiones importantes, entre ellas, pedir la pérdida de la investidura de los congresistas Félix Salcedo, Rodrigo Turbay Cote y Rafael Forero Fetecua y denunciar penalmente al hoy condenado por parapolítica Juan José García Romero, esposo de la senadora Piedad Zuccardi.

El ingreso de Ruán a la firma coincidió con la introducción de un nuevo marco legal de contratación para concesionar las grandes obras estatales lo cual transformó la forma de hacer obras públicas en el país. Y Ferreira Ruán y Asociados empezaron a especializarse en los procesos de contratación y particularmente, en brindar asesoría legal para que las propuestas de sus clientes se ganaran las licitaciones o concursos.

Ésa se convirtió desde entonces en la especialidad de la firma. Inicialmente, asesoraron a quienes Ferreira llama “los grandes decanos de la ingeniería”. Firmas como Murillo Loboguerrero o Concay, que tenían una posición consolidada y buscaron aprovechar las nuevas oportunidades. En esa época Ferreira y Ruán asesoraron, por ejemplo, a ICA de México o a una de las primeras concesiones viales, Desarrollo Vial de la Sabana (que construyó y ahora opera la vía Chía-Mosquera-La Mesa-Girardot, en Cundinamarca).

Llegan los Nule

Ferreira dice que su firma tenía clientes importantes cuando empezó a asesorar a los Nule, quienes llegaron a su oficina acompañados de Horacio Mendoza. Mendoza es el papá de Rina Mendoza, ex esposa de Miguel Nule, y  fue un aliado clave para los primos porque ya era un contratista del Estado y les ayudó a conseguir sus primeros contratos.

Como ya informó La Silla Vacía, fueron dos contratos: uno para construir varios “parques de bolsillo” y otro para hacer el parque metropolitano Timiza. Estos dos contratos se los entregó el IDRD, durante el gobierno de Peñalosa, en ese entonces en cabeza de Alicia Arango, con la asesoría jurídica de Edmundo del Castillo.

Ferreira Ruán ayudó a los Nule a ganar el contrato del parque Timiza al demostrar que su rival más fuerte, Arias Serna y Saravia, tenía una multa del DAMA. Y luego, también asesoró a la Unión Temporal Parque Metropolitano Timiza, de los Nule, en una reclamación posterior ante el IDRD por sumas que el Instituto les debía. Como la Ley 80 busca que el Estado no contrate con recién llegados sino con expertos, el contrato de Timiza fue importante para los Nule porque les dio una experiencia que sería clave para ganar otras licitaciones en el futuro. Y así lo hicieron.

Con ayuda de Ferreira Ruán, en 2002 los Nule obtuvieron un contrato para gestionar una de las cinco áreas en las que la Empresa de Acueducto de Bogotá dividió la ciudad. Aguas Kapital, la empresa que crearon para ese fin, empezó a reportar una utilidad de 200 o 300 millones mensuales, calcula Ferreira. “Pero eso en el mundo de la contratación es muy poquito. Para ellos fue un contrato importante, pero más por el nombre que les dio que por la plata”, dijo a La Silla Vacía.

Ferreira Ruán siguió siendo la firma elegida por los Nule para pelear en las licitaciones. Después de la del Acueducto de Bogotá, asesoraron a los Nule en una decena de procesos. El más importante de ellos fue el de la doble calzada Bogotá – Girardot, y estuvieron a su lado en la derrota de la concesión del Aeropuerto El Dorado y en el intento de obtener un tramo de la Ruta del Sol. También fueron sus asesores en el contrato de Aguas Kapital Cúcuta, en el fallido intento de obtener una de las áreas de servicio exclusivo de Aseo en Bogotá, en el contrato de la malla vial de Cúcuta, en una fracasada licitación para obtener el recaudo del MIO en Cali, en los procesos de Fonade para obtener la interventoría de las cárceles. Y, con Transvial, en el famoso y polémico contrato de la Fase 3 de Transmilenio en la Calle 26.

De las grandes licitaciones de los Nule, la única que falta en esta lista es la de los contratos de Malla Vial de Bogotá, por la que la semana pasada la Fiscalía solicitó una audiencia para imputar cargos al alcalde Samuel Moreno. Y de sus grandes negocios, se queda por fuera la compra de Enertolima.

¿Qué hacía Ferreira Ruán para los Nule?

Varias fuentes identificaron a Ferreira Ruán, y sobre todo a Ómar Ferreira, como el “estructurador” de los negocios de los Nule. Es decir, el encargado de determinar la estructura jurídica con la que se iban a presentar en las licitaciones, de buscar socios con la experiencia y el capital necesarios para ganar el proceso, de conseguir la banca de inversión. Ferreira lo negó a La Silla Vacía con vehemencia. “Nosotros nunca los ayudamos a estructurar sus proyectos. Fuimos sus asesores jurídicos, y sólo en ciertos temas. Generalmente, para ganar licitaciones. Pero no los asesoramos en asuntos de derecho societario, de derecho financiero”, le dijo a La Silla Vacía.  “En realidad, sólo el Estado estructura los procesos. Es un error semántico”.

Al preguntarle por qué cree que se dice que ellos hayan sido uno de los ‘cerebros’ detrás de sus polémicas licitaciones con el Estado, Ferreira explica que tiene que ver con la visibilidad de su función al asesorar a los Nule. “No somos los cerebros de los Nule, pero quizás sí fuimos muy visibles”, dice Ferreira. Y es que ellos eran sus abogados en un momento particularmente delicado de los procesos de contratación, la audiencia de adjudicación. “En esos momentos uno tiene que pelear como un león por su cliente. Es su función. Así lo hacemos nosotros, y así lo hacen nuestros colegas” explicó a La Silla Vacía.

Ferreira explica que ellos no preparaban las licitaciones de los Nule. Incluso, dice que desconocían las ofertas económicas, que es una parte esencial de la propuesta. “A partir del 2005 o 2006, cuando crecieron más, ellos tenían un departamento de licitaciones que hacía todo eso”, le dijo a La Silla Vacía.

Las funciones de Ferreira Ruán, según Ferreira, eran revisar los pliegos de condiciones que preparaban las entidades públicas, hacer observaciones y preguntas a esos pliegos, y luego revisar que la propuesta de sus clientes se ajustara a los pliegos definitivos, desde una perspectiva jurídica. Después venía la audiencia: “eso es la guerra. Uno busca los puntos débiles de los otros proponentes, porque todos tienen puntos débiles, y los ataca”, explicó Ferreira.

Según la Superintendencia de Sociedades y el fiscal Germán Pabón, los Nule presentaron documentos falsos en varios procesos licitatorios, desde actas hasta certificados falsos de empresas extranjeras. Ferreira negó tener algo que ver con ese tema. “Nosotros partimos de la buena fe de nuestros clientes. Si ellos nos presentan unos papeles que están consularizados o tienen una apostilla, les creemos” le dijo a La Silla Vacía.

Ferreira también afirma que si ellos fueron clave para los Nule, sólo lo fueron hasta cierto momento. “Cuando se ganaron la doble calzada pasaron de ser unos contratistas pequeños a estar dentro de los grandes. No en el top 10, pero sí entre los grandes. En ese momento los buscaron otros abogados”. Por ejemplo, para el Aeorpuerto El Dorado, además de Ferreira Ruán, estaban la oficina de Humberto y José Miguel de la Calle, y la de Abelardo de la Espriella.

¿Qué tan cercanos?

Ómar Ferreira afirma que los Nule no eran su principal cliente. “Hasta que ganaron la doble calzada eran un cliente pequeño. Y aún en la doble calzada ellos no eran tan importantes como Char, que era el que tenía la plata, o como Álvarez & Collins, que es un viejo contratista”, dice Ferreira. “Nosotros asesoramos unos 20 o 25 proyectos al año. Los Nule nunca pasaron de tres proyectos. Debían representar un diez o un 15 por ciento de nuestros ingresos”.

Pero en una vieja página web de Ferreira Ruán, que aún se puede ver aquí, la firma presenta su experiencia. Y uno de los ítems es el de “proyectos estructurados”, en el que presentan 28 proyectos. Más de un tercio de esos proyectos los hicieron con los Nule, lo que indicaría que éstos sí eran un cliente importante. “Nosotros nunca estructuramos proyectos. Además, asesoramos muchos más proyectos que esos. Ese fue un error de esa página y uno de los motivos por los que la cambiamos”, respondió Ferreira.

Ferreira también afirma que el gran negocio de los Nule no fue una obra pública, sino la manera en que terminaron siendo dueños de Enertolima. En ese proceso, además, dice que Ferreira Ruán no participó. “Los Nule sí nos consultaron, pero para preguntarnos si podían participar en la subasta de Enertolima con empresas como Aguas Kapital. Nosotros les emitimos un concepto explicando que no lo podían hacer, y hasta ahí llegamos. Precisamente por eso fue que hicieron las cosas por otro camino, en el que ya no tuvimos nada que ver”, explicó Ferreira a La Silla Vacía.

Con eso, Ferreira refuta a quienes dicen que los Nule eran clave para ellos. Pero ese no es el único motivo por el que algunos hablan de esa cercanía.

Una de las razones es el de los carros. Uno de los documentos que se ha hecho público sobre los Nule, es la lista de carros que tenían en leasing con varias compañías. Entre los beneficiados estaban Ferreira y Ruán, quienes tuvieron primero unos Chevrolet Épica, luego dos Toyotas Prado y finalmente dos Toyota New Rav. “Sí, nosotros tuvimos carros de los Nule. Siempre fueron dos carros idénticos. Eso era parte de nuestros contratos con ellos, nos los daban como parte de los honorarios que nos debían”, dice Ferreira. Y agrega “mucha gente tenía carros de los Nule. Era parte de la forma de ser de ellos. Pero, eso sí, nunca nos montamos en su avión, nunca fuimos amigos cercanos”.

Otro ejemplo es el primer contrato de Aguas Kapital con el Acueducto en Bogotá. En Aguas Kapital, además de los Nule, estaban la empresa de Alicia Naranjo y su esposo, Mario Pinzón, y Técnicas Hidráulicas, de Cuba. Y el mismo Ferreira aparecía como socio, como denunció Édgar Artunduaga. “Yo sí salgo como socio, con una participación muy pequeñita. Como no había plata para armar el negocio, buscamos alternativas. Y acordamos que nos iban a pagar con una participación de las utilidades”, le explicó a La Silla Vacía.

Según tres fuentes conocedoras del mundo de la contratación pública, Ferreira ayudaba a los Nule a conseguir los ‘sleeping partners’, empresas extranjeras que servían para acreditar experiencia en diferentes temas pero que a la hora de la verdad no participaban en las obras y terminaban de alguna manera ‘burlando’ un aspecto clave de la licitación.

Ese sería un tercer argumento para demostrar que Ferreira Ruán ayudó a los Nule más allá de una simple asesoría jurídica. “Nosotros no conseguimos firmas extranjeras”, dijo Ferreira. Con una excepción: “nosotros sí recomendamos a Condux”, una empresa mexicana experta en construir túneles y grandes tubos como oleoductos, y que fue socia de los Nule en la obra de la calle 26 de Bogotá. Ese trabajo de acercar socios habría incluido empresas nacionales: según El Espectador, fue Ferreira quien también vinculó a William Vélez con los Nule.

Por último, está el caso de una banca de inversión, Bonus, cercana a Ferreira y que ayudó a hacer el cierre financiero de algunos proyectos de los Nule. Bonus fue creada en 2006 y sus socios son personas muy jóvenes. Sus miembros de la Junta Directiva no pasan de los 35 años y representan dos grupos familiares: los Martínez Paz y los Cáceres de Kerchove de Denterghem. Los Martínez son una familia de Popayán y los Cáceres son cercanos a Ferreira. Por eso, dos fuentes le dijeron a La Silla Vacía que creían que Ferreira era socio de Bonus, o posiblemente su verdadero dueño.

“Yo no soy socio de Bonus. Emmanuel Cáceres, el gerente de Bonus, es primo de mi esposa. Y mi hija, que aún está en la universidad y es casi de la edad de Emmanuel, es socia de Bonus” explicó Ferreira a La Silla Vacía. Dijo que la habían vinculado por el aprecio que le tenían, aunque ella no trabaja en la firma ni sabe de banca de inversión. Y que como eran jóvenes él les ayudaba cuando le consultaban algún tema.

Bonus fue la banca de inversión que se presentó, con los Nule y con Ferreira Ruán, en las propuestas para Aguas Kapital Cúcuta y para el Aeropuerto El Dorado. Esa experiencia, además, le ha servido a Bonus para presentarse en otros procesos, incluyendo el del SITP en Bogotá.

Está previsto que el 11 de julio, Ferreira rinda su declaración como testigo ante la Procuraduría. Aunque en ese caso lo que está en juego no es la situación jurídica de los Nule sino la destitución de Iván Moreno, lo que diga sobre su relación con los contratistas podrá aclarar otros aspectos del proceso Nulemil.

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2011-06-28 13:51

Es bien sabido por todos, que los Nule, no llegaron hasta donde pudieron subir solos siempre se asesoraron de los mejores bufetes de Abogados , contadores y Administradores, A quienes hicieron participes de sus "Utilidades", al pagarles Altos Honorarios por sus conceptos Sobre como tumbar al estado con "Legalidad"
Ex funcionarios de Entes de Vigilancia y control estatal, terminaron vendiéndoles sus secretos para Ganar Licitaciones y asesorandolos en materia de Contratación Estatal sin ningún respeto por el erario público, de otra manera son participes y el estado debe responsabilizarlos por Concierto para Delinquir, como Autores Intelectuales. Ahora se lavan las Manos y despotrican de sus clientes socios, intentando mostrar una Decencia y dignidad en sus actuaciones deshonestas ,e inmorales como los mismos delitos cometidos por los Nule.

Mar, 2011-06-28 15:46

pepeloaiza, a nosotros no nos conviene que pase nada. Temas para escribir hay muchos. Nuestra labor es contar cómo suceden las cosas para que los ciudadanos decidan qué hacer con esa información.

Mar, 2011-06-28 12:40

edito mi comentario, cuando me refiero al Sr Ruan es el Sr Ferreira.

Mar, 2011-06-28 12:38

de defenderse a los implicados, lo que en muchos medios no sucede y que demuestra respeto por los protagonistas de la historia y también con los lectores del medio.

Mar, 2011-06-28 12:37

Es preocupante ver cómo poco a poco siguen saliendo personas y profesionales aparentemente muy respetables, involucrados en el escándalo de la contratación pública. Qué tristeza, sin embargo en esta historia específicamente es muy rescatable que los involucrados hayan tenido voz y hayan podido controvertir los argumentos que encontraron los periodistas en su investigación. Sin embargo sus argumentos en mi opinión no resultan convincentes y el tema de la banca de inversión gerenciada por personas tan jóvenes y sin experiencia involucradas en negocios tan grandes, y cuyos socios son estudiantes universitarios que coincidencialmente resultan tener parentesco directo con el Sr Ruan me huele muy mal. Habrá que esperar las investigaciones que adelanta la justicia y ver hasta dónde podrían estar vinculados judicialmente los protagonistas de esta historia. Felicitaciones a lsv por este artículo, no sólo resulta muy interesante y con una investigación seria, sino que le da voz y opción

Mar, 2011-06-28 13:48

Ese señor Franco debe ser el mensajero de la firma Ferreira&Ruan.

Mar, 2011-06-28 12:29

Sería interesante saber cuál es su opinión y ¿por qué dice que está mal escrito? si tiene alguna información adicional sobre el tema sería importante para todos los usuarios que la diera a conocer para poder tener más argumentos en la formación de nuestra opinión. De lo contrario su comentario no le aporta a nadie y parece más bien vacío y extraño, teniendo en cuenta que lleva inscrito en lsv desde hace un año y es su segundo comentario.

Mar, 2011-06-28 11:51

¿Por qué? Si quieres ser un poco más detallado en qué te pareció mal nos ayudaría a hacerlo mejor la próxima vez y a la vez ayudaría a enriquecer el debate.

Mar, 2011-06-28 11:06

Siempre los corruptos de cuello blanco,se declaran inocentes;claro que los ferreira y su socia Ana Maria Ruan,tienen "rabo de paja";estos personajes de la "sociedad colombiana",no conocen que es la Etica Profesional;aprovechan los altos cargos en las empresas del estado,y una vez se retiran crean sus empresas para sacar jugosas ganancias,porque no se declaran inhabilitados?;corruptos que solamente se valen de sus influencias,y de conocer la letra menuda para ganar las licitaciones.Durante muchisimo tiempo esta ha sido la estrategia de los "corruptos de cuello blanco".

Mar, 2011-06-28 13:53

Ana Maria Ruan aprendió bien con su mentor Carlos Gustavo Arrieta, experto en esos asuntos de la contratación con el estado a cambio de su lambonería, como bien la ejercía a favor de Uribe. Muy bien que no haya sido elegido en la Fiscalía y mucho menos lo será como Ministro de Justicia. Este abogado parece mas bien educado en el Externado y no en la U de los Andes. En todas partes hay manzanas podridas.

Mar, 2011-06-28 10:06

El éxito de los hampones Nule en la contratación estatal era que sabía que todos los que lo rodeaban en sus negocios a nivel estatal tenían precio y ellos siempre estuvieron dispuestos a pagarlo. Adicionalmente, en el escenario de gobiernos PUSIENTOS a nivel nacional con Uribe y en el distrito con los Moreno, esta compra-venta era más fácil y además de imprescindible. Eran además en mucho casos hasta baratos,(no incluye a los Moreno ni a Uribe y sus hijos), perratas y propensos a la corrupción como Uriel Grasa Gallego (árbitro de la corrupción uribista en el sector de infraestructura) y Culposencio Menéndez y la Pardo (IDU). Para apuntillar sus fechorías, se rodeaban de abogados r.... Y COMPETENTES como los Ferreira&Ruan, Dávila, Granados, Cancino, y de asesores bien conectados con la corruptela nacional uribista como Mauricio Vargas, quien anda calladito sobre sus asquientos pecados. Germán Vargas, su papá, hombre vertical y correcto, se debe estar revolviendo en su tumba.

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