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Viernes Enero 17, 2020

Esta semana que viene será la de la Vicepresidencia. El Presidente-candidato Juan Manuel Santos anunciará quién será su nueva fórmula vicepresidencial, luego de que tanto él como el propio Angelino Garzón hayan decidido que esa alianza de conveniencia de hace cuatro años no debe continuar.

Santos no le dio juego a Garzón y éste fue crítico de varias de las decisiones gubernamentales. En la opinión ganó de lejos Angelino que registra el más alto índice de favorabilidad de los personajes públicos en Colombia, tanto que sería –si nos siguiéramos por las encuestas- el mejor candidato a la Vicepresidencia hoy por hoy. Pero no, esa apuesta de tener una persona de origen distinto, que represente intereses distintos y que quizás ayude a atraer electores de sectores que por sí solo no están dispuestos a votar por un candidato a Presidente fracasó.

Desde que se recreó la figura del Vicepresidente en el sistema político colombiano, el candidato ha ayudado pero no se puede afirmar que atrajo votos adicionales, o por lo menos no tantos como para atribuir a eso el resultado electoral.

Samper unificó al Partido Liberal con De La Calle que representa una facción completamente distinta a la que representa el hoy expresidente. Pastrana jugó la que estaba cantada –tal cual se pensó en la Constituyente- un vicepresidente de partido distinto y costeño. Uribe le sumó una cara bien recibida en organizaciones no gubernamentales de derechos humanos para disminuir las resistencias en ese sector. Ha habido más o menos de todo y todas las fórmulas han fracasado.

La resurrección de la Vicepresidencia no fue un asunto menor en la Constituyente. Los que apostaban a consignar reglas para promover el multipartidismo la empujaban porque creían que estimulaban coaliciones variopintas que ayudaban a los acuerdos entre partidos. Los conservadores porque sentían que solos no podían ganar la Presidencia. Los liberales la apoyaban pero hasta que los derrotaron trataron de exigir que la fórmula fuera del mismo partido. La mayoría de los constituyentes tenía como principal objetivo establecer reglas que acabaran con el asfixiante bipartidismo y el Vicepresidente era una más de varias.

Hace un par de años, cuando Angelino Garzón sufrió serios quebrantos de  salud, de los cuales por fortuna  se recuperó, el presidente Juan Manuel Santos dijo que creía que había que acabar la Vicepresidencia porque era una institución inútil y costosa. Nada indica que eso sea lo que repita en estos días cuando revele quién lo acompañará en la papeleta electoral.

Santos que está débil en las encuestas, lo que lo convierte en un candidato en riesgo permanente de que “salte la liebre”, necesita reforzar su candidatura con un compañero o compañera que de cualquier manera será mejor aceptado por los electores que él. Había decidido que fuera el general Oscar Naranjo, quien goza de una alta popularidad y además siguiendo los cuentos de los “estrategas” que le dicen que contrarresta las críticas uribistas de debilidad en la seguridad, pero las encuestas y el surgimiento de Martha lucía Ramírez y ahora de Peñalosa lo pusieron a pensar.

Además de la reflexión propia, Santos ha recibido la petición de Germán Vargas de querer ser candidato a la Vicepresidencia, que era un escenario que el exministro había descartado. Vargas necesita un espacio para continuar con su campaña presidencial para el 2018 y no está fácil conseguirlo. Después de darle vueltas decidió que en la Vicepresidencia se podría. Eso sí a condición de tener “poder”. Los amigos de Germán han proclamado a los cuatro vientos en los últimos días que él sería fórmula previo un acuerdo de que coordine (y nombre claro) varios ministerios con “chequera”.

Naranjo se anticipó (seguramente después de conversar con el Presidente) a decir que si le ofrecían él aceptaba pero ayer en CM& tuvo una posición matizada e insistió en que trabajaría “por la paz”. Vargas no ha dicho nada, pero sus cercanos han promovido con fuerza su candidatura.

Cualquiera que fuera el escogido, el Presidente Santos cambiará su discurso. La Vicepresidencia dejará esta semana de ser inútil y costosa para ser un el espacio ideal donde poner a un “complemento perfecto”. Con cualquiera Santos dirá que “no será un Vicepresidente de papel sino que tendrá el encargo de tareas fundamentales en el Estado”.

“Le he pedido al General que diseñe y dirija un programa para mejorar la seguridad en las ciudades con el apoyo de todas las entidades oficiales, como nunca antes”, dirá Santos en un escenario.

“Germán ha probado su capacidad de ejecutor y por eso bajo su coordinación estarán los próximos cuatro años los más importantes programas de inversión pública. Con él lograremos lo que nunca antes”, dirá el Presidente-candidato si el escogido es Vargas.

Habrá nuevas encuestas y ellas dirán que si es Naranjo, la intención de voto por Santos pasará de 26 a 28 y si es Vargas a 30 o 32 y el candidato-presidente empezará a pelearle la delantera al voto en blanco.

Si es Naranjo, durante la campaña será prudente no abrirá pelea con Uribe y hará énfasis en el combate al crimen común y el post-conflicto. Si es Vargas, se convertirá en el sparring de Uribe lo que le ayudará al expresidente en su campaña al Senado porque los medios le darán aún más visibilidad que la que tiene y opacará aún más a los demás candidatos al Congreso. Guardará además un prudente silencio en relación con las posibilidades de la paz.

Si Santos resulta reelegido, Naranjo se aplicará los dos primeros años a hacer la tarea en materia de seguridad y terminará en una embajada en Europa. Si es Vargas hará muchas cosas en el primer año, viajará por el país, entregará casas y carreteras  y al segundo año la tensión será tal entre él y los Ministro de Hacienda y el Director de Planeación porque no le dan más presupuesto para sus sectores que el debate llegará a la Presidencia y no me atrevo a vaticinar en qué termine.

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Sáb, 2014-02-08 23:09

Soy un ávido consumidor de los contenidos de LSV. Usualmente encuentro al columnista Riveros entretenido, bien informado y sesudo. Pero últimamente su producción ha sido pobre. En especial su pasado trabajo; superficial y lánguido. Este está un poco mejor, pero aún así, por debajo de los estándares de LSV. De pronto necesita unas vacaciones para recargar baterias, o intercalar trabajos con otros (otras) analistas políticos.

Lun, 2014-02-10 09:51

Esto tiene que ser un chiste... "El despertar de colombianos"....partido de la U.... Juahhhhjuahhhjuahhhhh!!!! jajajajajajajaja. ¡Vamos por un mejor país!...juahh!!!juahhh!!...Miren nada mas Santos para donde nos lleva...no sean descarados...

Sáb, 2014-02-08 12:04

Si así son las cosas, propongo que para presidente no se inscriba una persona, sino una lista. El que encabece la lista será el presidente en ejercicio, los demás ... para que sumen (o resten) votos. ¡Que sabia es la democracia!

Sáb, 2014-02-08 16:42

Como Siempre buscando motivos para joder

Sáb, 2014-02-08 14:55

Creo que sionix está mamando gallo. ¿Qué más se puede hacer con este tema?

Sáb, 2014-02-08 10:28

Tercer semana en linea desperdiciada por el señor riveros, solo resta que para la semana entrante opine sobre la
importancia de las
tetillas en los hombre,
que es muy parecido a
las funciones del
vicepresidente en Colombia.

Sáb, 2014-02-08 16:44

Yo ya estoy preocupado con Riveros,exact aments son 3 semanas muy Raras

Sáb, 2014-02-08 17:11

Idem, didundi, idem

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