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Viernes Diciembre 13, 2019

Esta era la imagen del metro que utilizó la administración de Samuel Moreno, y que corresponde a un metro pesado y subterráneo.

Ésta otra imagen, también utilizada por la página oficial de la ciudad, corresponde a un tranvía.

 

Ayer empezaron las sesiones extras del Concejo de Bogotá, a las que lo citó el alcalde Gustavo Petro para debatir un proyecto de acuerdo. El proyecto, el primero que presenta Petro al Concejo y con la suficiente importancia como para convocar a sesiones extras, busca que el Concejo le apruebe un cupo de endeudamiento por 800 mil millones de pesos. Y ese cupo, que originalmente era para el metro, posiblemente puede ser utilizado para el tranvía de la Carrera Séptima, también conocido como metro ligero.

Para que la ciudad se pueda endeudar, es necesario que el Alcalde le pida permiso al Concejo. Eso lo hizo Samuel Moreno en 2010, cuando pidió un cupo de endeudamiento de 1,2 billones de pesos. Como en ese momento ya estaba metido en el escándalo de contratación, el Concejo sólo le soltó 400 mil millones de pesos de endeudamiento.

Los otros 800 mil millones de pesos se los condicionó a que se usaran para obras -y no estudios- de la primera línea del metro, sólo si se cumplían los requisitos establecidos por los documentos del Conpes -la máxima autoridad de planeación en el país- del metro. También exigió que el dinero sólo se gastaría a partir de 2012, cuando Moreno ya no fuera el alcalde.

El acuerdo que presentó Petro ayer busca que le suelten ese dinero, incorporándolo en el presupuesto de 2012.

 

 

 

Los peros del proyecto de acuerdo

La exposición de motivos del proyecto de acuerdo que presentó Petro:

Proyecto de acuerdo 091-12 exposición de motivos

Es un documento ambiguo: no específica en qué se va a utilizar la plata. Si bien es claro que sólo se puede usar para la construcción de la primera línea de metro, porque esa fue la autorización que le dio el Concejo en 2010, el proyecto no lo dice.

Lo que sí dice es que la plata es “para el Proyecto Metro de Bogotá”, que la ciudad necesita transporte público eficiente con “el uso de tecnologías y combustibles limpios”, que “las condiciones actuales del sistema ameritan una intervención ágil, que permita dar señales contundentes a la ciudadanía del interés del Gobierno Distrital en solucionar en el corto plazo esta problemática, como el modo de transporte requerido para la Carrera Séptima” y que “el Sistema Integrado de Transporte Masivo contempla su integración con el sistema Transmilenio, con el Sistema Metro”.

Al leer entre líneas, queda claro que la plata se irá en un medio de transporte masivo, que se movilizará por la Carrera Séptima y será eléctrico. Además, un medio cuya construcción muestre resultados a corto plazo. Y ese medio, según lo que ha dicho hasta ahora Petro, es el “tram-tren", el tranvía o el metro ligero.

Además, Petro conovó el Concejo a extras, lo que siginifca que tiene premura para incluir en el presupuesto de este año los 800 mil millones para obras del metro. Como explicó La Silla Vacía, la obra del metro "pesado" no se podría iniciar antes de 2013, por bien que vayan las cosas, lo que refuerza la idea de que esta plata no es para un metro "pesado".

¿Metro ligero o tranvía?

El primer obstáculo que tendría esta solución sería que la plata debe ir a un metro. Pero como lo anunció ayer Fernando Rey, el decano de Ingeniería Civil de la Universidad Santo Tomás, designado, aunque aún no se ha posesionado, como gerente de los proyectos ferroviarios del Distrito, lo que se construiría sería un metro ligero. 

De ser así, la administración podría argumentar que la plata sí se iría para una primera línea de metro, aunque no subterráneo y pesado, como se pensaba. “Dentro del concepto de metro caben los metros pesados y los ligeros” le explicó a La Silla Vacía una fuente de la Alcaldía. “Entender eso es clave”.

El lío sería explicar que se trata de un metro ligero y no de un tranvía, una distinción que no es tan clara para el ciudadano y que puede enredar el debate. De hecho, para algunos existen diferencias entre esos dos sistemas y el tren ligero, por ejemplo, lo que complica aún más las cosas.

Una de las diferencias que usualmente se plantean entre los dos sistemas es que los tranvías comparten la vía con otro tipo de vehículos, mientras que los metros ligeros (Light Rail o Light Rail Transit en inglés) tienen vías exclusivas. Otra es que los tranvías son elevados mientras que los metros ligeros están al nivel del piso. También se señalan como diferencias la capacidad, el número de vagones, el número de estaciones o paradas y la velocidad. Y, sencillamente, que los metro ligeros son la evolución de los tranvías.

Entre los metros ligeros más conocidos están el Docklands Light Railway de Londres, el Tren de la Costa de Buenos Aires, el Metro Light Railway de Sydney, el Línea Verde del metro de Boston y el metro de Valencia (Venezuela).

En última instancia, no hay un acuerdo entre los expertos. Y eso, precisamente, daría munición a las dos posiciones y podría enredar el proyecto.

Otro problema sería venderle la idea a la opinión pública. Después de décadas de espera y de haber elegido a Samuel Moreno con la promesa de hacer un metro pesado, el sueño estaba cerca a convertirse en una realidad. Durante los cuatro años de Moreno y de Clara López, la ciudad tuvo un gerente del Metro, Santos apoyó la idea, se hicieron estudios de demanda y se consiguió financiación para el metro.

Con este cambio de destinación de la plata, la opinión pública podría sentir que el anhelo se aleja. Aunque Petro no se ha desmontado del todo de la idea de un metro pesado, no hay plata para todo y la inauguración de un metro pesado, que moviliza más pasajeros, quedaría postergada.

Si Petro cambia metro pesado por metro ligero o tranvía y logra entregarlo funcionando y solucionando problemas, puede anotarse muchos puntos. Pero si se queda sin ninguno de los dos y deja a la ciudad sin el pan y sin el queso, sus aspiraciones presidenciales podrían desaparecer.

El pulso político

El paso del acuerdo por el Concejo no va a ser fácil no sólo por las difíciles relaciones de Petro con el Concejo, sino porque el interrogante será si la plata se va para un metro pesado o no. Por ahora, su estudio lo asumirá la Comisión de Hacienda, donde se dará el primer debate.

En esa comisión hay 15 concejales: dos de Cambio Radical, un conservador, tres de La U, tres Progresistas, dos Liberales, uno del Polo, dos Verdes y uno de la Alianza Social Independiente. Es decir, diez de la coalición mayoritaria que eligió a las mesas directivas y al Contralor y al Personero, y cuatro más cercanos a Petro, quien en principio arranca en minoría.

El debate va medir las fuerzas en el Concejo, especialmente importante porque es el primer proyecto de acuerdo que Petro va a tratar de sacar adelante. Por eso, las posiciones frente a la posibilidad de utilizar el cupo para un metro ligero o un tranvía, muestran hacia dónde se inclinan los concejales. Incluso el uso del término “tranvía” o “metro ligero” sirve para orientarse.

“El acuerdo es para metro. Si es pesado o ligero, ya vendrá la ocasión de comprometerlo, porque por ahora es sólo la incorporación del dinero al presupuesto”, le explicó a La Silla Vacía la concejal progresista Angélica Lozano. "De acuerdo con la exposición de motivos del proyecto de acuerdo, podría inferirse que es para el metro ligero por la Séptima" dijo su copartidario William Moreno. Y afirmó que, de ser así, lo apoyaría. En el mismo sentido se expresó la liberal María Victoria Vargas.

En cambio, Juan Carlos Flórez, de la Alianza Social Indígena (ASI), le dijo a La Silla Vacía que había que prender las alarmas. “Que el alcalde no nos meta gato por liebre. Que no nos meta el tranvía por metro” le dijo a La Silla Vacía. “Sin conocer el plan de desarrollo, este cupo de endeudamiento es un cheque en blanco para el alcalde”, dijo Orlando Parada, de La U y opositor de Petro.

En un punto medio se ubica el liberal Miguel Uribe. "Como está concebido el acuerdo que aprobó el cupo de endeudamiento es metro pesado, salvo que en la discusión del proyecto se decida otra opción de metro", afirmó.

En las próximas semanas se sabrá si el Concejo definitivamente se sube al metro ligero de Petro, o prefiere dejar pasar ese tranvía de largo.

Nota: después de publicada la historia, La Silla Vacía recibió la respuesta de Fernando Rey sobre el cupo de endeudamiento. El encargado de los proyectos férreos de Petro explicó que el dinero es para el metro pesado y el metro ligero.

"Estos dineros deberán cubrir el proyecto Metro, cuyos componentes son el Metro Pesado y el Metro Ligero. Es un solo programa que tiene en común la operación ferroviaria urbana con dos tipos de trenes con una misma geometría de carrilera, un mismo sistema de alimentación eléctrica y el mismo propósito", escribió. "Difieren el uno del otro en las características del material rodante y parámetros de operación; para nuestro caso el Metro Pesado se desplazará en un 70% de su trayectoria en túnel profundo y trinchera cubierta, mientras que el otro utilizará vagones de piso bajo integral y pasará por los corredores férreos existentes y en una primera fase rodará en doble vía por la Carrera Séptima desde la Calle 183 hasta la Calle 6ª".

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2012-03-21 03:41

Increíble discusión eterna en torno al sistema de transporte masivo para la capital. El insumo definitivo por ahora debe venir de los proyectos que se prioricen dentro del Plan de Desarrollo de Petro; allí se nos aclarará un poco el panorama.

Mié, 2012-03-21 00:01

...entre esos dos sistemas y el "trnel" ligero...
Tercer párrafo de "¿Metro ligero o tranvía?"

Mié, 2012-03-21 08:15

Hecho, muchas gracias

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