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Lunes Marzo 30, 2020
Jorge Armando Otálora después de la arrolladora votación donde obtuvo 126 votos a favor y ocho en contra (4 para Olga Lucía Gaitán y 4 para Beatriz Linares). Foto: Juan Pablo Pino

 

Anoche Jorge Armando Otálora fue elegido nuevo Defensor del Pueblo, de una terna en la que competía con dos mujeres expertas en derechos humanos. Luego de un Defensor que permaneció prácticamente mudo frente a lo que ocurría en el país y que así logró mantenerse en el cargo durante nueve años, la gran esperanza es que Otálora sea más fiel a la ciudadanía y menos a sus electores directos, el Congreso y el Presidente. Sobre todo, que no se quede callado.

Volmar Pérez, quien fue Defensor del Pueblo entre 2003 y 2011 fue criticado principalmente por su silencio. Aunque estuvo durante nueve años en una de las posiciones en las que más se espera activismo por parte de un alto funcionario, Pérez se concentró en no pisar callos. Tanto así que hasta el mismo Uribe lo elogió en una ocasión diciendo que nunca se imaginó que iba a tener a un defensor del Pueblo "tan prudente".

El lío es que al Defensor del Pueblo, según la Constitución, le corresponden funciones que no exigen precisamente prudencia sino todo lo contrario. Como encargado de la promoción, ejercicio y divulgación de los derechos humanos, al Defensor le corresponde orientar a los ciudadanos y a los funcionarios públicos en el tema, divulgar y recomendar políticas, y enfrentarse en los tribunales y en el Congreso con nuevas propuestas o con críticas a las existentes. Aunque la Defensoría no tiene dientes, como si los tiene por ejemplo la Procuraduría, definitivamente sí tiene voz.

Volmar Pérez, el Defensor Público saliente, estuvo en el cargo entre 2003 y 2011. 
Jorge Armando Otálora, luego de que la Cámara aceptara su renuncia a Magistrado del Consejo Superior de la Judicatura fue elegido Defensor. 
Beatriz Linares, quien ejerció una importante labor como Delegada para la niñez, la mujer y la juventud, era candidata a Defensora pero no fue elegida. 

Olga Lucía Gaitán la tercera de la terna de candidatos, es una experta en derechos dumanos y conoce muy bien por dentro a la Defensoría. Fotos: Juan Pablo Pino 

 

Estos nueve años dejaron buenos ejemplos de gestión en algunas de sus Delegadas y defensores regionales. A pesar de eso, académicos y ex funcionarios coinciden en que esa no fue una política o direccionamiento del Defensor sino que fue fruto del trabajo individual de las personas encargadas de cada tema.

La primera tarea que tendrá Otálora será retomar esas buenas políticas, recuperar el protagonismo que Pérez perdió en la agenda nacional de derechos humanos y por encima de todo, romper el silencio. 

Cuando Volmar decidió quedarse mudo

Como lo contó La Silla, Volmar Pérez ha venido brillando por su ausencia y en varias de las crisis de derechos humanos más graves del Gobierno del expresidente Uribe no se pronunció. Y aunque La Silla intentó de comunicarse hoy con él para preguntarle por eso, tampoco habló. 

Cuando estaban en discusión proyectos tan importantes para los derechos humanos como la Ley de Justicia y Paz y la Ley de Víctimas (las de Uribe y la de Santos), Pérez pasó de agache. También lo hizo cuando se armaron los mayores escándalos de violaciones de derechos humanos del Gobierno de Uribe, las chuzadas y los falsos positivos. Además, dejó pasar sin protagonismo alguno debates como las capturas masivas, el estado de cosas inconstitucional del desplazamiento, el riesgo electoral para las elecciones de autoridades locales y la independencia judicial, para nombrar solo algunos ejemplos.

Mientras Pérez estuvo en la Defensoría, las nuevas leyes (justicia y paz y víctimas) le aumentaron la planta, la nómina y las responsabilidades. Pero eso, aunque volvió a la institución más importante en la agenda política, no la volvió más activa.

“El crecimiento en la planta y en la nómina no vino de la mano con una política de control, que garantizara la creación de nuevos cargos más eficientes y libres de incentivos de corrupción”, le dijo Camilo Sánchez, un investigador de Dejusticia a La Silla. 

Cuando sí se supo de Volmar Pérez fue al momento de su reelección, que fue anulada porque se hizo con una terna de tres hombres que desconocía la ley de cuotas. Pero el silencio de Pérez fue estratégico incluso para eso, y pese a que su primera elección fue declarada nula, no tuvo dificultad en salir elegido en la segunda. Su "prudencia" le garantizó la reelección.

Como la Defensoría no era una institución nueva, los nueve años de Volmar Pérez también tuvieron el efecto de dejar que se marchitara en muchos casos el trabajo de sus antecesores: Eduardo Cifuentes, José Fernando Castro Caicedo y Jaime Córdoba Triviño. El primero y el último reconocidos por su trabajo en el tema de derechos humanos, también desde la Corte Constitucional. Y Castro Caicedo, quién fue ex jefe de Pérez en la Defensoría, cuando éste manejaba una Delegada y luego la oficina de control interno.

Por ejemplo, el programa creado por Cifuentes que hacía seguimiento a políticas públicas relacionadas con los derechos económicos, sociales y culturales desapareció. En el caso del Sistema de Alertas Tempranas, en el que la Defensoría jugaba un papel determinante, éste se mantuvo por presión de otras instituciones o de agencias internacionales como USAID, pero no por el apoyo que le correspondía darle a la Defensoría.

Curiosamente, una de las personas que más le trabajó al tema del Sistema de Alertas Tempranas fue Olga Lucía Gaitán, una de las rivales de Otálora en la terna de candidatos, cuando fue Coordinadora del Área de Fortalecimiento del Estado Programa de derechos Humanos USAID y desde la Defensoría, como Defensora encargada en el periodo de transición entre la renuncia de Cifuentes y la elección de Pérez.

Los que hablaron por la Defensoría

Volmar Pérez, como Defensor del Pueblo, deja el cargo sin mayores reconocimientos, no logró destacarse en la arena pública, no aportó en materia de políticas ni generó controversia alguna que llevara a cambios, ayudara a impedir retrocesos o a construir avances en derechos humanos. Sin embargo, algunas de sus Delegadas sí lo lograron. Y lo paradójico es que en uno de esos casos, el buen ejemplo vino de la otra rival de Otálora en la contienda a Defensor, Beatriz Linares.

Académicos, directivos de algunas ONG, funcionarios y exfuncionarios del Estado consultados por La Silla coincidieron en que de la Defensoría de estos últimos años se puede destacar principalmente el trabajo de dos de sus delegadas. La Delegada en materia de la niñez, la juventud, la mujer y los ancianos, y la de orientación y asesoría de víctimas.

La primera estuvo a cargo durante estos años de Beatriz Linares, María Cristina Hurtado y Pilar Rueda. Tuvo una participación activa en la creación de una Ley para la niñez y la infancia, trabajó conjuntamente con el ICBF y de la mano de Linares, ayudó a regular y a desarrollar una política de prevención de reclutamiento de menores y desmovilización. “A pesar de obstáculos como falta de recursos o planeación, esta Delegada logró avanzar”, le dijo a La Silla Patricia Linares, ex comisionada de la CNRR.

En el caso de la orientación y asesoría de las víctimas, que estuvo a cargo de Patricia Luna, la Delegada se encargó de crear la institucionalidad para que existiera la Unidad de Atención Integral a las víctimas con la que cuenta la Defensoría. Aunque esto no surgió de una política del Defensor o su Delegada, sino de un mandato que viene de la Ley de Justicia y Paz y sus decretos, la participación fue muy activa. Bajo la administración de Luna se produjeron documentos, guías y formatos para garantizarle el acceso a la información sobre sus derechos a las víctimas y la capacitación de los funcionarios a cargo.

En el tema de orientación y asesoría a las víctimas, fuentes consultadas por La Silla también destacaron la labor realizada por algunos de los defensores regionales, y en particular por los de zonas complicadas en el orden público como Antioquia y Córdoba.

Pero la labor de la Defensoría, además de lo que corresponde a sus Delegadas, necesita la voz del Defensor que represente a los derechos de la ciudadanía, así sea en contra del mismo Gobierno cuando sea necesario. Así ocurría antes de la etapa de silencio de Pérez, con Cifuentes. Este último llevo a cabo investigaciones sobre el impacto en las comunidades de las fumigaciones de cultivos ilícitos, cuestionó la actuación de las Fuerzas Armadas en Bojayá, le pidió al Gobiero tomar acciones para proteger a los indígenas de las masacres y cuestionó el alcance del fuero penal militar. 

Por eso aunque Otálora fue elegido por una impresionante mayoría y a pesar de las calidades incuestionables de sus competidoras logró rápidamente asegurar el apoyo de las bancadas de la U, liberales, conservadores y el Gobierno, el resultado de su gestión como defensor ya no dependerá de ese apoyo.

La primera tarea que tendrá Jorge Armando Otálora en la Defensoría será romper con el silencio de Volmar Pérez, asumir una agenda política de defensa de los derechos humanos y para eso, si es necesario, hacer lo que Pérez no hizo, enfrentarse con sus electores. 

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Jorge Armando Otálora
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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2012-08-24 00:29

El papel de PÉREZ fue tan lánguido que no será difícil superar su pobre gestión. El papel de la Defensoría del Pueblo en una democracia tan falseada como la nuestra, tiene que ser protagónico y contundente.
Desafortunado este nuevo proceso de elección pues las componendas siguen dominando el quehacer parlamentario. ¿Será que algún día nuestros Congresistas actuarán con honradez y por el bien común?

Mié, 2012-08-22 16:26

Este tipejo Perez me confirma que durante 8 años Uribe REINÓ en Colombia. El manejaba al país como si fuera su Ubérrrimo, hacienda conseguida por cierto con dineros oscuros, de dudosa procedencia. En fin, Uribe manejó al país como si fuera un pequeño emperadorcito.....E individuos como este saliente y oscuro Defensor del Pueblo, se sentían atemorizados por el poder de Uribe para hacer daño.

Mié, 2012-08-22 16:33

Ahora, sobre el nuevo Defensor, Sr. Otálora, tengo unas fuertes dudas.....Para mí nadie que sea recomendado ni por la U ni por el Partido Conservador me parece que sea confiable o idóneo. Esos recomendantes en lugar de ayudar, dañan la reputación de cualquier funcionario, así sea Santa Teresa de Calcuta.

Mié, 2012-08-22 15:12

Con esa arrolladora votación, con esa unión de partido y con el pasado del nuevo Defensor del Pueblo,(que debe llamarse Defensor del Poder) cuando aspira uno como colombiano que el Defensor actué conceptuando en contra de quienes lo eligieron en el evento de existir un proceso?. Así como ocurrió esta elección es factible que el nuevo Defensor sea mas silencioso que el saliente.

Mié, 2012-08-22 15:07

La corrupción encabezada por Simón Gaviria está más viva que nunca. Defensor de bolsillo,Otálora es un inepto,Cámara machista.

Mié, 2012-08-22 10:30

Otro bueno para nada, una cuota burocratica mas...

Mié, 2012-08-22 10:30

hace años estoy insistiendo a la defensoria del pueblo sobre el incumplimiento a la tutela t-323 de abril 4 de 2.005 proferida por la h. corte constitucional donde ampararon mis derechos fundamentales, no han hecho absolutamente nada. espero que el nuevo defensor-estando en la judicatura- en sentencia ratifico el incumplimiento y solicito sancionar a magistrado que se ha negado a hacerla cumplir, ejerza las acciones contundentes haciendo respetar las sentencias judiciales.

Mié, 2012-08-22 08:35

El Defensor del Pueblo es un abogado que ha defendido a Santofimio, a Fino y a DMG.

Mié, 2012-08-22 08:09

Ese "exdefensor" no era defensor del pueblo sino protector de los desmanes del Uribato.Han debido elegir una mujer, más respetuosa de los derechos humanos pero es innegable que el legislativo es bien misógino.
SIMÓN GAVIRIA, artífice de esta elección así como del bodrio de la reforma a la justicia, debería desde ya ser reemplazado de la dirección del partido liberal por analfabeta funcional.
Su padre por lo menos es inteligente pero este pequeñín no puede seguir influyendo en los destinos del país.

Mié, 2012-08-22 08:10

Exacto.¡¡
Más de lo mismo.Una mujer era la ideal: ejecutivo y legislativo misóginos.

Mié, 2012-08-22 08:01

Con el perdon de ustedes,pero este el tipico periodismo criticon, miramos calladamente la gestion de este personaje por 11 años,que es un tiempo largo,esta sanguijuela no dejo ni de que hablar y ahora cuando por fin se le acaba la chanfaina aparecen articulos como este a decir lo que no se dijo en su momento,no somos si no carroñeros,a petro lo vigilan al milimetro y asi tiene que ser muy seguramente esto lo incomodara pero luego tambien tendra su meresido cosa que no se hiso con el supuesto defensor del pueblo,figura que no le sirve si no al gobierno para aseverar que aqui todo marcha bien.si es nombrado por el gobierno trabajara para el no encontra de el. pan y circo

Mié, 2012-08-22 12:32

Si miras los artículos relacionados verás que escribimos varios artículos sobre su gestión en el pasado.

Mié, 2012-08-22 07:17

Ojalá se haya acertado en la elección de Defensor y podamos ver en esa Institución una ferrea defensa por los derechos humanos,una guerra a la poliquería y un acompañamiento vertical a la política de restitucíon de tierras, génesis real de la paz. En los departamentos rogamos coloque profesionales capaces de generar el cambio; lógico no podrán ser cuotas políticas ni pagos por el voto de los parlamentarios. si por casualidad lee este comentario, abra un archivo para que se le envien hojas de vida de personas capaces.

Mié, 2012-08-22 06:58

José Luis, mil gracias por el comentario, si en efecto claro que no son 11, ya lo corregimos.

Mié, 2012-08-22 08:11

Respete.Camila Osorio era una gran cronista en defensa de las victimas del conflicto colombiano.
Hace mucha falta su narrativa en la Silla.

Mié, 2012-08-22 12:28

Estamos de acuerdo, June. La extrañamos bastante.

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