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Sábado Enero 16, 2021
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Fuentes del CTI dijeron que la directora de la policía judicial estaba presionando por resultados en la investigación sobre el atentado contra Fernando Londoño para concluir rápidamente que había sido las Farc. Foto: Juan Pablo Pino

 

 

El viernes pasado, la directora de la División de Criminalística del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, Martha Lucía Rodríguez Ladino, fue notificada de su traslado a la seccional Cundinamarca durante los próximos seis meses para un cargo que ni siquiera existía en el organigrama de la entidad. Y aunque el relevo no implicaba una desmejora salarial para la funcionaria, quien hasta entonces ejercía como segunda persona de mayor rango en el CTI, pasaba así de superior a subalterna de sus compañeros de trabajo.

 

Rodríguez Ladino venía de ocupar los más altos cargos en las dos divisiones del CTI: la Jefatura de Criminalística y de Investigaciones. Había sido además jefe de los investigadores del Grupo Gaula de la Fiscalía y de las Unidades de Vida de la entidad. Su trayectoria de 18 años en la Fiscalía General de la Nación, siempre como investigadora, ha hecho que sus compañeros de trabajo la consideren la única mujer "CSI", es decir, experta en manejo de la escena del crimen en la Fiscalía.

Su traslado fue tan irregular que la Oficina de Personal de la Fiscalía General de la Nación ordenó revisar el caso. Por ello, la Directora Nacional del CTI, Maritza Escobar Baquero, decidió el martes en la tarde ascender a Rodríguez Ladino a jefa de la seccional del CTI para el departamento de Cundinamarca, con mayor sueldo y rango en la entidad.

La razón del traslado, según denuncias recibidas por esta periodista, se debería a presiones por parte de Maritza Escobar Baquero, directora nacional del CTI, en un caso que durante las últimas semanas ha captado la atención de la opinión pública: el del ex diputado Sigifredo López, sindicado del secuestro y homicidio de sus compañeros de la Asamblea del Valle.

Eduardo Montealegre. Foto: Juan Pablo Pino.
Captura Sigifredo López. Foto: Fiscalía.
Maritza Escobar, directora del CTI.

Como es sabido, la captura de López Tobón se basó en informes de la División de Investigación Judicial de la Policía (DIJIN) que señalaban coincidencias “no concluyentes” entre la nariz de una persona que aparece en un video que según las autoridades fue hallado en el computador de alias ‘Alfonso Cano’ y la del ex secuestrado y ex diputado del Valle.

Así mismo, en un supuesto cotejo de voz realizado por la DIJIN y varios informes previos entregados a la Fiscalía 38 de Derechos Humanos, que lleva el caso del homicidio y el secuestro de los once diputados asesinados por las FARC en julio de 2007.

Esto quiere decir que la entidad que ha realizado las labores investigativas en el proceso ha sido, hasta ahora, la DIJIN.

No obstante haber puesto a disposición del Fiscal 38 de Derechos Humanos, Paulo César García López, al personal de expertos en morfología y acústica del CTI, hasta el momento de su traslado, según dijeron fuentes del CTI a La Silla Vacía, Martha Rodríguez Ladino no había recibido designación alguna para practicar pruebas.

Pese a lo anterior, la noche del domingo 27 de mayo, la directora del CTI, Maritza Escobar, ordenó a los peritos de Acústica Forense del CTI –área dependiente de Criminalística que está bajo el mando de Rodríguez Ladino– así como a los jefes de Seguridad e Investigaciones, acondicionar el lugar donde al día siguiente Sigifredo López daría una entrevista al periodista Darío Arizmendi, de Caracol Radio.

Escobar Baquero solicitó que se grabara toda la entrevista para posteriormente embalarla en cadena de custodia y entregarla al FBI, sin tener en cuenta los protocolos establecidos para la realización de cotejos de voz que han sido suscritos por todas las entidades de policía judicial del país.

De hecho, al término de la entrevista con Arizmendi, y en presencia del delegado de la Procuraduría para el caso, Miguel Antonio Carvajal Pinilla, la directora de Acústica Forense, Bertha Pérez Rodríguez, dejó constancia por escrito de que esa grabación no podía ser considerada por sí misma una prueba legal y explicó los complejos pormenores técnicos que deben cumplir los peritajes de audio para casos como este.

 

La prueba de audio

Pérez explicó que en el mundo existen dos tipos de cotejos de voz: el clásico combinado y el automático. El primero es el usado por todas las policías judiciales de Colombia y España, mientras el segundo es el utilizado por el FBI de los Estados Unidos.

El método clásico combinado utiliza procedimientos y análisis lingüísticos, perceptivos y auditivos que permiten al equipo de expertos preparar la toma de muestras de voz, la cual debe realizarse en cámaras insonorizadas, previo consentimiento del sindicado y en presencia y con autorización del Ministerio Público.

Con anterioridad a la prueba de voz, los mismos peritos deben haber contado con el tiempo suficiente para la elaboración de cuestionarios y textos con los que pueda lograrse que el sindicado pronuncie los fonemas indicativos de coincidencia.

Posteriormente, deben comenzar los análisis con espectrógrafo y equipos de alta tecnología, que tienen que demostrar, primero, que la muestra de voz cumple con los estándares internacionales y, finalmente, si se trata de la misma persona o no.

Fue tal la contundencia de los peritos, que el ex diputado aseguró que “después de escuchar a la señora perito del CTI (…) y con la convicción de inocencia absoluta, quiero muy respetuosamente solicitar a la Fiscalía que sin renunciar a la prueba que ya autorizó el señor Fiscal General de la Nación para enviar al FBI, también me sean tomadas la voz que requieran en los laboratorios y las condiciones que requiera el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía”.

En varias oportunidades, la jefa de Acústica Forense aclaró que “fui designada por la directora nacional el CTI pero se explicó que esta no es una diligencia de toma de muestra de habla para cotejo de voz. Esta es una grabación vía directa que se le hizo al señor Sigifredo López Tobón”.

Asimismo, la funcionaria dejó “constancia de que esta grabación fue a solicitud de la directora nacional del Cuerpo Técnico de Investigación, quien manifestó ya tener el contacto con la agencia FBI, quienes a su vez le indicaron que esta era la grabación que se necesitaba para proceder a realizar su dictamen pericial”.

Según diversas fuentes consultadas al interior del CTI, que declararon bajo la condición del anonimato pues desde hace quince días recibieron una circular de parte de la Jefatura de Calidad de la entidad a cargo de Claudia Janeth Hidalgo en la que se prohíbe contacto alguno con los medios de comunicación, Escobar Baquero ordenó incluso que sus funcionarios se capacitaran ante el FBI, entidad que se rige por un método diferente al utilizado en Colombia. 

Cinco días después, Maritza Escobar envió inicialmente a su jefa de Criminalística a un cargo inexistente en la seccional de Cundinamarca y nombró en su reemplazo a Juan Carlos León Lagos, hasta entonces coordinador del área de Identificación del CTI.

León es sobrino del ex director de Contrainteligencia del DAS, Jorge Lagos, condenado por las chuzadas del DAS, y esposo de la directora de Calidad del CTI, Claudia Janeth Hidalgo Díaz, funcionaria que, como su nombre lo indica, debe verificar el cumplimiento de todos los estándares para las pruebas que realizan los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación.

 

¿También en el caso Londoño?

Más grave aún es que las presiones, según las fuentes consultadas, no paran allí: desde el mismo día del atentado contra el ex ministro Fernando Londoño Hoyos, la directora del CTI también habría presionado a sus expertos para que concluyeran en forma extra rápida que las FARC fueron las autoras del mismo.

Pero los peritos del CTI, considerados los mejores en las áreas de acústica, química, física, topografía, grafología, fotografía y morfología, aún trabajan en la identificación del material explosivo hallado en la escena del crimen y sólo hasta la semana pasada encontraron el dispositivo usado para detonar la bomba, incrustado en la piel de uno de los escoltas del ex ministro que resultó muerto en el atentado.
Ante la lentitud de las pruebas técnicas, la directora del CTI decidió nuevamente solicitar el apoyo del FBI, que también se encuentra trabajando en el caso.

 

Maritza Escobar responde

Maritza Escobar Baquero se encuentra vinculada a la Fiscalía General de la Nación desde 1995. Siendo fiscal en Villavicencio precluyó el caso de Alfredo Iguarán, hermano del ex fiscal General de la Nación, Mario Iguarán, en un proceso que se le llevaba por corrupción en contratos con el Estado. Iguarán la nombró fiscal de la UNAIM y allí logró la captura del narcotraficante Diego León Montoya.

A su llegada al CTI, trasladó a URIs y fiscalías seccionales a 18 de los 26 investigadores que hacían parte del equipo de Amparo Cerón, fiscal jefe de la Unidad Nacional para la Investigación de Funcionarios de la Rama Judicial, lo que en la práctica implicó el desmantelamiento del equipo que investigaba la corrupción en el poder judicial.  Recientemente, Escobar había denunciado a Amparo Cerón ante el Consejo de la Judicatura por diferencias personales que la llevaron a dejar su cargo en esa Unidad.

Esta periodista intentó comunicarse con la fiscal Cerón para verificar si –tal y como lo aseguraron diversas fuentes– esta Unidad había abierto varias indagaciones en contra de Escobar Baquero, pero no fue posible porque se encuentra de vacaciones.

Con Escobar Baquero sí se pudo comunicar la Silla Vacía. En respuesta a las preguntas sobre el traslado de Rodríguez Ladino, la directora del CTI aseguró que la funcionaria “antes está muy agradecida conmigo, creo yo. Se va a ganar más dinero y tiene mayor rango. Ella es una buena funcionaria, pero el suyo es un cargo de confianza, de libre nombramiento y remoción. Yo no tengo nada contra ella, quería que se fuera como Jefe de Criminalística de Cundinamarca pero como no se podía la nombré directora seccional del CTI en Cundinamarca. Las otras opciones eran que ella presentara la renuncia o declararla insubsistente”.

Respecto a la toma de muestras de audio a Sigifredo López, Baquero Escobar aseguró que Martha Rodríguez “no tiene absolutamente nada qué ver en ese caso. Las pruebas que se tomaron fueron en el exterior y las que estuvieron presentes durante la entrevista con Caracol fueron fonoaudiólogas del CTI”.

Esta periodista conoció por varias fuentes que que Rodríguez Ladino sí estuvo presente durante la toma del cotejo de voz a Sigifredo López y que siempre respaldó a sus peritos expertos que consideraban que no se estaban siguiendo los protocolos. Pero ni ella ni Fernando Cervera, Jefe de Investigaciones del CTI, firmaron las constancias dado que no fueron los encargados del embalaje de la muestra.

Según Baquero Escobar, el CTI no ha practicado pruebas en el proceso. “Recoger y practicar una prueba son cosas diferentes. El sindicado pidió que esas pruebas fueran realizadas por el FBI y por eso se tomó esa muestra de voz".

Bastante molesta por las preguntas, Baquero aseguró que está muy satisfecha con los funcionarios que han realizado pesquisas en el caso del atentado contra el ex ministro Londoño Hoyos y que “hay resultados que no le puedo decir ni a usted ni a nadie por reserva de la investigación”.

Frente al nombramiento de Juan Carlos León Lagos, la directora del CTI afirmó desconocer el parentesco de éste con Jorge Alberto Lagos, ex director de Contrainteligencia del DAS condenado, y tampoco su matrimonio con la directora de Calidad del CTI, Claudia Janeth Hidalgo.

“Esos datos me los está dando usted y voy a averiguarlos porque me interesan, pero yo no puedo permitir que se ponga en tela de juicio a mis funcionarios. Si el tío, el papá o el abuelo fueron condenados a mí qué me interesa, y qué pena, hasta ahí”.

Infortunadamente, no fue posible interrogar a la funcionaria sobre otros aspectos mencionados en este reportaje, pues colgó el teléfono.

Esta historia fue realizada por Claudia Julieta Duque, free lance para La Silla Vacía

Nota de la Editora: Después de publicada esta historia, Martha Lucía Rodríguez Ladino se comunicó con La Silla Vacía y negó que ella hubiera sido presionada. También explicó que ella nunca había sido contactada por la periodista Claudia Julieta Duque. Ver esta nota donde se explica la versión de Rodríguez.

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Sigifredo López Tobón
Eduardo Montealegre
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2012-06-08 17:34

Con Maritza Escobar se puede iniciar la investigación acerca de quien es el pez gordo que está detrás de este montaje.

Jue, 2012-06-07 15:45

Entérese de los "por qué" del conflicto armado en Colombia...
https://docs.google.com/open?id=0BxaP4QsJuf_jQkt0Q1dBY0VrbU0

Jue, 2012-06-07 12:09

Excelente artículo. Investigación minuciosa, todas las caras de la información, análisis profundo... Excelente.

Increíble que haya funcionarios que todavía se inflaman cuando un periodista los cuestiona. Muchos están acostumbrados a que les pregunten lo de siempre y les parece inaceptable que alguien haga lo que corresponde: ejercer control sobre sus actuaciones, en nombre de los intereses de la opinión pública. Bien por Claudia Julieta. Y genial que escriba para La Silla. Ojalá siga haciéndolo con frecuencia.

Jue, 2012-06-07 10:58

Sinceramente por testimonios de primera mano que reconocen que la voz en el video o transmisión sonora es de un comandante de las Farc;por la trayectoria , testimonios,situación y disposición del inculpado y su familia,y por los fenotipos y patrones morfológicos de la nariz y las supuestas pruebas caligráficas y fonoaudiológicas de la voz del inculpado, no creo que Sigifredo López sea culpable.Esperemos que este montaje y afán de culpabilizar a alguien, no termine en otra especie de "falso positivo" -o ¿cierto negativo?-, pues se vendrá una gran demanda contra el Estado que pagarán--como siempre--los contribuyentes!!!

Jue, 2012-06-07 09:45

ESOS SON LOS CARTELES DE LA JUSTICIA, LOS CUALES HACEN PARTE DE TODO PARA ESTADO. Y COLOMBIA ES UN PARA ESTADO.

Jue, 2012-06-07 12:03

Desafortunadamente, estaba pensando exactamente lo mismo que usted. Ojalá sea una percepción equivocada.

Jue, 2012-06-07 07:42

ESTE ES EL COLOMBIAN CIRCUS,Y PREGUNTEN CUANTO GANAN ESTOS DEFENSORES DE LA JUSTICIA Y TODO SE ARREGLA BAJO LAS SABANAS.QUE TAL MI TIO.

Jue, 2012-06-07 07:06

Líos de faldas, venganzas a nivel de alta política, el futuro del país en juego "por una nariz" (pues de esto pueden depender futuros acuerdos de paz, la reparación de las víctimas y el regreso o no de los traquetos al poder), autoatentados o, para decirlo de otra forma, fuego amigo deliberado, "los sospechosos de siempre" (los del monte), técnicas de investigación forense de alto nivel usadas y desviadas para favorecer a unos y clavar a otros... Mejor dicho, de película. Y mientras tanto, "Yo me llamo".

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