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Martes Octubre 15, 2019

Se cumplen tres años del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos y el corte servirá –como ocurre cada año- para hacer balances. Para el Gobierno Nacional no existe, como sí para varias ciudades de Colombia, una herramienta para medir tanto los logros alcanzados como la percepción ciudadana sobre la gestión del Gobierno.

Es necesario, entonces acudir, a algunas estadísticas dispersas y a la opinión individual para responder  a la pregunta de Cómo vamos con Santos. Claro las calificaciones serán entonces subjetivas y el debate interminable. Intentémoslo.

El primer problema es contra qué lo calificamos: contra lo que prometió o contra lo que esta haciendo. Las dos cosas deberían coincidir pero en este caso evidentemente no. El uribismo duro se considera traicionado por Santos porque desarrolla una agenda distinta a aquella con la que se hizo elegir.

Entonces, ¿qué ha hecho Santos que no hubiera hecho Uribe?: i) Reconocer que hay un conflicto armado –y no una amenaza terrorista- cuyo fin se debe intentar buscar a través de una negociación con los actores armados; ii) Reconocer que ese conflicto ha producido unas víctimas, muchas de ellas incluso del Estado, cuyos derechos de verdad, justicia y reparación se les deben garantizar.

Santos –el candidato de Uribe, supuestamente el abanderado de la teoría del aniquilamiento militar- decidió correr el riesgo de buscar la paz. La opinión de cada quién sobre el Gobierno de Santos depende en buena medida de la posición en la que esté respecto del proceso de paz que se adelanta en La Habana.

Todas las evidencias indican que Uribe también hubiera estado dispuesto a adelantar un proceso de paz. Lo intentó de diversas maneras. A la guerrilla les hizo ofrecimientos de diverso tipo, que llegaron hasta la posibilidad de convocar una Asamblea Constituyente, pasando por zonas de despeje y suspensiones de extradición. Por mezquindad histórica o porque se engolosinó con la guerra, el expresidente ahora es el principal enemigo del proceso de paz.

La derecha ha logrado difundir la idea de que –a pesar de intentarse en medio del conflicto- la negociación ha significado un fortalecimiento de la guerrilla y una mayor intensidad del conflicto. Las dos cosas son falsas. Nada de lo que ocurre en el marco del conflicto en Colombia es atribuible al hecho de que haya unos jefes guerrilleros en Cuba negociando con una delegación oficial, pero claro que hacer populismo con el dolor por los muertos es fácil y seguramente produce réditos electorales.

Con el proceso de paz se ha dado una paradoja: es la política oficial que más alto nivel de consenso logra entre los diversos sectores sociales y políticos, pero a la vez es la que más ha afectado la favorabilidad del Gobierno.

La posibilidad de una paz negociada es apoyada por todos los Partidos Políticos (El Centro Democrático todavía no lo es oficialmente), por sectores de izquierda que han estado por fuera del sistema, por organizaciones sociales de todas las especies, por los ricos, por la gran mayoría de los sectores académicos, por los alcaldes y gobernadores, por todos los que como candidatos enfrentaron a Santos en la primera vuelta Presidencial hace tres años y medio, por quien lo enfrentó en la Segunda Vuelta.

El proceso de paz ha sido apoyado en forma explícita por los más diversos líderes y actores del orden internacional. Estados Unidos, incluido Obama, los expresidentes y el Partido Republicano. Los Gobiernos de Europa. Todos los Presidentes de Latinoamérica.

Apoyar el proceso no es la simplicidad de decir que todos queremos la paz, es el reconocimiento de que es necesario hacer algunas concesiones a la guerrilla. No es una proceso de sometimiento. Algo hay que negociar: reivindicaciones históricas que sirvieron de pretexto para el uso de la violencia como los temas rurales o los defectos de nuestro sistema democrático; las reglas para que la guerrilla haga política después de dejar las armas; las reglas de la justicia transicional.

Por ese reconocimiento que es un presupuesto conceptual y político de un proceso de esta naturaleza es que sorprendieron tanto las declaraciones del exministro Germán Vargas quien criticaba el hecho de que eventualmente en el proceso se estuviera discutiendo o incluso negociando las inversiones estatales en el campo. El Presidente de la organización que debe preparar la reelección de Santos, o de sus políticas, no puede caer en una imprecisión que forma parte del ABC de un proceso de esta naturaleza.

Claro que lo que se negocia a cambio es la dejación de las armas y la proscripción del uso de la violencia para hacer política. Por eso cuando los opositores de Santos reafirman –como si estuvieran descubriendo el agua tibia- que no se puede permitir la combinación de las formas de lucha, que cualquier beneficio jurídico o de reinserción social debe estar precedido de la dejación de las armas, están diciendo una obviedad. Ese es el presupuesto del proceso. Eso es lo que se está negociando.

Todos los que apoyan el proceso saben que hay que hacer concesiones y lo que se discute es cuáles y bajo qué condiciones.

Hay que hacer explícito el consenso que se ha ido construyendo alrededor de la paz. El Presidente debería promover un acuerdo político y social en torno al proceso. Que no quepa duda que la mayoría de la sociedad colombiana está por el acuerdo. Que el Presidente no tenga que mantener una especie de actitud ambigua y que no parezca que no tiene mandato ciudadano para la paz.

Aproximadamente el 70% de los colombianos están con el proceso y un 30% -muy militante está en contra-. La fórmula es convertir el 70% de simpatizante en militante y ese es un proceso que tiene que liderar el Presidente y tiene que hacerlo ya. La campaña electoral no da espera y este será sin duda –quiérase que no- el eje de la campaña.

Si la mayor apuesta política de Santos ha sido intentar la paz, la respuesta a cómo vamos debe comenzar por ahí.

Los invito a que cada uno haga su propia evaluación en relación con este punto y en las próximas semanas evaluamos a Santos en otros aspectos.

Si dejan sus opiniones y no están de acuerdo conmigo que sea sin vaciada a ver si podemos hacer un diálogo civilizado como el de esta semana en la Corte Constitucional sobre el Marco Jurídico para la Paz. ?

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2013-08-01 08:08

Las condiciones de impunidad y elegibilidad no las está vendiendo el gobierno; no las impulsa, no las promueve. Las pretende cobrar la guerrilla, lo cual es muy distinto. El gobierno decide si paga ese precio a cambio de que, por fin, se acabe la guerrilla en Colombia.

La guerrilla está vendiendo su desmovilización y pretende cobrar ese precio. Lo que yo entiendo es que los negociadores le han dicho al país que la guerrilla no se transa por menos. Muy diferente a decir que el gobierno está haciendo esos ofrecimientos. También entiendo que el proceso es una negociación, que se está dando porque los esfuerzos de aniquilación y sometimiento fracasaron en 10 años de intenso propósito.

No se puede trivializar la tensión de una negociación diciendo que queremos un bien pero que no estamos dispuestos a pagar por él. La pregunta es ¿cuánto estamos dispuestos a pagar? ¿Lo venderían a ese precio?

Por ahora, lo que el 70% apoya es el hecho de que se esté dando EL proceso de paz.

Jue, 2013-08-01 16:43

Quedé confundido. Me parece haber entendido, por lo que dicen sus contradictores públicos, que la principal objeción al proceso de paz (negociado), según lo que se ha hecho público hasta ahora, es que, dicen, el precio que piden las guerrillas por desmovilizarse es muy alto. Que no se puede pagar. Que es un mal negocio. Hasta ahí el enfoque del regateo.

Ahora usted menciona una "inconsistencia dinámica" y un "engaño ad infinitum". He tratado de entender estas dos expresiones, aplicadas al proceso de paz actual, y no lo he logrado. ¿Sugiere usted, por engaño, que las guerrillas cobrarán el precio y no entregarán el bien; o que el proceso está predestinado a fracasar, sin importar qué y cómo se negocie, porque a eso nos tiene acostumbrados la guerrilla?

(Mis disculpas por el lenguaje comercial, inapropiado para estos temas, pero solo trato de encontrar explicaciones que yo y unos cuantos millones de colombianos más podamos entender.)

Jue, 2013-08-01 17:56

De acuerdo. Entendí. Pero nos estamos alejando del punto de partida de este hilo, el cual fue el desarrollo de la frase "el 70% esta con UN proceso de paz, la mitad de ellos no aceptarian las condiciones que trata de vender el gobierno de impunidad y elegibilidad."

Y, aunque está todavía más lejos del hilo inicial, creo que debe reconocerse, en honor a la verdad fáctica, que la apuesta de San Andrés no la hizo Santos, aunque haya sido el encargado de recibir la notificación de que la apuesta, hecha por otros, se perdió. Basta revisar la historia documentada.

A mí también me pone los pelos de punta saber que se juega al poker con el destino de todo un país, si así fuera.

Mar, 2013-07-30 11:03

El Gobierno, ha sido valiente y a la vez temeroso en el tema de la paz, juega mucho a las veleidades de la opinión pública, dando timonazos según las encuestas y la presión de los Uribistas;es necesario que muestre mayor liderazgo y se la juege a fondo, no más medias tintas; de esa manera tambien se visualizan sus otros logros, como la planeación y la gerencia del sector público, que está mejorando y contruyendo proyectos a largo plazo para mejorar infraestructura de trasporte, energetica, de producción agricola entre otras, pero lo demás se invisibiliza por la discusión sobre el tema del cese al fuego. Los Uribistas están poniendo la agenda, es hora que Santos muestre mayor talante de lider.

Lun, 2013-07-29 11:38

Toda guerra termina en una mesa de negociación, la paz es una construcción colectiva, no sólo de los actores armados legales o ilegales sino tambien del pueblo, tiene que ser un dialogo nacional, el detalle es que Santos parece improvisando en cuanto a otros asuntos de estado y eso es gasolina para los Uribistas que tienen una manía por el poder.

Lun, 2013-07-29 10:35

Creo que Héctor Riveros, hizo pleno, aún en la vaciada al final. Pues lo más difícil es la controversia de ideas, sin acudir al fácil expediente del insulto personal. Me gustó mucho aquello de volver militantes a los que apostamos por un proceso de paz, y Colombia ha demostrado mucha pasividad para participar en la cosa política, dado que quienes verdaderamente deben hacerlo, no lo hacen bajo el argumento de que la política es sucia y se la dejan a esa minoría, que no pasa de tener intereses meramente personales o de grupo. Al menos en esto de acabar un conflicto militar de 50 años, deberíamos ser más actuantes y efectivos, mostrando nuestro apoyo así sea a Santos. Pero ahí está la grandeza de apoyar un hecho beneficioso para todos independientemente de quien lo enarbola. Aún si Uribe lo hubiese explicitado yo lo hubiese acompañado. Actuemos por Colombia.

Lun, 2013-07-29 10:43

Marleny estas ahí??

Dom, 2013-07-28 16:10

Empiezo riéndome ,con su regaño final, pero hasta razón tiene, aunque se nota prevenido.
En general estoy de acuerdo, pero en la primera parte donde dice que la medicion a nivel nacional es más difícil que en las regiones, la verdad no veo por qué. Los temas de Paz, salud, pensiones, paros etc. son de un orden excesivamente amplio que nos atañe a todos por igual y de los que no se necesita mayor documentación para sentirlos y expresar nuestra posición.
Ponerse de acuerdo en la apuesta principal de Santos -la paz—no es fácil menos cuando hay una oposición excesivamente radical como la de Furibe que no ve más allá de darle continuidad a la guerra insulsa que planteó, NO gano y que al parecer los 5,6 millones de victimas aun le parecen poco.
No me queda claro la palabra’’ militante’’, la verdad me queda la duda de si quiere que el 70% de simpatizantes se conviertan AL 30% que está en contra, eso no lo entendí. No debería ser lo contrario?, o es que Ud.tampoco quiere?.

Dom, 2013-07-28 16:13

De acuerdo si señor ,es su mayor apuesta y hay que velar que lo de esta ISLA resulte, por que lo de la otra, no quedo sino el recuerdo de las acusaciones mutuas.

Dom, 2013-07-28 04:50

Buen día. Por el titulo "como vamos" me quedé esperando alusiones a aspectos adicionales al de la negociación con las guerrilla.

Dom, 2013-07-28 07:16

El título es "¿Cómo vamos? (I)", lo que supone que habrá un "¿Cómo vamos? (II)", ... y así lo advierte el autor en el cierre de la nota.

Dom, 2013-07-28 15:10

Y puede ser hasta 3,4,etc así la cogió con ''las mentiras de Furibe'', vamos a ver en que termina esta apuesta, por que la anterior mmmm...termino dando demasiadas explicaciones.

Sáb, 2013-07-27 21:42

De acuerdo. No podemos negarnos la oportunidad de intentar terminar el conflicto de una forma negociada. Y si no resulta la paz de la mesa de negociación, eso no puede deberse a que no hubo el apoyo necesario de la sociedad, ni a que no se hizo todo lo posible para lograrla.

Sáb, 2013-07-27 19:00

Coincido con Jorge Alberto en que es importante que Colombia deje de lado a las FARC como eje de toda elección presidencial, deberiamos tener una posición clara como sociedad, la seguridad democratica no debería ser un titulo Uribista sino una posición de todos los partidos y el camino de la negociación deberia estar sometido al arrepentimiento demostrado de los grupos armados. Como sociedad no podemos seguir desplazando el problema, debemos afrontarlo decididamente.

Sáb, 2013-07-27 13:59

Soy de los que esta convencido,que este proceso de negociación con las FARC,no va a ninguna parte. Santos esta negociando aspectos que son de política de estado. No quiero que Colombia se convierta en una nueva Venezuela. A diferencia de muchos columnistas de opinión, si el ejemplo para entregarle beneficios a las FARC, es Petro, peor. Vote por Santos, pero jamas volveré a votar por éste satrapa. Quien, como dice un amigo, es el mas desteñido de los liberales.

Dom, 2013-07-28 07:09

Es mejor tener gente haciendo política que echando bala en el monte.
La idea del proceso no es dejar de pelear, sino pelear con votos en lugar de balas.

Sáb, 2013-07-27 11:44

En la Administración del Presidente BELISARIO BETANCUR CUARTASse negoció con las FARC y la paz que él pregonó contó con los enemigos agazapados, según la expresión del ex-Ministro, OTTO MORALES BENÍTEZ quien fue alto Comisionado de Paz. Y durante la Administración del extinto JULIO CÉSAR TURBAY AYALA fue donde más los perióodicos comentaron de los golpes del M-19 y de lasposibilidades de amnistía prometidas a este grupo guerrillero.

Lun, 2013-07-29 10:10

Precisamente la experiencia de Mozote que esta de referente inmediato para definir el marco jurídico para la paz,TIENE que servir para que los nuevos acuerdos que se firmen, de verdad sean un compromiso de las partes a NO repetir la historia, de lo contrario estaremos cada vez en marcos y marcos llenándonos de normas ,condiciones y exigencias ,sin que nadie las cumpla.

Sáb, 2013-07-27 11:40

Cómo que no. Antes de PASTRANA, el tema de l guerrilla sí ocupó los titulares de las principales noticias. Durante el Gobierno de CÉSAR GAVIRIA, hubo conversaciones en Caracas y en Tlaxcala; durante el gobierno de SAMPER, éste también debió negociar la entrega de soldados retenidos o capturados por la guerrilla, aunque no hubo conversaciones, siendo éste el gobierno más "democrático" y sombreado con todas las dudas que generó la penetración del narcotráfico en la campaña de este distinguido Presidente; igualmente en el período 1986-1990, es decir, durante la Administración de VIRGILIO BARCO hubo conversaciones y acuerdos con el M-19 y como nunca la intolerancia política y la supuesta o real impotencia no permitió que se reemplazaran las armas por la política.

Sáb, 2013-07-27 12:11

El punto no es si el tema fue importante o no antes de Pastrana, por supuesto que lo fue! Hace 55 años la guerrilla es protagonista de la historia de Colombia, más para mal que para bien, y todos los pesidentes se han ocupado, en mayor o menor grado, del "asunto"; y sí, conversaciones han ocurrido, abundantes. Y, sí, mojaron prensa, ríos de tinta.

El punto es: la estrategia frente a la guerrilla eligió a Pastrana hijo (¿recuerdan la foto con Marulanda?), a Uribe (2 veces), a Santos, y elegirá al próximo presidente de Colombia. No eligió a Samper, ni a Gaviria, ni a Barco, ni a Pastrana padre, López, Betancur, Turbay, ni a Lleras, ...

La pregunta es: ¿En las elecciones del 2018, la actitud frente a la guerrilla seguirá eligiendo al presidente? ¿Cuándo será que el primer punto del orden del día sea nuevamente la economía, la educación, ...? ¿Cuándo volveremos a elegir a un presidente con un criterio predominante diferente a su actitud ante los violentos?

Lun, 2013-07-29 10:34

Buen punto Jorge Alberto, esa forma de pensar desafortunadamente nace de mismo estado en cabeza de gobernante de turno; fíjese la palabras de Santos reconociendo públicamente que el proyecto constitucional más importante de la década es precisamente este marco jurídico para la paz; se necesita apoyar este intento de SANTOS en procura de verdad salir de esta olla podrida, reconociendo a las víctimas la dignidad y el honor perdidos con un post-conflicto que obligatoriamente tiene que ser muy superior al de >Mozote e infinitamente lejos de los remedos de acuerdos que se han hecho con anterioridad. Solo así podemos escuchar algún día que los proyectos banderas del estado sean la educación, salud, empleo etc. etc., Terminándose el conflicto no queda justificación para tanto armamento, la guerrilla no será más causa de justificación de gastos que desvían el presupuesto y así lograremos el país ''soñado y moderno'' que se nos pinta.

Sáb, 2013-07-27 10:50

También se cumplen 15 años desde cuando la respuesta a la pregunta ¿qué hacemos con la guerrilla? decide la elección de presidente de la república. La próxima elección presidencial será la quinta que se decida con este criterio predominante. Para bien o para mal, Pastrana inauguró esta era, la de poner el tema como el número uno (¿único?)de la agenda presidencial. Antes de Pastrana el tema no fue tan decisivo.

Las respuestas han sido:

Pastrana: Conversar
Uribe I: Aniquilar
Uribe II: Aniquilar
Santos: Elegido con "Aniquilar", ejecutor de "Negociar".

Y no se puede entender cómo llegamos a "Negociar" sin tener en cuenta la historia: Fracasaron 4 años de conversaciones, fracasaron 10 años de aniquilamiento.

Mi valoración: "Negociar" es el camino; Santos acertó en la elección de la estrategia de la sociedad frente a la guerrilla. Y fue muy valiente al hacerlo. Ya va siendo hora de que el tema número uno del país no sea la violencia.

(Imposible decir algo más en 1000 caract

Lun, 2013-07-29 10:48

jejeje, o hablamos demasiado o LSV se quedo corta con esos 1000 caracteres.
Vea Jorge Alberto ,entiende Ud. esa parte final de >Riveros donde habla del 70%,30% y la palabra 'militante', la verdad no me queda claro cual es la posición de Riveros en ese punto, ya hice la pregunta arriba ,pero nadie me ha aclarado mi inquietud, o es que estoy mal interpretando?. La idea es que el 70% tomemos una posicion mas ''activa''?.

Lun, 2013-07-29 11:44

Creo que la queja, o la exhortación, del autor va dirigida a quienes en las encuestas contestamos estar de acuerdo con buscar la paz mediante la negociación (el 70%) pero que no mostramos el compromiso suficiente, no "militamos" dentro de esta colectividad mayoritaria. Mientras tanto, asegura el autor, el 30% que dice no estar de acuerdo está constituido por personas más agresivas, más "militantes", más vociferantes, ¿más poderosas?, ¿más interesadas?; al punto de que aún siendo una minoría logran acallar la voz de la mayoría. Hacen más bulla.

Creo que la exhortación es clara: a que el 70% nos hagamos sentir.

Lun, 2013-07-29 14:02

JEJEJE entones vámonos p'al monte, p’al monte p’a guarachear.

Es posible que ese 30% de verdad tenga más ACTITUD para demostrar sus ‘’APTITUDES’’ Pero los porcentajes que dio Riveros 70/30, distan lejos de lo que inicialmente se dijo cuando empezaron los diálogos, entones ese 70% si hemos hecho lo nuestro, solo que a nuestro estilo: no agresivos, no vociferantes, respetando al ‘’enemigo’’, siendo consecuente y aun así cargamos nuestro estigma, en fin, si tiene razón Riveros, tenemos mucho que ‘’aprender’’ de los militantes.

Solo que hace parte de la MALA EDUCACION.(herencia maldita).

Sáb, 2013-07-27 13:25

De acuerdo con la valoración, la clave es lograr que el país imagine un futuro sin la guerra de por medio. Casi podría decirse que parte crucial de ese cambio es "mental."

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