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Lunes Septiembre 16, 2019
El hermano del Presidente, Enrique Santos, ha sido el canal directo de negociación entre el Presidente y Timochenko.

El viernes pasado, el presidente Juan Manuel Santos envió a su hermano Enrique a La Habana para proponerle a ‘Timochenko’ que “los negociadores entren en una especie de cónclave y no salgan de ahí hasta que tengan todos los puntos resueltos”. Ayer el Gobierno anunció el indulto de 30 guerrilleros y el jefe guerrillero dijo que les falta solo reacordar uno de los 75 puntos del acuerdo de justicia transicional.

Es una seguidilla de anuncios que muestran dos cosas: que desde hace unos meses el presidente Santos ha decidido coger directamente las riendas del proceso en La Habana y que, además, mantiene varios canales paralelos para temas que supuestamente eran de manejo de la Mesa de Negociación. Una medida que puede ser útil para agilizar el proceso y llegar a la fecha acordada del 23 de marzo para la firma final pero que, si no existe una verdadera coordinación, crea grandes riesgos para la misma negociación.

Desde agosto, cuando Santos echó a volar en una entrevista con la revista Semana el globo del’ Congresito’ para implementar los acuerdos que se logren con las Farc, que estaría conformado por los senadores de la Comisión Primera y los negociadores de paz del gobierno y las Farc, el Presidente ha decidido asumir un papel mucho más activo y público en el proceso de paz.

En esa oportunidad, nada de esa Comisión Legislativa se había decidido en la Mesa de Negociación, pero a la postre la iniciativa que ahora discute el Congreso es una variación no tan distante de ella: estarían las comisiones primeras de lado y lado, no estarían los negociadores del gobierno y, aunque aún no logra entrar la proposición para meter a los de las Farc, seguramente allí terminarán.

Luego, el 27 de julio, tan solo mes y medio después de que De la Calle dijera que en la mesa de negociaciones no se había hablado de crear una subcomisión de justicia, el Presidente la integró con los juristas Manuel José Cepeda, Doug Cassel y Juan Carlos Henao.

Aunque en un inicio se presentó como una subcomisión subordinada a la Mesa de Negociación, como la de fin del conflicto, en realidad se convirtió en un canal autónomo de negociación, con miembros nombrados directamente por el Presidente, que le respondía directamente a Santos y que actuó con base en sus instrucciones.

Con el acuerdo producido por esta subcomisión, que no fue discutido en tiempo real con los negociadores oficiales del Gobierno sino hasta el final (de hecho De la Calle lo firmó anotando al margen “documento en desarrollo”), el presidente Santos viajó a la Habana el 23 de septiembre y estrechó la mano de Timochenko tras anunciar que el 23 de marzo firmarían un Acuerdo Final.

Con los días, comenzó a quedar claro que el acuerdo estaba menos cocinado de lo que pareció el día de la fiesta. Sobre todo porque, como explicó La Silla hace poco, no solo había varios puntos cruciales que no se habían acordado -como, por ejemplo, quién y con qué criterios integrarían el Tribunal de Paz- sino que había varios puntos ambiguos para los cuales había diversas interpretaciones. No solo entre las Farc y el Gobierno sino entre los miembros de la subcomisión de justicia y los negociadores oficiales.

Durante estos dos meses, esas distancias se han tratado de acortar, y como dijo ‘Timochenko’ en un trino, han ‘reacordado’ los 75 puntos otra vez.

La Silla confirmó que en efecto, los abogados de lado y lado han avanzado bastante y que de los temas conocidos públicamente no falta acordar ya ninguno. Lo que no quiere decir que los que no se habían discutido antes estén ya resueltos (porque lo acordado en todo caso son las bases de ese acuerdo), como parecería darlo a entender el jefe guerrillero.

El 30 de octubre, el Presidente también anunció que llamaría de inmediato a los presidentes de los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU para que le dieran “rápidamente” el mandato a la ONU para verificar el cese bilateral del fuego que comenzaría a regir ojalá en enero con las Farc.

Sin embargo, como también explicamos, el procedimiento es un poco más complicado porque primero tanto las Farc como el Gobierno tienen que haber acordado el modelo de cese del fuego que quieren, algo que también está avanzado pero no finiquitado en la Subcomisión del Fin del Conflicto, integrada por militares colombianos y por guerrilleros.

Después, y también por fuera de la mesa de negociación, vino la idea del plebiscito para refrendar los acuerdos, una idea que surgió del senador de La U Roy Barreras y que, como contó La Silla, inicialmente no contó con el respaldo de los negociadores de paz pues la refrendación de los acuerdos es un punto del Acuerdo Marco negociado antes de dar inicio al proceso de paz entre el Comisionado Sergio Jaramillo y el ‘médico’, delegado por las Farc.

A pesar de este argumento, Roy convenció al Presidente y Santos, con un mensaje de urgencia, lo volvió su proyecto de ley.

Desde La Habana, Humberto de la Calle dijo en un comunicado que era clave que el plebiscito tuviera un umbral ‘realista’ pues el actual era imposible de conseguir, pero –dijo- que confiaban “en que la medida se haga salvaguardando la legitimidad de la decisión. Esperamos que el congreso en su buen juicio tenga en cuenta que un umbral adecuado no puede ser demasiado blando. Hay que mantener exigencias razonables que sean prácticas pero que a la vez mantengan la necesaria legitimidad de la decisión ciudadana. Estoy seguro de que el Congreso no aprobará un plebiscito light.”

Y por último, estuvo el envío de Enrique Santos para hablar directamente con Timochenko.  Su hermano ha sido un emisario directo del Presidente desde el inicio de los contactos previos a la Negociación y ha sido clave en los hitos del proceso como el actual.

Las riendas del Presidente

Humberto de la calle y Sergio Jaramillo han sido los principales conductores del proceso de negociante en La Habana

“Estamos tan cerca del final, que por qué no le metemos un empujón para sacarlo más pronto posible”, fue el raciocinio del Presidente para enviar a su hermano, según le contó a La Silla una persona del círculo del Presidente. “La idea es plantearles alternativas, abrir caminos”.

Según le explicó otra persona a La Silla, este canal directo entre Santos y Timochenko, vía su hermano, siempre ha estado por encima de la Mesa de Negociación. La diferencia es que ahora se hizo público ("porque se iba a filtrar", según una fuente de Casa de Nariño).

“El presidente está en el ánimo de demostrar que también es el dueño de la chequera de la paz”, dijo un observador cercano del proceso.  “Lo bueno es que el presidente mande porque para eso lo elegimos. Lo malo es que debilita la posición de los negociadores”.  La debilita, explicó, porque puede crear la percepción desde afuera de que en temas claves son otros los que deciden a pesar de que ellos son los que llevan tres años llevando toda la carta de la negociación cuando nadie le tenía mucha fe al proceso. Y desde adentro, porque los guerrilleros pueden preferir negociar con los que sean más generosos y más apremiados por el tiempo porque lo que es claro es que una parte tiene más afán que la otra.

En Casa de Nariño creen, por el contrario, que lejos de debilitarlos, que el Presidente apele en momentos claves a terceros ajenos a la mesa de negociación es una estrategia eficaz para darle oxígeno a la Mesa de Negociación y algo que se hace en todas las negociaciones de paz.

“Cuando llevas tres años, la llegada de alguien de afuera es útil. Te ayuda a destrabar”, dice.

La pregunta clave ahí –que La Silla no logra contestar por ahora- es qué tan coordinados están todos estos canales y si todos tienen instrucciones alineadas entre sí para evitar que los guerrilleros aprovechen los 'huecos' para meter sus goles.

Porque una cosa que caracteriza al Presidente, y que lo han dicho algunas personas que han trabajado cerca a él, es que a Santos le gusta compartamentalizar la información que le da a sus subalternos, a veces incluso darles instrucciones contradictorias, para ponerlos a competir entre sí.

Seguramente este no es el caso pero la falta de claridad en la comunicación del proceso, unida a la presión del tiempo por cumplir con la fecha pactada, lleva a confusiones y conlleva riesgos.

Por ejemplo, la decisión de indultar a 30 guerrilleros condenados de las Farc como un gesto unilateral del gobierno fue tomada hace casi dos meses por los negociadores aunque no la habían anunciado porque no habían encontrado el momento justo, según dijo una fuente a La Silla.

Sin embargo, la coincidencia de su anuncio con la reunión de Enrique Santos y Timochenko ya ha sido interpretada en varios círculos como el producto de esa reunión ad hoc y no como parte de una estrategia integral de desescalamiento del conflicto.

No sé conoce todavía el resultado de la reunión entre Santos y Timochenko y tampoco si desencadenará en el famoso 'cónclave' para trabajar de corrido. Pero las cuatro personas con las que La Silla habló para este artículo y que conocen bien el proceso, incluida la cercana al Presidente, consideran que si éste no avanza más rápido no es por una falta de intensidad en el trabajo de los negociadores (que llevan tres años sin descanso) sino porque todavía hay desencuentros grandes con la guerrilla.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2015-11-24 14:35

La oligárquica y siniestra familia Santos ha sido un cáncer para Colombia, lo peor es que quedaran impunes...

Mar, 2015-11-24 04:40

Pese a que las FARC son una guerrilla derrotada, por sí mismo el proceso de negociación, las etapas, los momentos que se han vivido, los problemas e igualmente las crisis que han tenido los diálogos y parciales acuerdos logrados con esta organización armada y también la participación de los gremios empresariales, la de las víctimas, la de las instituciones como el Congreso y otras, la de las personalidades, tanto nacionales como extranjeras lo que nos dice es que esta negociación reviste amplia y alta complejidad. Por lo mismo, el hecho de que no todo se reduzca a lo que hacen los negociadores de las partes en la mesa de conversaciones no quiere decir que necesariamente existan dualidades, posiciones contradictorias o probables iniciativas del Presidente SANTOS que signifiquen desautorización o desconocimiento de los comisionados como entre bambalinas lo sugiere el escrito. No. Son los requerimientos y demandas que impone el mismo proceso. De no ser así, nunca acabarían.

Mar, 2015-11-24 13:45

Y el presidente xfin me hizo caso, se amarro los pantalones al estilo Obama- weno pssss +/-- y decidio mostrar xq' y para q' es el presidente.

Y la urgencia no da espera; x un lado le dio demasiadas alas a Varguis, y el enano se crecio, d ñapa entrego 10 billones para un tal metro en su afan d quedar bien, q luego rapidamente reverso. No le quedaba d otra, cosa q me alegra, sobre todo x la Habana.

Lun, 2015-11-23 23:00

Varias cosas:

-El presldente no solo se amarro los pantalones, sino q tambien asumio el liderazgo d las negociaciones con la creeacion d la famosa subcomision y d paso ir A estrechar la mano d don Timo.

-No olvidar q el cese fue cambiado para diciembre, x aquello dl 'regalo d navidad'.

-Indiferente dl umbral, los acuerdos deben y tienen q implementarse x el bien supremo d la paz q es para TODOS, inclusive alcanza para los + egoistas.

-Q sea el hno o quien sea el emisor, da lo mismo, aqui lo importanhe es la intencion d acelerar un proceso. Es+, cualquier ciudadano q apoye el proceso pudo ser el emisor.

-Hoy Benedeti dijo q RECORDARAN q entre Patraña y Furibe habian liberado en su momento como a 300 guerrillos, x lo tanto la alharaca q la controlen.

-Los ultimos 3 parrafos suenan como una Oda negatlva con la intencion d generaar malestar; lo + probable es q no sea el caso, pero como el periodismo se nutre d mucha suspicacia para generar audiencia. … d ahi la duda.

Lun, 2015-11-23 20:02

Juanita, ya sabemos hace mucho tiempo que " hay desacuerdos grandes con la guerrilla" , no es de ahora siempre los ha habido. Todos tenemos una persona en la que realmente confiamos Enrrique es esa persona para Juanma, es por eso que lo envía para las cosas críticas del proceso, esto tambien lo sabemos todos. La silla no sabe si están coordinados, porque solo miran las ramas. Este árticulo es para rellenar o para desinformar?

Mar, 2015-11-24 17:17

Diego. Cuál sería el 'paisaje' en tu opinión? Es obvio que no publicamos nada para rellenar y mucho menos para desinformar. De pronto tú estás mejor informado que yo y por eso ya sabías todo esto. Pero de pronto la mayoría de los otros usuarios no lo sabían.

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