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Viernes Noviembre 27, 2020

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Mañana arrancan tres semanas cruciales para el futuro del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien después de ires y venires decidió enfrentar así los dos procesos que tienen en riesgo su permanencia en el cargo: seguirá su arremetida jurídica contra el fallo de la Procuraduría que lo destituyó, mientras intenta que se refrende su mandato en las urnas en una revocatoria convocada para el próximo 2 de marzo. Como el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura tienen pendientes las tutelas contra el fallo, la tierra más firme por ahora es el proceso revocatorio.

Como lo contó La Silla, la petición del Alcalde a los petristas fue la de conseguir un millón de votos ese día por el No, pero su deseo -según un dirigente del progresismo, su movimiento- es que la campaña se haga con indignados y sin políticos que, en época electoral, quieren usar la revocatoria como caballito proselitista. Un asunto que habla bien de él pero ha generado malestar entre algunos de sus copartidarios que se sienten desplazados.

Al menos, eso evidencia lo dicho por un concejal progresista: “Petro dice que quiere que esto sea de las nuevas ciudadanías. Los organizadores de la campaña del No han dicho que esto no se lo pueden dejar a los políticos. No lo dicen de frente, pero nos niegan espacios en las manifestaciones, minimizan nuestra presencia, ni siquiera nos nombran en tarima y tampoco nos convocan”.

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Tampoco cayó bien un trino, la semana pasada, del Alcalde declarando que él no pertenece a ningún partido político. “El Alcalde no cabe en la ropa con su popularidad (tiene una imagen favorable del 62 por ciento, según el Centro Nacional de Consultoría), y lo que algunos en progresistas están calculando es que va a querer surgir solo en las elecciones presidenciales de 2018”, nos dijo otro miembro de ese movimiento.

Sin embargo, en la campaña por el No le dijeron a La Silla que uno de los nodos que conforman la red de apoyo al Alcalde es, precisamente, el de fuerzas políticas. Este no es exclusivo de los progresistas, sino que cuenta con integrantes del Polo, del ala verde de la Alianza Verde, de la Marcha Patriótica y hasta del Partido Liberal, cuya representación aquí corre por cuenta de Daniel Quintero, candidato a la Cámara por el liberalismo que viene del Partido del Tomate.

“El espacio es abierto y puede llegar el que quiera. Eso sí, a todos los políticos que van a los eventos se les ha dicho que el Alcalde no debe estar en tarima con ningún candidato y eso a veces muchos no lo entienden. Cuando hay egos, cuesta entender que esto no es partidista sino plural”, le contó a La Silla Teresa Muñoz, exsecretaria de Integración Social de Petro que coordina la campaña por el No.

La Silla estuvo cubriendo, el viernes pasado, el primer gran evento de los impulsores del No en Fontibón y no vio a ningún candidato ni a nadie haciendo campaña a algún aspirante al Congreso. De hecho, consultó a uno bastante petrista que ni siquiera sabía en dónde era la cita. Tampoco los vio en la Casa del No, que es como llaman la sede de la red que defiende el mandato de la ‘Bogotá Humana’, al nororiente de Bogotá.

En cambio, sí vio un ambiente de total convencimiento de que alcanzarán las dos metas que se propusieron: que la revocatoria pase el umbral de 1 millón 234 mil votos para ser válida y lograr un millón de apoyos al No.

Las razones del optimismo no sólo tienen que ver con la disparada en popularidad que ha tenido Petro luego de su destitución, el 9 de diciembre por parte del procurador Alejandro Ordóñez, sino también con que Miguel Gómez -el representante uribista que quiere sacar a Petro vía revocatoria- no ha comenzado aún su campaña por el Sí y su iniciativa se ve desdibujada.

“Miguel Gómez invita a jugar un partido de fútbol, pero luego no se presenta”, le dijo a La Silla en la sede del No Augusto Reyes, del nodo de comunicaciones. “(Miguel Gómez) le está apostando a que no haya umbral”, calcula por su parte María Fernanda Carrascal, otra de las coordinadoras de la campaña.

“Hoy el fenómeno político se llama Gustavo Petro”, resume el sentir José Cuesta, el exfuncionario del Idpac (nombrado en el Gobierno de Samuel Moreno) y exmilitante del M-19 que lideró los plantones que por varias semanas se realizaron en la Plaza de Bolívar en rechazo a la destitución de Petro.

Cuesta está convencido de que el fallo del Procurador “corrió un velo para que la gente comprendiera y leyera mejor” al Gobierno de Petro, y de que una victoria contundente el 2 de marzo tendría la suficiente fuerza política como para frenar la destitución del Alcalde, aunque los dos procesos -revocatoria y sanción disciplinaria- sean distintos e independientes.

Mejor dicho, lo que ha vivido Bogotá por estos días, en palabras de Cuesta, es un “Woodstock político”.

El lanzamiento

La cita era a las 5, pero eran las 6 menos 10 y nada que empezaba el evento. Día: viernes 7 de febrero. Lugar: parque fundacional de la localidad de Fontibón. Era el primer gran evento de la campaña por el No. Aunque ya se habían hecho encuentros en Teusaquillo y Puente Aranda, esta vez se contaba con el afiche oficial de la empresa. También con la presencia, más tarde, de Petro.

Tal vez por la lluvia, a esa hora la plaza lucía vacía. En una banca de madera, bajo sendos paraguas, Eliécer Díaz y María Palomar levantaban con poco ánimo unos globos verdes y rosados con el logo del No. Eliécer tenía sobre el pecho un aviso en cartón que decía “se reparan sombrillas y parasoles” y al lado el motor de una licuadora vieja. Compartían asiento, pero no se conocían.

Eliécer estaba ahí porque es desplazado de Caldas, duerme bajo el puente de la Cali con 13, vive del reciclaje y le parece que Petro “les ha colaborado mucho a esos muchachos recicladores”. María iba pasando en un bus y se bajó al ver la tarima que anunciaba el evento. Tiene una hija con discapacidad y desde diciembre, a través de la Secretaría de Integración Social, recibe un bono mensual de 125 mil pesos por ser su cuidadora. Ella quiere y puede votar No en la revocatoria. Él quiere, pero no puede pues su cédula está inscrita en Caldas.

Son dos caras en la cadena de la campaña petrista. Acaso la más visible sea la de José Cuesta, que cuando llegó al evento (sobre las 6) fue recibido con vítores por los pocos presentes.

Él -quien además fue líder de la tutelatón contra el fallo del Procurador- y Teresa (aunque cada nodo que hace parte de la red tiene su enlace) tendrán a cargo las próximas tres semanas la apretada agenda de la campaña. La agenda decisiva, que incluye más eventos como el del viernes y otros como una bicicletón, liderada por Petro.

La estrategia, básicamente, incluye dos aspectos: las giras por las localidades con el acompañamiento de Petro y la entrega de afiches con el logo del No, pues la idea es lograr que todos los ciudadanos simpatizantes regalen su ventana a la campaña.

Eso sí: Petro -aclaran tanto Teresa como José- asisitirá siempre después de su jornada laboral. Como lo hizo el viernes, después de 7 de la noche, con un parque más robusto aunque no lleno del todo. Ahí ofreció una versión más corta de sus conocidos discursos en la Plaza de Bolívar, reiterando que “no pasarán” quienes en su concepto quieren acabar con la democracia en Bogotá.

Para que “no pasen” el mandatario cuenta ya con 48 nodos en red integrados por colectivos tan diversos como los animalistas, los sindicalistas, los ambientalistas, los indígenas, grafiteros, mujeres, LGBTI, deportistas, campesinos, personas con discapacidad, afros, recicladores, artistas de hip hop, ex M-19, putas, “canábicos”, “antimilitaristas”… cada uno con su respectivo enlace con Teresa y José, quien asegura que podrían ser unas 500 personas.

¿Quién financia las camisetas, los afiches, los CD, las tarimas, sus transportes…? Cuesta contesta que “la vaquita por la paz” (donaciones) que se hace en la red y advierte que “la única forma de entender este fenómeno no puede ser desde el paradigma del mercado, sino que hay que entenderlo desde la solidaridad”.

Solidaridad que, cuentan en la campaña, llevó espontáneamente y sin costo al joven artista que se ideó el concepto de la mano con el No pintado como logo de la campaña. Y que hizo que el cantante Ómar Martínez prestara su estudio para grabar un CD con canciones (también aportadas sin costo por distintos colectivos musicales) alusivas a que Petro no se va.

Solidaridad que no impidió, sin embargo, que José Cuesta recibiera dos amenazas a su celular en enero pasado. Gracias a la intervención de Petro, su caso fue objeto de estudio en un consejo de seguridad distrital que se realizó en la Alcaldía la semana pasada, con la presencia de la Fiscalía, del Alcalde y del propio Cuesta. Es la vez más reciente que se ha visto con el mandatario, según asegura.

Así se ha concretado la indignación que generó en muchos la destitución de Petro. Son los indignados de Petro. Con una meta a corto plazo bastante ambiciosa, si se tiene en cuenta que por Petro no votaron un millón de personas (sacó 723 mil votos) y que, por el contrario, un millón cien mil bogotanos no votaron por él. A largo plazo, la meta también suena ambiciosa: que el movimiento ciudadano perdure y le sirva de plataforma electoral, si se salva de la muerte política que le decretó el Procurador.

Fotos: Juan Pablo Pino

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Dom, 2014-02-09 17:54

Ah, sí, no había entendido bien. Totalmente de acuerdo en que eso sería violar la ley de garantías que, de hecho, es una de las más violadas diariamente en todas partes.

Lun, 2014-02-10 00:21

Sí, claro. La ley de garantías es lo que su nombre indica. Hay un debate al respecto, pero mientras esté vigente se debe respetar. No veo que Petro haya violado la ley de garantías. Ha sido tan pulcro en eso que incluso en la rueda de prensa en la que entregó el balance 2013 de la Alcaldía se negó a responder una pregunta sobre la revocatoria, porque estaba en un recinto del distrito y no sabía si eso podía ser interpretado como proselitismo indebido. Ese día dijo que había pedido un concepto a la Registraduría para tener claro qué puede hacer y qué no. Él sabe que, como desde el primer día de su gobierno, tiene encima todos los ojos esperando a que resbale para caerle.

Dom, 2014-02-09 15:42

uyyyyy.....yaaaa vamos en pequeñas sanciones?, ja ja jaaa la cosa esta mala en mi casa.

Lo pagamos todos quiera o no, así como nos toca pagar el ejército q acompaña a Fu.

Dom, 2014-02-09 07:54

Los desharrapados de Colombia son mayoria, Petro trascendió de Bogotá, un solo gesto, un solo guiño de él y la reelección de santos se cae y lo peor es que el Presidente lo sabe, por ello es que no tendría NADA de raro que en el último momento Santos decida no rubricar la destitución de Petro.
Un dato para Laurin, la autora de esta nota, ¿olvidaste revisar archivos para descubrir que "esta es la semana definitiva de petro", se convirtió en un cliché?

Dom, 2014-02-09 06:59

Un fallo de las altas instancias judiciales es probable que se produzca antes del 2 de Marzo y con ello se derrumbarían todas las expectativas y predicciones que parecen fábula; igualmente existe la posibilidad de que los magistrados tomen atenta nota del clima de opinión que se ha generado a raíz del fallo del Procurador General de la Nación, ALEJANDRO ORDOÑEZ MALDONADO y en efecto no fallen antes del 2 de Marzo.
De otra parte, todo el proceso se ha erigido partiendo de los eqúivocos que mantiene PETRO y que hunde sus raíces en la concepción de antaño del M-19 al desconocer las rotundas evidencias que producen los efectos de los intereses clasistas dominantes que en una democracia que no es tal por la profunda exclusión, las amenazas y los constantes asesinatos a integrantes de la oposición de izquierda.
Más claro lo anterior al negar el actual Alcalde la actividad política y concentrarse en el concepto etéreo de la ciudadanía que poco nos dice y nada aclara.

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