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Sábado Noviembre 28, 2020

Empezamos en agosto de 2012. Nos reunimos en Medellín en un conversatorio convocado por los amigos de Compromiso Ciudadano. Decidimos llamarnos “Pedimos la Palabra” y la pedimos para apoyar la paz, el desarrollo sostenible y la transformación política. Desde el principio dijimos que exploraríamos caminos de convergencia electoral. Lo que teníamos a mano era ampliar el Partido Verde o crear un nuevo partido. Las dificultades e inestabilidades normativas impidieron lo segundo, por ello continuamos intentando lo primero. Quince meses después no hemos logrado converger, estamos fallando en nuestra capacidad de acción colectiva.

Los convocantes iniciales de Pedimos la Palabra, los amigos de Compromiso Ciudadano, fueron los primeros en bajarse del intento de reunificación Verde. Su líder natural, Sergio Fajardo, primero dudó de la iniciativa de Pedimos la Palabra y luego Compromiso, a pesar de valiosos intentos, se retiró del proceso de ampliación verde. Los Progresistas y los Verdes decidieron continuar y lograron un acuerdo de unificación.

Otros nos dedicamos a mantener el dialogo con los de la nueva Alianza Verde y también con iniciativas como las de dignidad campesina de Cesar Pachón, los indígenas de la ONIC y con los jóvenes del Partido del Tomate. Con todos insistimos que debíamos poner la paz por encima de cualquier otra prioridad y tratar de converger con sensatez en lo electoral. Decidimos hacer un último llamado a Peñalosa, Navarro, Sudarsky y Mockus para que unieran sus liderazgos dentro de la Alianza Verde, despresidencializaran el proceso y priorizaran también las listas al Congreso, donde se jugará el futuro de la paz.

Peñalosa descartó de plano el llamado, Sudarsky lo condicionó a que los demás aceptaran, Navarro indicó que no se podía descuidar el escenario presidencial y Antanas Mockus contestó que estaría dispuesto a ser parte de la lista de Senado, si se organizaba una “lista contundente”, e invitó a John Sudarsky y Angela María Robledo a mantenerse en sus actuales curules en el Verde.

Del nutrido debate al último llamado concluí que la mayoría de la gente está de acuerdo con priorizar una lista seria al Congreso que respalde la paz y que el regreso de Mockus al Verde para encabezar esa lista ilusiona enormemente. Por otra parte, la mayoría no está de acuerdo en apoyar a Santos por la paz sino que propone que se facilite una tercería presidencial. Con ese balance, regresé al país con entusiasmo para contribuir a concretar esas dos propuestas: una lista fuerte por la paz para el Congreso y una tercería presidencial.

Al regresar encontré que los estimulantes vientos de unión no soplaban hacia la convergencia sino hacia la división. Mockus había cambiado su respuesta inicial y ahora propone que un grupo de notables haga una lista aparte del Verde, avalada por la ASI. Y la convergencia presidencial está empantanada por la incertidumbre de si el candidato Verde será Navarro o Peñalosa.  Hasta aquí la historia. ¿Qué concluir de ella?

Primero, el torbellino presidencial sigue absorbiendo la prioridad de la paz y la renovación del Congreso. Como Santos está débil y la tercería en teoría tiene opción hay más candidatos presidenciales que al Senado. Camilo Romero que apenas va a terminar su primer periodo de Senado se lanzó a la Presidencia, Sudarsky también se lanzó para promocionar su proyecto de reforma política, el  indígena Feliciano Valencia para reivindicar su causa, Peñalosa divide su tiempo entre consultoría extranjera y esporádica campaña y Navarro duda y mantiene bajo perfil.

¡La Presidencia es el culmen de una carrera política experimentada no una vitrina para experimentar! Si no se ponen serios con las listas de Congreso vamos a dejar la paz expósita donde más apoyo necesitará, y además tampoco van a poder viabilizar una eventual candidatura presidencial. Obviamente, unas son las posibilidades de convergencia si el candidato Verde es Navarro que si es Peñalosa. Pero si eso se decide ya, mediante una encuesta seria, todos los sectores pueden tomar las decisiones que estimen pertinentes, y salimos de la incertidumbre y la patinada desgastante.

Segundo, parecemos incapaces de actuar de conformidad a nuestra propia filosofía: no construimos sobre lo construido y no creemos que tenemos remedio. El Partido Verde fue el proyecto de construcción colectiva al que se sumaron Mockus, Fajardo, Lucho, Peñalosa y ahora los Progresistas. Todos han tenido aciertos y desaciertos en ese intento. En vez de corregir los desaciertos y continuar construyendo, justo ahora como contribución a la paz, ¿vamos a quedarnos en el duelo del pasado y declarar que no tenemos remedio? ¡Por favor! De manera que hasta las Farc tienen remedio para la paz, pero ¿el Partido Verde no tiene remedio? ¡Un poco de proporción!  

Recordemos que será el próximo Congreso el que viabilice o no la paz, el que elegirá 7 de 9 magistrados de la Corte Constitucional, el que definirá si continúa un nefasto Procurador como el actual o no. Los acuerdos de La Habana son una lista de reformas por hacer que decidirá el próximo Congreso. Y los señores de la guerra están prestos a llegar masivamente para obstruirla; lo han anunciado de todas las formas. Nuestro esfuerzo de acción colectiva pretende facilitar que las aspiraciones de cambio por y hacia la paz tengan voz y voto en el Congreso, y no que sigamos en la esquizofrenia actual en que la ciudadanía va para un lado y el Congreso va para el opuesto.

Tercero, creemos que sólo los demás pueden educarse, aprender de su propia experiencia y cambiar, pero ¿nosotros no? Eso de armar listas de amigos de uno, designarlos notables y declararse el grupo independiente que va a salvar el país es una fórmula no sólo arrogante, sino reiteradamente fracasada. Con esa fórmula fracasaron Mockus y Peñalosa en 2006 y Fajardo en 2010, cuando el umbral era la mitad de lo que es hoy. ¡Por favor! Aprendamos no de una, ni de dos, sino de al menos tres de nuestras propias derrotas.

Cuarto, si no aprendemos no sólo corremos el riesgo de fracasar sino de seguir haciendo daño. El saldo pedagógico del caudillismo pasado es que la ASI terminó dividida, vendiendo avales a la topa tolondra y excluyendo su origen indigenista, como nos lo recordó Jesús Piñacué esta semana. Llenos de buenas intenciones hicimos daño.  No perseveramos en construir pero ¿si perseveraremos en el error? ¿Esa es nuestra capacidad de autocrítica y aprendizaje? Vamos a dejar la promesa incumplida a la ola verde del ¿“Ahora qué? ¡Ahora todo!” en un simple, Deje así?

¿En qué parte del proceso se nos olvidó que el propósito de converger era justamente dejar lo notable y nuestras agendas particulares y unirnos para aportar como ciudadanos en pro de defender desde el Congreso que se finalice la guerra y se construya una paz justa y duradera? ¡Priorizamos la paz no porque sea lo más popular sino porque es lo correcto! Sobre todo es el imperativo ético y real que podemos aportar nosotros “los notables urbanos”  por esos 15 millones de colombianos rurales, indígenas, afros y muy pobres que han padecido sin misericordia los rigores reales de una guerra que para nosotros es más verbal que real.

¡Por esos 15 millones de colombianos es que queremos converger!, para defender su vida sagrada, su tierra despojada que debe ser restituida, su posibilidad de inclusión presente y de calidad de vida digna en un futuro cercano. En vez de hacerlo, ¿nos vamos a quedar en el espectáculo de cachacos divididos y a codazos? ¡No puede ser! No puede ser que estemos tan por debajo de las demandas de un país que sólo nos ha dado oportunidades.

A una paz sostenible le conviene que la derecha uribista esté representada en el Congreso y sea parte de la reglamentación de la paz; también le conviene el regreso de la UP y la representación nutrida de otros sectores de izquierda. Algunos por fuera y otros por dentro que se quedaron a dar la pelea, hemos perseverado en ampliar y mejorar el Verde porque es el pedacito del centro que hemos ayudado a construir y nos corresponde mejorar.  Esa es nuestra contribución a la política en general y a la paz en particular, no salir a renegar y botar lo construido por la borda, empezar de cero y volvernos a dividir.

Esta es sólo una visión de las cosas. No es la única ni la correcta. Todos los que he mencionado hemos trabajado por la convergencia, estamos comprometidos con ella, hemos hecho lo mejor que hemos podido. No dejemos ahogar el esfuerzo a último momento.

No somos las mayorías y por confluir no vamos a serlo de repente. No hacemos este esfuerzo de convergencia por coronar la Presidencia, sino porque es el aporte modesto pero útil que podemos hacer para poner fin a la guerra y construir una paz sostenible. No perdamos ese norte.  

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Antanas Mockus
Juan Manuel Santos Calderón
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Dom, 2013-12-01 20:45

El candor también es una virtud, no? Eso de tratar de construir de manera colectiva entre tanto ego desbordado debe ser bastante complicado. Me parece que el único que allí representa algo de verdad con base propia es el nativo Feliciano Valencia, que además tiene un Mandato del Norte del Cauca, región y comunidades que si saben de que se habla cuando se le dice NO a la guerra. Y también es la cosecha apenas natural de ese "desde arriba" que todavía caracteriza las movidas político-partidistas entre [email protected] Mockus, el liberal vergonzante, en eso ha sido sincero: "no creo en lo colectivo" le oí decir en alguna oportunidad. Que para quienes solo creemos en lo colectivo fue suficiente. Y lo demostró en la Alcaldía Mayor, "los pobres no son mi prioridad", "tranquilícense ong´s que hay suficiente pobreza para todos", el cinismo es el nombre de su juego. Cabalga sobre el desprestigio de los políticos -siendo uno de ellos- y juega con la educación sabiendo que escasamente es su publicidad.

Lun, 2013-12-02 09:12

Edgar, todos tenemos historia, hechos y sociedad... No sólo los compañeros indígenas son comunidad. Son un Pueblo, eso nos diferencia, per en ella hay que decir también que son minoría de gran importancia nacional como país pluriétnico y multicultural.Pero reducir el mundo a los egos es hablar desde la perspectiva post-moderna donde el individuo es el hacedor de la historia... Allí hay flaqueza analítica... Recibamos con grandeza y humildad el regaño de Claudia y pongámonos a corregir ya!

Dom, 2013-12-01 20:09

No logro comprender el llamado de Claudia Lopez a "despresidencializar" las elecciones si ella es precisamente la que insiste en que la reelección de Santos garantiza la paz. No veo porque la Alianza Verde tenga que renunciar a optar por la presidencia a costa del Congreso, una de las instituciones mas desprestigiadas de Colombia. La convocatoria de Claudia es paradójica, porque quizá lo que "todavía podemos" es volver a fracasar.

Dom, 2013-12-01 15:39

Respetada Claudia, la insistente búsqueda que ha hecho entre las figuras políticas de alto nivel que nos ha relatado en este artículo me inspira compartirle una parábola de Jesús: la levadura. Los jóvenes del Partido del Tomate y los otros grupos políticos en donde ha encontrado usted, yo y muchos otros, coincidencias ideológicas en pro de la paz y de la superación de los males que afectan al país, debiera ser suficiente para llegar al Congreso. Son tan pequeños como la levadura, pero puede que lleguen a fermentar el recinto donde somos representados todos los colombianos. Es un acto de fe, no una estrategia política. Hay gente que cree en el cambio, crea en nosotros.

Lun, 2013-12-02 09:17

Sólo intervengo en su conversación con "elgatodeschrodinger", para decirles que ese modelo ya está en marcha en la Bogotá Humana, pero como no es de "nuestro partido" no asumiomos responsabilidades públicas... cada uno se dedica a crear el partido en el que cabe, cuando en la responsabilidad de lo público no solo cabemos todos, sino que es nuestro lugar natural y nuestro deber cívico y ciudadano...

Dom, 2013-12-01 21:45

Creo que los muchachos del Tomate tienen un programa suficientemente fuerte para superar el snobismo publicitario pero quizás también un simple "no robaremos" publico y con todas las consecuencias que ello implica, sería lo suficientemente revolucionario en un país donde se ha aprendido a sacar partido de cuanto de "papaya". Estmos tan mal, que lo único que pedimos es lo más mínimo éticamente hablando.

Dom, 2013-12-01 09:59

Aunque soy una electora consuetudinariamente perdedora, no he extraviado la ilusión de ganar y en efecto estoy con Claudia, todavía se puede. También estoy convencida que no es la presidencia, es el Congreso, allí deben llegar personas como Claudia, Robledo, Mockus, Rodolfo Arango, es decir aquellas personas que verdaderamente serán un contrafuerte con el statu quo, que hagan política de verdad, pensando en el bienestar general y no en sus intereses de grupo y de mantener los privilegios, que son el germen de la violencia desmedida y corrupción insaciable. No podemos seguir permitiendo que la política la hagan los mercaderes de siempre. El reto es convencer a los abulicos electores, para que dejen el desencanto y la crítica, para votar por quienes representan sus ideales y esperanzas. Es necesario cerrar la brecha de la desigualdad y comenzar con aprobar el acuerdo de paz.

Dom, 2013-12-01 10:08

Marleny, igualmente estoy con Claudia, todavía se puede y el congreso debe ser el objetivo primordial, pero la responsabilidad es de todos y Claudia también hace parte de ese mismo grupo que no ha podido ponerse de acuerdo, así que el regaño es para todos...

Por lo menos así lo veo yo.

Dom, 2013-12-01 09:50

5>Juanroca, con su permiso:

Opinión q luce más bien como auto regaño, autocritica, autocensura y al mismo tiempo propaganda política, terminando en una oda por una convergencia bastante desquebrajada; lograr recomponerla no es tarea fácil ante una verdad muy cierta q ha dicho Claudia: ‘hay más candidatos presidenciales’ q desplazados en las esquinas de semáforos.

Panorama, bastante valorado-aunque creo q sobrevalorado-por la posibilidad no tan remota de una tercería capaz de dar la pelea, guiado por una ambición muy particular de algunos dirigentes de la izquierda, q pareciera se acercan a un punto de máxima inflexión de concavidad descendente en su oportunidad política y viendo cómo su tiempo se vence.

Por lo menos son conscientes, de la incertidumbre q están generando no solo al interior, sino en el electorado q los está viendo como unos egoístas q no han podido desprenderse de lo q tanto han criticado al sistema político tradicional.

Dom, 2013-12-01 08:50

No entiendo por qué un partido verde tiene que ser "de centro". Un partido verde tiene que ser ecologista y eso no tiene nada que ver con ser "de centro".

Sería bueno que quienes piensan así se salgan del partido verde, funden un partido de centro y dejen al verde construir una propuesta ambientalista para Colombia.

Dom, 2013-12-01 01:36

POR FAVOR.... NO QUEREMOS MAS DE LO MISMO.. HASTA CUANDO REACCIONAREMOS.. HASTA CUANDO DEJAREMOS NUESTROS INTERESES INDIVIDUALISTA, Y EGOISTA, CON EL PROPOSITO DE SACAR ADELANTE NUESTRO PAIS..... O QUEREMOS SEGUIR ENCONTRANDO ESTOS ARTICULOS?????????
http://www.elespectador.com/noticias/politica/fraude-y-corrupcion-articu...
http://www.elespectador.com/opinion/militarismo-columna-459572

Dom, 2013-12-01 09:59

...Epa Tana que buena frase final.

Sáb, 2013-11-30 23:48

TODAVIA PODEMOS AYUDAR A LSV,QUEDAN 10 MINUTOS

Sáb, 2013-11-30 21:22

No siempre y/o casi nunca el buen investigador suele ser buen político. Eso le ocurre a CLAUDIA LÓPEZ, excelente investigadora del tema puntual de la violencia de los paramilitares. Ella termina pensando con el deseo. Más díficil que lograr la Presidencia de la República se torna conformar una bancada parlamentaria de amplia cobertura y ajena a los partidos tradicionales, lo mismo que al URIBE CENTRO DEMOCRÁTICO o a la UNIDAD NACIONAL de SANTOS
La tercería no es la izquierda. Como tampoco lo es ANTANAS MOCKUS. La izquierda en su confuso mar de interpretaciones, esquemas y conceptos la integran la Unión Patriótica, Marcha Patriótica, sectores del POLO. Ni siquiera acerataríamos incluyendo a PROGRESISTAS en la izquierda. El deseo de unidad no es superior a los mismos obstáculos con los que ella se encuentra. Conviene mucho esa unidad así sea apoyando alguna personalidad que no acuse falencias éticas.

El tema de la paz es referente de todas las tendencias políticas.

Sáb, 2013-11-30 22:25

En una hora y mas de 30 minutos podemos lograr completar los 500 superamigos, anímate el tiempo es ya, y ya es ya..!

Sáb, 2013-11-30 20:58

Recuerde que es parte de la democracia el animo de gobernar. Que esa pelea de tenores por la presidencia fue la que nutrió la riqueza de la ola verde y que haberse regalado al gobierno, cambio la ola verde a la hola burocracia... y no es una critica al gobierno, es un llamado a un proyecto con metas y no a un proyecto sin horizontes, que su ambición sea un espacio burocrático porqué se perderá el esfuerzo, por hacer una política transparente, de frente al país, seria, honesta, franca y todas las demás virtudes que le faltan a la tradicional.

Sáb, 2013-11-30 20:09

Tu prosopopéyico análisis resultó incompleto por gravitar alrededor del partido verde. No es realista, porque la candidatura de la tercería no puede salir de Penhalosa - Navarro, o alguno cercano... Eso representa a muy pocos.

La discusión sobre quién debe ser el candidato tiene que incluir a Clara López, Fajardo, la ASI, Cecilia López, Mockus, Pachón, Piedad Córdoba, Aida Abello, y todos los demás candidatos por fuera de Santos (que no marca la diferencia) y Zuluaga (que tambalea). Ellos tienen que definir a quién invitan como fórmula de unión (J.A. Ocampo?).

Una vez definida la cabeza, podrán definirse la estrategia electoral y confeccionarse las listas.

Pero sí: hay que moverse.

Dom, 2013-12-01 06:45

Ok. Quién entonces podría glutinar un consenso?

Dom, 2013-12-01 09:38

Fajardo puede ser, pero es improbable: sus enemigos en el viejo partido verde fueron capaces de obstruirlo. Se necesita alguien que despierte el mayor consenso.

No creas que la tercería podrá construirse impoluta de lo que tú llamas samperismo e izquierda tradicional. No podría entenderse una tercería hecha de una quinta parte -que llama a las otras dos politiquera y contaminada de conflicto armado.

Creo que tú dream team hará mucho por la modernización desde el congreso. Pero los otros también. Esas afinidades deberían verse reflejadas en una candidatura presidencial de consenso.

Qué tal entonces Eliseo Restrepo o el general Naranjo?

Dom, 2013-12-01 18:06

Así es, se habla de líderes y se deja de lado la gente. Pero eso de decir 20% centro verde, 10% izquierda, 30% lo otro, es también una manera de dar por contada la gente. En realidad, debido a la desconexión, el imaginario de lo que la gente representa se realiza a través de sus personajes. Ya es bastante oprobioso tener que aceptar que la política se circunscribe a un conjunto cuestionable de personajes, como para tener que dar por sentado lo que la gente es y hace.

Sáb, 2013-11-30 19:20

Totalmente de acuerdo con Claudia, lo que está pasando en la Alianza Verde es el reflejo de nuestra cultura aún provinciana. No miramos más allá de nuestro ombligo. Personalmente no me gusta Mockus para encabezar lista, y mucho menos Ingrid Betancourt. Creo que Jhon Sudarsky podría hacerlo con propiedad. Ahora, si hay alguien de izquierda que tiene los méritos y la trayectoria para hacerlo ese es Navarro Wolf, pero su ambigüedad lo está corroyendo (al igual que a Mockus en las pasadas elecciones). Cómo lograr que el agua y el aceite se mezclen sin o al menos estén juntos sin reventar el vaso? Sería interesante verlo.

Sáb, 2013-11-30 19:02

Claudia, el problema de la izquierda en Colombia es la arrogancia, falta de humildad y la poca visión de sus militantes, creerse el cuento de que pueden derrotar a Santos ahora es ser demasiado ingenuos, son muy buenos haciendo oposición pero para hacer política parecen unos niños, da risa que tengan más candidatos a la Presidencia que al Congreso, si no fueran tan torpes estuvieran organizando una gran bancada haciendo a un lado sus vanidades, preparándose desde ya para el 2.018 que va a ser el periodo del postconflicto, lo más triste de todo es que a los colombianos que creemos que se le debe dar un vuelco total a las costumbres políticas de este país esto nos deja confundidos y en el peor de los mundos.

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