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Sábado Octubre 19, 2019

 

Parte de la delegación de las Farc en La Habana, en donde en unas semanas arrancará una nueva ronda. Foto: AP

Si Tumaco fuera Bogotá los titulares de prensa de hoy serían muy distintos. El segundo puerto colombiano en el Pacífico completa ya 18 días sin luz por una seguidilla de ataques terroristas y si se tratara de la capital el escándalo sería mundial. Pero, dirían los indolentes, no es más que otra ciudad con la mala suerte de ser un corredor para el tráfico de armas y drogas, frontera con otro país, golpeada históricamente por la muerte de las armas y el olvido del Estado. Una ciudad al fin y al cabo capaz de sobrevivir sin energía eléctrica porque apenas cuenta con ella hace unos 15 años.

Lo que está pasando ahí, en esa otra Colombia que suele pasar un poco desapercibida, está relacionado con la dinámica que ha experimentado el conflicto colombiano cuando se cumple un año desde que se instalaron los diálogos de paz con las Farc, en Oslo.

Expertos como el investigador Ariel Ávila resumen esa dinámica en que luego de la tregua navideña de las Farc el año pasado, y especialmente a partir de marzo de este año, la intensidad del conflicto se redujo en un 25 por ciento. Debido a que, entre otras cosas, esa guerrilla ordenó suspender indefinidamente su práctica del secuestro extorsivo.

Sin embargo, para este octubre las Farc planearon una arremetida con el objetivo de hacerse notar, de mostrar poderío y de tener más capacidad de negociación en la mesa de conversaciones de La Habana, según nos explicaron varias fuentes conocedoras.

La paradoja de esta historia es que -con una escalada desde hace varias semanas en unos 10 departamentos, como lo denunció ya la Defensoría del Pueblo, la cual incluyó ayer domingo la muerte de un suboficial del Ejército en el Putumayo- las Farc efectivamente están mostrando que están vivas. Pero también están alimentando más rechazo en la población civil, justo en momentos en los que la mesa está por seguir la discusión del punto de la participación política, que para concretarse necesitará los votos de la gente.

Durante este año y aunque parezca una verdad de Perogrullo, más allá del punto y medio que va acordado, de la celeridad que quiere el Gobierno, del poco afán de la guerrilla y de qué movidas hay en el día a día de la mesa de conversaciones de La Habana, la guerra ha continuado. Y lo ha hecho alimentando su nada nuevo y largo listado de víctimas civiles con números que en algunos casos han ido en aumento con respecto a los del año inmediatamente anterior.

Ejemplo de ello son los datos dados a conocer recientemente por la Campaña Colombiana contra Minas, que reveló que desde que se iniciaron los diálogos de paz se han presentado 144 víctimas civiles de minas antipersonal, entre muertos, heridos y mutilados. Y que 60 de ellas son menores de edad. Mientras que la misma cifra en los doce meses anteriores fue de 110 víctimas, 37 de ellas menores. Esas estadísticas motivaron a esa ONG a “implorar” un acuerdo especial inmediato para el tema de minas que alivie a la población no combatiente, teniendo en cuenta que las Farc han hecho de éstas unas de sus principales armas.

U otro ejemplo: de nuevo, lo que está pasando en Tumaco, en donde en menos de un mes las Farc -según información oficial del municipio- han volado 10 torres de energía cuando en todo 2012 “apenas” volaron cinco. Todo parte de su planeada arremetida de octubre.

Eso explica en parte la nueva ofensiva militar en contra de esa guerrilla que a principios de mes, desde la base de Larandia en el Caquetá, anunció el presidente Juan Manuel Santos. El plan de guerra se llama ‘Espada de Honor 2’, tendrá incidencia en siete departamentos (Guaviare, Vaupés, Cundinamarca, Meta, Amazonas, Putumayo y Caquetá) y uno de sus objetivos principales será combatir a los cabecillas Romaña, Carlos Antonio Lozada, Fabián Ramírez, El Paisa y Joaquín Gómez. Estos tres últimos son del Bloque Sur que un año después es el único que no tiene representación en la mesa de La Habana.

“Las Farc les han dado a sus diferentes frentes la orden de infiltrar la protesta social, eso lo sabíamos, pero también que preparan golpes para que, según ellos, Colombia y el mundo digan que las Farc están vivas”, dijo en su momento Santos.

El golpe a Tumaco
Las Farc ordenaron una aremetida en octubre en el país. 
En respuesta a las Farc, Santos anunció un nuevo plan de guerra.

Una fuente conocedora del conflicto nos explicó que, más que con grandes combates, esta nueva arremetida de las Farc tendrá que ver más con sabotajes, hostigamientos de dos o tres horas y con “operaciones más quirúrgicas” para distraer la atención de las tropas del Ejército. Y en Tumaco, la población en la que por ahora se han sentido más los ataques sistemáticos, sí que lo están sabiendo bien por estos días.

La voladura de 10 torres en menos de un mes no sólo mantuvo esa ciudad sin luz durante 14 días seguidos hasta el martes pasado y, luego, desde el viernes hasta hoy. Precisamente por la falta de luz ha empezado a escasear el agua, debido a que las barcazas que surten al acueducto municipal funcionan con energía. Y también se ha comenzado a sentir carencia de combustible, pues muchas plantas eléctricas se lo están gastando.

Además, los bloqueos del movimiento indígena en la vía Tumaco-Pasto, a la altura de Ricaurte, impidieron por unos días el tránsito normal del combustible con el que se surte el puerto. La situación llegó al punto en que, por decisión del gobierno municipal, sólo por este fin de semana no se le vendió combustible a ninguna de las 22 mil motos que se movilizan en Tumaco.

Las entidades públicas, los colegios, los dos hospitales y los 38 puestos de salud que sirven a los 191 mil residentes que tiene Tumaco funcionan por el momento con plantas eléctricas, al igual que algunas empresas lo que eleva sus costos.

Los tumaqueños, golpeados históricamente por las Farc, por los paramilitares y por los paramilitares vestidos de bacrim, están cansados. “Hay mucha desesperanza, hace poco le escuché a alguien decir que acá estamos de luto”, nos contó una fuente que reside ahí.

Mientras que el secretario de Gobierno, Hernán Cortés, da cuenta de una frustración: “Con el comienzo de los diálogos, teníamos la esperanza de que los atentados y los ataques de las Farc iban a bajar, pero por el contrario han arreciado”.

Según Cortés, en 2012 Tumaco  dejó de recibir 9 mil millones de pesos en regalías por voladuras, presuntamente de las Farc, al Oleoducto Trasandino. Esas voladuras disminuyeron la cantidad de barriles de crudo que salen del puerto y, por ende, los recursos de las regalías. Este año, advierte el funcionario, van por el mismo camino. Lo peor es que esas regalías se iban todas para inversión social.

Aburridos, indignados, cansados, muchos tumaqueños realizaron un cacerolazo en contra de las Farc hace unas semanas. Según Cortés y según otra fuente consultada, por estos días un grupo de la sociedad civil está convocando a una marcha en protesta por lo de la voladura de las torres de energía.

Y una comisión integrada por el obispo, por la Cámara de Comercio, por algunas autoridades indígenas y afros y por la Alcaldía, están contemplando incluso la posibilidad de viajar a La Habana para pedirles explicaciones a las Farc.

“Nos gustaría ir a Cuba para preguntarles a los del secretariado ‘¿por qué tanto ensañamiento con Tumaco?’”, contó una fuente desde Tumaco con voz triste.

Los datos oficiales cuentan sobre otro flagelo, más allá de la falta de luz: en coincidencia con lo que dice la Campaña Colombiana contra Minas, ha disminuido la posibilidad de movilización en algunas zonas cercanas a Tumaco debido a la siembra de minas antipersonal. Las denuncias al respecto han llegado desde algunos resguardos indígenas Awá, del territorio colectivo que hace parte de la cuenca del río Chagüí y del Alto Mira. Aunque en la zona no han aumentado los accidentes con minas con respecto al año pasado, debido a que “se han hecho labores pedagógicas para evitarlos”, como explica el Secretario de Gobierno.

La arremetida fariana en Nariño no es exclusiva de Tumaco, sino que también ha afectado a otros municipios costeros como Barbacoas y El Charco. Pero según la Personería de Pasto la peor parte la llevan los tumaqueños: “A Tumaco le están dando durísimo, hay muertos diarios, pescadores, en este momento podría decirse que es una zona de guerra”, dijo un funcionario a La Silla.

“Lo de la luz no es nuevo”, agregó otro consultado de la zona, “el año pasado estuvimos 21 días sin luz por la voladura de una torre, pero lo nuevo es la saña con la que siguen volando una torre tras otra”.

¿Presión del Bloque Sur a la mesa?

Los consultados y los informes de prensa señalan que, al menos en Nariño, los autores de la arremetida de estas semanas son la columna móvil Daniel Aldana (del Bloque Occidental) y el frente 29 (del Bloque Sur).

Históricamente, a esta región la ha golpeado siempre el Bloque Occidental de las Farc. Una fuente que conoce de cerca a esa guerrilla nos dijo, sin embargo, que tenía información según la cual el Bloque Sur (el único que, como dijimos, no tiene aún representación en la mesa de La Habana) estaría tratando de bombardear las conversaciones con estos ataques.

El Bloque Sur es el bloque más rico de las Farc y el segundo más grande en términos de efectivos militares. De él hacen parte el comandante Fabián Ramírez y Joaquín Gómez, el cuarto hombre en antiguedad de la guerrilla. Ellos cuentan nada menos que con la que acaso sea la unidad militar más ofensiva de toda la organización: la columna móvil Teófilo Forero, a cargo de alias El Paisa, considerado un capo del narcotráfico quien no estaría muy interesado en hacer la paz.

Otra persona que conoce Tumaco nos dijo que, efectivamente, el Bloque Sur tiene funcionando en Nariño varios laboratorios de drogas.

Esta información no la pudimos confirmar con ninguno de los entrevistados. De hecho, un experto dijo que el Bloque Sur obedece a la organización al punto que cumplió la tregua navideña del año pasado y si no tiene representación en la mesa de La Habana es porque inicialmente el Secretariado de las Farc iba a llevar a Fabián Ramírez, pero no pudo concretar el viaje debido a que Joaquín Gómez se encuentra muy enfermo.

El Bloque Sur, que se sepa, opera en Caquetá y Putumayo. Zonas que, en cualquier caso, no se han salvado de la escalada de estos días.

Carlos Lozano, director del semanario Voz y experto en el conflicto, cree que todo lo que está pasando obedece a la modalidad bajo la cual las partes aceptaron negociar: sin cese al fuego.

Y sin cese al fuego significa que no deben causar sorpresa los ataques de lado y lado. Ni, dirían los indolentes, la falta de luz en Tumaco.

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Juan Manuel Santos Calderón
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2013-10-21 20:54

A las FARC poco les importa generar rechaso, ellos no creen en la democracia o en las encuestas, ellos son fanaticos y como tal creen tener la razón sin mediar argumentos, si alguien se opone es un burgues y los burgueses no son interlocutores validos en la logica fariana.
Ante gente con una ideologia tan cerrada (algo que no se han molestado en ocultar en la Habana) no se puede esperar una paz que implique nada distinto a la victoria de sus ideales, propuestas como que les den participación poítica o las reservas campesinas junto con su negativa a dejar las armas dejan ver que la paz que ellos concideran es una en donde el Estado les ceda algo de poder al tiempo que ellos mantienen capacidad de coherción. No se cual es la sorpresa en que actuen como siempre han actuado.

Mié, 2013-10-23 07:49

Me parece un poco contradictorio lo que dices ...

Lun, 2013-10-21 21:04

Yo dudo que el Estado se beneficien con la guerra, es un gran gasto y siempre entraña un riesgo, lo que supongo es que para el Estado no es primordial ganarle la guerra a las FARC, los grandes dirigentes no se encuentran directamente amenazados y en las grandes ciudades no parecemos realmente dispuestos a realizar el esfuerzo que se requeriría para derrotar a las FARC, en resumen al Estado no le sirve la guerra pero parece considerar que es mas cara la victoria.
Por su parte las FARC tampoco quieren la guerra, ellos quieren el poder absoluto pero han sido incapaces de conseguirlo y no parecen tener una opcion real de ganar en un futuro cercano.
En conclusión las FARC quieren la victoria pero no la pueden conseguir, el Estado puede conseguir la victoria pero no está dispuesto a realizar el esfuerzo necesario, resultado una mesa de negociación que nos ilusiona a todos los colombianos pero que tiene pocas posibilidades de salir bien.

Lun, 2013-10-21 21:25

Lo mejor de todo,... tu renglón final,sobre todo "..ser derrotados en la mesa",el problema es con quien?.

PD: A eso le temo si el gato llega al poder de consejo de usuarios y se pierda toda posibilidad de mejorar.

Lun, 2013-10-21 19:23

Laura, si veo una contradicción respecto del bloque sur y el supuesto torpedeo a las conversaciones. Si la No representación del mismo obedeció a una enfermedad y no a una exclusión específica, adicionalmente apoyó la tregua UNILATERAL de Diciembre pasado y dicen que obedece a la organización, entonces esa tesis se cae por si sola y no es más que una especulación de las muy típicas a fin de generar desinformación con las arandelas propias del juego político.

Mié, 2013-10-23 10:00

Didundi, el intertítulo en el que contamos lo del Bloque Sur y la posibilidad de que sean ellos los que están presionando en Nariño lo dejamos en pregunta, precisamente, porque no tenemos todos los elementos para afirmar que sean ellos los autores de los ataques en esa zona

Lun, 2013-10-21 15:00

¿Cómo es eso de que las farc están detrás de los paros del Catatumbo, de los mineros y campesinos? ¿Roberto Andrade es uno de los famosos informantes de la silla vacía? ¿Trabajará de la mano con Lewin?

Lun, 2013-10-21 14:10

Otra coincidencia que me asusta, el hecho de 'negociar en medio del conflicto' nunca fue inteligente por parte del gobierno; repito una v4ez mas, asumieron la prepotencia del que cree que ganar una batalla es tener ganada la guerra. Lo malo es que esa guerra nunca se realiza a los pies de quienes toman las decisiones, por el contrario, están bastante lejos de la misma, así cómo sentir que hay un daño, que hay una afectación, y que hay una ciudadanía que no solo se cansa de la guerrilla, sino también del olvido de un estado indolente.

Lun, 2013-10-21 12:42

Cuando se dice "negociar en medio de la guerra "pareciera una abstracción. Estamos viviendo la realidad de cuantos muertos, amputados, violadas, discapacitados mas tenemos que producir para firmar un acuerdo de fin al fuego. Me parece que lo que esta puesto en discusión no es si se sigue conversando o no, pero si se siguen los diálogos en medio del fuego de todos los lados. Una tregua ya, seria lo mejor.

Lun, 2013-10-21 11:25

Las FARC con esa estrategia se está convirtiendo en el gran elector de Álvaro Uribe Vélez. La presión sobre campesinos, raspachines y mineros para obligarlos a salir al paro agrario también ha sido una campaña a favor de Uribe. Es contradictorio y paradójico como dice el articulista. Las FARC demuestran ser muy malos políticos. Tal vez por eso les cuesta tanto firmar la paz.

Lun, 2013-10-21 14:20

Hablas como si la Paz se limitara al mero concepto de unas firmas,..si fuera solo eso.....

El país No tiene un realidad firme en lo social,asi que esperar que un garabato de tinta-ojala por lo menos indeleble-cubra las expectativas de décadas sin un verdadero posconflicto incluyente, participativo, pluralista y ante todo equitativo, es una verdadera utopía que no depende de las Farc, sino del estado en cabeza del gobierno de turno que corresponda, de ahí la insistencia de las Farc en una constituyente, no hay garantía de nada.

Lun, 2013-10-21 10:51

La interpretación de un colombiano del montón (yo), citadino pero de origen campesino (de azadón y alpargatas):

1. Las FARC no son una amenaza para el estado Colombiano, pero sí para todos sus ciudadanos. El estado no les teme, pero los ciudadanos sí, como a cualquier BACRIM.
2. Las FARC hace mucho tiempo perdieron su rumbo y están dedicadas a sobrevivir y prosperar para sí mismas.
3. Las FARC nunca han logrado, por persuasión o intimidación, ni una sola reivindicación social, en 60 años de "lucha".
4. Las FARC han entorpecido por décadas el logro de reivindicaciones sociales justas porque les han servido de coartada a quienes las satanizan.
5. Si las FARC se inmolaran en el altar de La Habana y obtuvieran con ello alguna redención social, sería la primera vez que favorecieran al "pueblo", que hipócritamente dicen defender. Los opositores a las negociaciones no pueden permitir ese logro.

Por eso las FARC "bravean" con el estado golpeando al "pueblo". Ninguna paradoja.

Lun, 2013-10-21 20:45

No entiendo porque el comentario a causado tanta molestia, yo lo encuentro bastante razonable e incluso un poco iluso al esperar que las FARC tenga algun acto de redención en la Habana, claro que soñar no cuesta nada y a mi tambien me gustaria verlas dar un primer paso de reivindicación.
En lo que no estoy de acuerdo es que hayan perdido el rumbo, las FARC siempre han tenido como rumbo la toma del poder y la impocisión del Estado comunista, en esto nunca han claudicado y el ataque a la población es para ellos una herramienta valida, ellos siempre han visto a los civiles como objetivos.

Mar, 2013-10-22 11:16

El mismo comentario con un par de ajustes:

***1. Las AUC no son una amenaza para el estado Colombiano, pero sí para todos sus ciudadanos. El estado no les teme, pero los ciudadanos sí, como a cualquier grupo guerrillero.
2. Las AUC hace mucho tiempo perdieron su rumbo y están dedicadas a sobrevivir y prosperar para sí mismas.
3. Las AUC nunca han logrado, por persuasión o intimidación, ni una sola reivindicación social, en 30 años de "lucha".
4. Las AUC han entorpecido por décadas el logro de reivindicaciones sociales justas porque les han servido de coartada a quienes las satanizan.
5. Si las AUC se inmolaran en el altar de Ralito y obtuvieran con ello alguna redención social, sería la primera vez que favorecieran al "pueblo", que hipócritamente dicen defender. Los opositores a las negociaciones no pueden permitir ese logro.

Por eso las AUC "bravean" con el estado golpeando al "pueblo". Ninguna paradoja.***

Mar, 2013-10-22 11:17

Es tan equilibrado que, o no dice nada o tiene implicaciones pavorosas.

Como asumo que Nuevo quiere decir algo, tengo que referirme a las implicaciones.

Mar, 2013-10-22 12:46

Me parece que tanta saña merece una mejor causa. Pero sigo sin entender las razones.

En todo caso, ahí le dejo el comentario para que lo siga destrozando a su antojo; puede hacerlo jirones, cambiar palabras, reemplazar protagonistas, trucar los conceptos, usarlo para provocar miedo, para buscarle cinco patas al gato (perdón Gato), lo que a bien desee.

Que se divierta.

Mar, 2013-10-22 10:16

Cierto. Lecciones aprendidas:

1. Expresarse, por estos días, como pisando huevos.

2. El subjuntivo puede ser ambiguo: da el carácter de posible, probable, hipotético, creído, deseado, temido o necesario. Expresé algo "hipotético" que se interpretó como "deseado".

3. El sentido figurado también puede ser de difícil comprensión. Utilizar "altar", "inmolar" y "redención" en la misma frase puede ser explosivo; trae a la mente de muchos a Abraham e Isaac. (Inmolar= Sacrificar, matar, eliminar, ofrecer, expiar, pagar.)

Hubiera quedado mejor así: Si (hipotéticamente) "lo de La Habana" llegare (hipotéticamente) a culminar en que desapareciere la organización FARC y si además a los colombianos del montón se les concediere alguna pretensión justa, sería la primera vez en la historia que las FARC hicieren algo bueno por el pueblo colombiano, por partida doble: 1. Desaparecer 2. Auspiciar algún beneficio social justo.

Y aún así no estaría seguro de no ser malinterpretado.

Lun, 2013-10-21 16:29

No puedo salir de mi asombro por tan rabiosas reacciones, con sarcasmos, ironías, sátiras y un lenguaje francamente agresivo, como si hubiera escrito una apología a las FARC. ¿Lo hice?

Resumo, de otra forma, lo que quise decir, la idea principal:

Afirmo (opino) que no hay ninguna paradoja en el accionar de las FARC, contradiciendo al título y esencia del artículo, porque existen dos confrontaciones diferentes: Una contra el Estado, y otra (que las FARC no reconocen, por supuesto) contra los ciudadanos a quienes, dicen ellos mentirosamente, intentan favorecer con su lucha armada. El Estado es fuerte y los ciudadanos débiles. El Estado (conjunto de instituciones) no está en peligro, los ciudadanos (individuos) sí.

NOTA: Me acojo a la definición de Estado como "El conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para establecer las normas que regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determinado".

Lun, 2013-10-21 17:22

¿Dónde leyó eso?
¿Problemas de comprensión de lectura?

Lun, 2013-10-21 12:12

1. Claro, como los ciudadanos son una cosa separada del Estado, queda clarísimo que "el Estado no les teme, pero los ciudadanos sí".

2. Ah ya. El problema no es que se dediquen a asesinar gente, el problema es que los asesinatos no son para "beneficio de la mayoría", sino pura mezquindad. Interesante. Además de lo absurdo de validar cierto tipo de asesinatos (los de apariencia "altruista"), si lo que usted dice es cierto y las FARC no son en esencia distintas de cualquier BACRIM, ¿Qué demonios hace el Gobierno negociando con ellas? ¿O es que se debería negociar con todas las BACRIM?

3. Es que en un mundo razonable, decir que unos asesinos no logran "reivindicaciones sociales" sería apenas una obviedad. El equivalente a decir que después de muchos años de violaciones, los violadores no han logrado mejorar la raza humana.

4. Esto es una maravilla, ¿Cuáles son las "reivindicaciones sociales justas"? ¿Quién sataniza dichas reivindicaciones?

Lun, 2013-10-21 12:46

Siento mucho que tanta rabia guardada no permita interpretar serenamente una interpretación de la realidad. De ahí que continuemos matándonos, con balas o con palabras.

El estado no les teme porque es infinitamente improbable que su amenaza de tomárselo por las armas se concrete algún día. Los ciudadanos les temen porque ...

El gobierno negocia con ellas porque no ha podido acabarlas en 60 años, y ya hay hartazgo de lado y lado, pues quien dijo que sí las iba a acabar tampoco pudo.

Es obvio que solo así se logran: matando (lamentablemente). Todas las revoluciones que buscaron reivindicaciones sociales de fondo se han hecho matando gente: la revolución francesa, una matazón, las luchas independentistas también. Los muertos solo los justifica el que gana.

¿Le suena para algo que se haya dicho alguna vez que quienes protestan por algo están infiltrados por las FARC? Me huele a coartada.

Me apena que no pueda realizar sus planteamientos y preguntas de mejor manera, señor.

Lun, 2013-10-21 15:16

Claro, opinar es lo mismo que asesinar (si no, ¿qué significa "asesinarnos con palabras"?). Maravilloso.

¿Qué es el Estado? ¿Qué significa que el "Estado no les teme"? Si el "Estado no les teme", ¿Qué sentido tiene combatirlas? ¿Qué sentido tiene negociar con sus representantes?

De nuevo, entonces el problema es de tiempo. ¿Cuánto tiempo debería pasar para que se negocie con las BACRIM?

Ah bueno, es que yo pensé que nuestra Constitución era el modelo de civilidad que se oye por todas partes, pero no, parece que todavía estamos subyugados por la corona española. Ahora resulta que las FARC son lo mismo que los comuneros. Otra maravilla.

Sí, es una pena (¿o una vergüenza?) leer esas respuestas.

Lun, 2013-10-21 15:18

Yo creo que una vergüenza, sí.

Lun, 2013-10-21 12:13

5. ¿Qué significaría "inmolarse en el altar de La Habana"? De otro lado, si lograran esa "redención social" (sea eso lo que signifique) y favorecieran al pueblo (sea eso lo que signifique), ¿Sus asesinatos habrían valido la pena?

Lun, 2013-10-21 12:27

Significa "si convienen en matar (acabar) su demoníaca organización". Perdón por el lenguaje florido.

¿Valieron la pena todos los muertos, de lado y lado, que dejó la gesta libertadora que tanto glorificamos en el himno nacional?

No sé, tal vez no, tal vez sí. Su pregunta es muy compleja, pero usted pretende una respuesta simple: NO. Los conflictos sociales siempre han dejado muertos, lamentablemente, y no puedo contestar, en ninguno de ellos, si valieron la pena. Me declaro incapaz de hacerlo, desborda mis posibilidades intelectuales. Perdón.

"Sea eso lo que signifique", se lo dejo de tarea.

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