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Lunes Noviembre 23, 2020

Lunes, Noviembre 17, 2014 - 19:30

¿Es necesario suspender el proceso de paz con las Farc?

Tras el secuestro el sábado del general Rubén Alzate, el presidente Juan Manuel Santos ordenó al equipo negociador del Gobierno no viajar a La Habana para la siguiente ronda de negociación en el proceso de paz con las Farc. "A las Farc les exijo (...) que demuestren su voluntad de paz con acciones y no solo con palabras”, dijo Santos, añadiendo a la lista el asesinato de los dos guardias indígenas en Cauca. Ante las últimas acciones de las Farc (y aunque se negocia en medio del conflicto), ¿cree que es necesario suspender el proceso de paz?

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Oficial encargada de América Latina, United States Institute of Peace (Usip)
Vie, 2014-11-21 09:01

No. Hay que proteger la mesa de este tipo de actividades, que pueden facilmente replicarse y hay que anticipar.

En muchas regiones, como el Chocó y Arauca, la violencia de la Guerra ha sido constante (o ha acelerado) durante el proceso de paz. 

El incidente que provocó la suspensión de las conversaciones en La Habana en el Chocó esta semana –ya casi resuelto con la ayuda de los garantes internacionales del proceso--es típico de las acciones provocadoras que han pasado en muchos procesos de paz.

Ninguna parte en la mesa es monolítica. Los saboteadores existen en todas partes, inclusive dentro de los grupos a quienes representan los negociadores.

Hay que buscar mecanismos para minimizar o aislar su influencia. Interesante notar que la crisis pasa justamente cuando en La Habana se está negociando la seguridad y el futuro de las tropas insurgentes—un momento clave para ellas.

La retención del General Alzate y sus colegas, tanto como de los soldados, debía haber servido como un mensaje que los soldados tienen poder en las regiones a la mesa del poder mientras los negociadores consideran este tema.


Director de Protransparencia, Barranquilla
Mar, 2014-11-18 12:40

¿Qué pasa si Timochenko decide pasear por la Plaza Bolivar y es capturado? ¿Deberían las Farc levantarse de la mesa?

Evidentemente, si se ha insistido en negociar en medio del conflicto militar, no hay que extrañarse si a los miembros en confrontación del Estado y la guerrilla se les captura o se les da de baja.

Significa que, pese las presiones políticas y mediáticas, debería mantenerse la coherencia. Mao decía que la guerra no es una cena, ni escribir una obra, ni pintar un cuadro o hacer un bordado.

Y menos lo es una guerra tan degradada como la colombiana donde cualquier barbaridad es posible.


Periodista de El País (España)
Mar, 2014-11-18 07:21

La presión de la opinión pública obligaba a Santos a dar un puñetazo sobre la mesa, y demostrar que no está dispuesto a tolerar muestras patentes de mala voluntad por parte de las Farc.

No se trata de si las Farc tenían o no 'derecho' a actuar como lo han hecho con el cautiverio del general, puesto que está claro que la guerra sigue mientras no haya firma en La Habana, sino que a ningún propósito de paz sirve crearle esas dificultades al presidente.

El único beneficiado es el uribismo contrario a la paz negociada.

La guerrilla está jugando, por tanto, con fuego y no precisamente al alto el fuego.

La pronto libertad del militar devolvería a Santos su capacidad de maniobra que, por otra parte, a los dos años de comenzado el proceso de paz no puede ser inagotable.


Investigador, PIK -Instituto Potsdam de Investigación en Cambio Climático (Alemania)
Mar, 2014-11-18 05:54

La suspensión es positiva: abre una discusión necesaria. Es una oportunidad para fijar nuevas condiciones que hagan menos turbulento el camino que queda.

Esas nuevas condiciones se refieren al cese bilateral del fuego. Es una de las bombas al proceso, que se sabía vendrían. También se preveía que ante un hecho así los enemigos de la negociación buscarían incendiar el escenario: que los valores democráticos, que el gobierno se sentó sin exigir condiciones, que la entrega del país al narco-terrorismo o al castro-chavismo.

En el colmo de la disociación, ¡han llegado a decir que gobierno y guerrilla son aliados! Pero es lo que se espera de ellos. Su desahogo es saludable, aunque el discurso esté plagado de inconsistencias. Es un discurso para la masa. Lamentablemente para ellos, el rumbo de este proceso lo define otra masa, más crítica, menos voluble y manipulable.

Lo que debe replantearse es una de las condiciones acordadas entre las partes: negociar sin cese de hostilidades y operaciones.

El argumento para desechar el cese al fuego ha sido falaz. Dicen que la guerrilla pretende fortalecerse política y militarmente. Pero acaso, ¿no busca eso la guerrilla en cada acción? Es un hecho que no invalida el cese al fuego. Sólo señala la necesidad de mecanismos, instituciones y arenas de participación de la sociedad civil y organismos internacionales, que aseguren que el fortalecimiento de los insurgentes no ocurra.

El cese al fuego no necesariamente implica el fortalecimiento de la subversión. Implica más bien la disminución de la capacidad de maniobra de los sectores interesados en continuar la guerra.

Hay que aprovechar la oportunidad para acordar un cese bilateral, involucrar a la ONU, la UE, la OEA, la sociedad civil y grupos a nivel local que apoyen la verificación.


Investigador, Fundación Paz y Reconciliación
Lun, 2014-11-17 22:56

La tormenta creada por la situación del Brigadier General Alzate y sus acompañantes muestra la complejidad de adelantar una negociación sin cese del fuego y hostilidades.

El Presidente tiene razón y no la tiene al suspender la presencia de la delegación de Gobierno que debía asistir a la ronda con las Farc.

La tiene porque una opinión publica tan escéptica de que este proceso vaya a ser exitoso no vería con buenos ojos la continuidad de la mesa, como si nada hubiera ocurrido y la oposición del Centro Democrático, liderada por Alvaro Uribe, ante una continuidad de la mesa reforzaría su ascendencia en una ciudadanía ampliamente mayoritaria que teme y repudia a las Farc. Por este cálculo político, Santos se ve compelido a no seguir en la mesa hasta tanto no se resuelva la situación del General Alzate, sus acompañantes y los dos soldados capturados en Arauca.

Y no tiene la razón Santos de ausentarse de la Mesa porque está incumpliendo uno de los criterios acordados con las Farc: el de desarrollar la negociación en medio de la confrontación.

Aún sin tener clara la situación en que se da la privación de la libertad, para mí es claro que estamos hablando de dos militares activos y una funcionaria civil del Ministerio de Defensa, que llegan por sus propios medios a una zona donde se sabe actúan las Farc. En estricto sentido militar son partes combatientes, que si son privadas de la libertad es por su actuación irresponsable y por fuera de protocolos de seguridad establecidos.

La guerra, este conflicto armado, hay que terminarlo por la vía negociada. En eso se ha avanzado en estos dos años y esperando que esta situación se resuelva con la liberación de los cinco.

Queda la urgencia de desescalar la confrontación y lograr un cese bilateral del fuego, cuando sea tal el avance de la mesa que sea posible acordarlo, con la verificación que se requiere.

Lo que hemos vivido con esta situación es la doble moral con la que se ha conducido este conflicto de medio siglo, donde se han tenido varios raseros para analizar y valorar las actuaciones de los contendientes. Por supuesto que lo deseable es que ninguna barbaridad ni atrocidad se dé, pero ese es el deseo. La realidad es que el conflicto continúa y con él los actos crueles.

Espero que esto se resuelva en pocos días y la mesa retome su trabajo. Ese el el deseo de la mayoría de Colombia y el mandato que tiene Santos: cerrar con un acuerdo este largo doloroso conflicto.


Ex Secretario de Gobierno de Antioquia
Lun, 2014-11-17 22:08

Claro que la suspensión es una necesidad, no de ahora, sino pasada.

Lo acontecido es consecuencia de negociar con terroristas sin condiciones previas.

¿Qué se ha logrado en estos años de negociación? R/ Retroceso institucional; pérdida de iniciativa y control territorial por parte de la Fuerza Pública; envalentonamiento y visibilidad de los terroristas; polarización política.

Santos perdió la oportunidad de hacer de la guerrilla un grupo de centenares que estarían en huida o resguardados en Venezuela. Pero, su vanidad lo llevó a contemporizar con el terrorismo y con la dictadura Venezolana. La consecuencia de su narcisismo ha sido regresar a Colombia al 2002.


Coordinador, Campaña Colombiana contra Minas
Lun, 2014-11-17 21:43

Es inconsistente. Las Farc asesinaron tres indígenas y no se suspendió el proceso. Igual con el uso y producción de minas antipersonal que causan muertos y heridos en población no combatiente entre otros hechos.

La suspensión hace control de daño político pero tanto el gobierno como las Farc están atrapados por los hechos.

Las Farc tensan al máximo la cuerda al reasumir su táctica de apresamiento de soldados en combate o del General activo para buscar una definición simétrica de su fuerza y sorprende a todos.

El Gobierno, por atender la tensión que causa en las Fuerzas Armadas ver a las Farc reorganizándose en muchos de sus frentes, está mostrándose inconsistente con su propia información y llamado a negociar en medio del conflicto de Santos.


Investigador, educador y ex rector de la Universidad Nacional
Lun, 2014-11-17 21:36

Negociar en medio del conflicto  es escabroso. Mientras no cese el fuego habrá confrontaciones armadas hasta tanto no se acuerden los puntos establecidos en la agenda.

Las Farc, y ojalá pronto el ELN, deben entender que los colombianos que creemos en el proceso de paz, en la solución política al conflicto y en la apuesta porque nuestros sucesores vivan en una sociedad no tan desigual como la actual esperamos que abandonen las armas, propicien la reconciliación, pidan perdón por los actos en los que han tenido directa responsabilidad, detengan el secuestro y liberen a todos los ciudadanos, civiles y militares, que tengan en su poder.

No permitan que el país continúe desangrándose en medio de la polarización en la que las tendencias de derecha serán las que salgan beneficiadas. Que LOS DIÁLOGOS NO SE SUSPENDAN. Insistan en mantener el proceso y envíennos señales confiables.

Aquí los esperamos. En Colombia, que es su país. Estamos dispuestos a que se conceda el perdón a TODOS los actores del conflicto, los que están dentro y fuera de la institucionalidad de los cuerpos armados.

Permitan que se escuchen las propuestas de sociedad que ustedes tienen, pero sin el ruido de las balas, sin minas que mutilen, sin cilindros que exploten. Para que quienes deseen poner en marcha su modelo de país los lleven a ustedes, con sus votos, a los más altos organismos del Estado.


Ex consejera presidencial de Programas Especiales
Lun, 2014-11-17 21:29

Sí. Es necesario suspender el proceso de paz con las Farc.

Desde antes de iniciarse formalmente las conversaciones en la Habana, millones de colombianos desconfiando de la voluntad de paz de los guerrilleros solicitamos un diálogo bajo condiciones concretas.

El Gobierno no acogió este clamor que se evidencio en las urnas y continuó dialogando. Acuerdos no acordados aún, se presentan tratando de generar confianza. Hoy, con el secuestro de los soldados en Arauca y del Brigadier General rematando la escalada terrorista que ha acompañado los diálogos, la confianza se perdió.

Preocupa la capacidad del Gobierno, si se llegan a renovar los diálogos, de hacer cumplir futuros compromisos como la entrega de armas o la "dejación", como se obstinan en denominar la acción del desarme.

Las Farc están perdiendo. El país esta perdiendo otra oportunidad de dar fin al conflicto, el Gobierno debe tener la capacidad de darse cuenta que la "paz" no se alcanza a cualquier precio.


Presidenta, Fundación Juan Felipe Gómez Escobar
Lun, 2014-11-17 21:19

Suspender el proceso de paz en este momento tiene más de positivo que de negativo, sin duda, hasta tanto las Farc no muestren una clara evidencia de voluntad y respeto por la sociedad civil colombiana.

Los diálogos y acuerdos se hacen cuando ambas partes tienen compromisos políticos serios. Acciones como las del secuestro del general Alzate, así como las múltiples acciones delictivas por todo el país, son un claro mensaje que las Farc siguen comprando tiempo.

¿De qué sirve un proceso de paz si las Farc siguen violando las garantías democráticas y los valores de la sociedad? El secuestro del general Alzate es un signo de burla a las instituciones de Gobierno, aún si estaba vestido de civil, en medio de una zona de presencia guerrillera, desprotegido y sin ningún protocolo de seguridad. ¿Acaso el secuestro de los soldados o civiles por todo el territorio nacional es menos importante?

Creo que se llegó el momento que el Gobierno reconsidere toda la generosidad que ha tenido con las Farc y comience a dar inmediata relevancia a la democracia colombiana que tanto nos cuesta rescatar.


Novelista
Lun, 2014-11-17 20:45

¿Pero acaso no estábamos negociando en medio en la guerra? ¿Se ha dado cuenta el gobierno, hasta ahora, de que las infames Farc son infames?

Puede que suspender sea un buen paso, porque es una manera de exigir a gritos el fin del secuestro, pero romper sería reconocer lo que ya sabemos tal como sucedió en 2002.

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