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Lunes Octubre 21, 2019

Hace unos ocho meses, a Andrés Santamaría lo llamaron dos personeros de Bolívar para contarle que estaban preocupados porque estaban recibiendo un número altísimo de denuncias de víctimas de las llamadas bandas criminales.

Y no sabían qué hacer porque quienes han sido victimizados por Los Rastrojos, Los Urabeños, las Águilas Negras, Los Paisas o La Empresa no están cobijados por la Ley de Víctimas. Esta ausencia, que está dejando a miles de víctimas de las 'bacrim' por fuera de una de las políticas bandera del presidente Santos, es un debate que quieren reabrir los personeros de todo el país.

Así que Santamaría, que es el personero de Cali y lidera la Federación Nacional de Personeros (Fenalper), decidió averiguar si la situación era similar en otras regiones del país.

Lo que encontró es alarmante. Casi el 90 por ciento de las 7 mil denuncias hechas por víctimas en Buenaventura, que ha vivido 17 desplazamientos masivos desde septiembre y tiene uno de los mayores problemas de desplazamiento intraurbano en el país, corresponden a las bandas que han salido de la desmovilización paramilitar. En Cartagena llegan al 40 por ciento, en Montería al 30. En total, Fenalper calcula que en el último año han surgido más de 8 mil víctimas por cuenta de las bacrim.

La situación es igual de preocupante en otros lugares donde estos grupos se disputan el territorio, como Tumaco o Medellín, así como en las ciudades a donde llegan desplazadas las víctimas, como Cali o Pasto. Casi todos los personeros coinciden en que los números deben ser mucho más altos debido al temor de las víctimas a denunciar a quienes viven con frecuencia en el mismo barrio.

Víctimas de segunda categoría 

“En Colombia hablamos como si estuviéramos reparando a las víctimas del pasado, pero la realidad es que se siguen produciendo víctimas todos los días. Y la mayoría de las víctimas ahora proceden de estos grupos y las herramientas para atenderlas son muy cortas”, le dijo a La Silla Andrés Santamaría.

Esto sucede porque las personerías tienen la obligación de recibir todas las solicitudes de las víctimas de ser incluidas en la Ley de Víctimas, pero su inclusión definitiva es valorada por la Unidad de Víctimas. Al final, todas las personas que tienen a uno de estos grupos emergentes como victimario quedan por fuera porque las bacrim no son consideras parte del conflicto, algo que los personeros y quienes han venido siguiéndole el rastro a las bacrim sienten riñe con la realidad del país.

En el fondo, a los personeros les preocupa que dejar a todas estas personas por fuera pueda dar al traste con una política que se propone reparar a todas las víctimas del conflicto armado.

"Si no aprovechamos este momento, nos va a pasar lo mismo que con Justicia y Paz, y tendremos que expedir otra ley a futuro para cobijar a las víctimas de las bacrim. Y lo más grave es que en este proceso de no ser reconocidas están siendo revictimizadas", dice Camilo Fonseca, director ejecutivo de Fenalper. 

Pase el cursor sobre los puntos para saber cuál es la situación de las víctimas de las bacrim en esa ciudad, contada por el personero o uno de sus funcionarios.

Ver Bacrim en un mapa ampliado

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Mié, 2013-05-01 14:02

Acá, recordándoles que si no ponen en su feed de historias esto como parte del proceso pedagógico, seguimos pasando de agache.
(También para recordarles a los usuarios que usen su cerebro, porque lo están dejando manipular suavecito al no mirar la dimensión de este problema).

Hay que continuar promoviendo el tema, cada vez con más celeridad. ¿Ejemplo del tamaño del problema?

Mié, 2013-04-24 16:37

Los Colombianos nos acostumbramos a vivir rodeados de violencia, a convivir con ella; es triste continuar encontrándonos con panoramas como el desplazamiento, personas que tienen que abandonar sus tierras y dejar todo por huir de esta incesante indiferencia social.

Es tema debería ser de gran importancia para el Gobierno Nacional, permitiendo de esta manera una sociedad más organizada, evitando víctimas; solo hasta que algún día no nos toque enfrentarnos a algo parecido dejaremos de ser fríos e indiferentes con las personas que hoy en día sufren este calvario.

Mar, 2013-04-23 13:07

El problema del paramilitarismo es que es el eterno brazo ilegal que utilizan los políticos locales y nacionales para sus propósitos. Que desfachatez era pensar hace 10 años que el congreso estaba inundado de paramilitares.

En las ciudades debemos agradecer que el paramilitarismo no realiza acciones visibles, al menos en Bogotá, pero la gente que vive en un rancho en mitad de la nada, no le interesa a nadie, ni mucho menos al estado que la única manera de llegar a esos sitios es a través del ejército, eso ni se les ocurre poner colegios, hospitales, universidades...

La única presencia del estado es a través del ejército que evidentemente comete los abusos que se le da la gana, con impuestos de todos nosotros cometen vejámenes contra sus mismos compatriotas.

Buen trabajo de investigación And?es, felicidades, siempre es importante visibilizar a los más débiles.

Mar, 2013-04-23 08:12

Esta situación nace de la mentira que Álvaro Uribe Vélez le dijo al País: El Paramilitarismo se acabó. Nada más falso que eso, solo fue un cambio de nombre y se entregaron algunos cabecillas, pero el paramilitarismo sigue siendo el mismo, tal vez aún más fortalecido que antes en algunas regiones. Esperemos que todas las mentiras del nefasto expresidente se sigan develando y el país se de cuenta de la realidad. Además, es hora de que se empiece a hacer justicia con este creciente número de Colombianos que por ninguna razón deben ser excluidos de los programas de reparación.
@luisfo1951 en Twitter

Mar, 2013-04-23 07:52

El número de muertos que registran los actos de las llamadas bandas criminales y su cobertura de alcance nacional conlleva a pensar que no se trata de los últimos coletazos de los paramilitares, sino que ha ocurrido una transformación de esos grupos, centrados hoy no en lo político, sino en el accionar en función del negocio de las drogas. Pero los asesinatos no son unicamente el resultado de las pugnas intestinas características de los grupos mafiosos; recaen igualmente en personas pertenecientes a la simple población civil. Estos grupos no han dejado de tener sus acentuados vínculos con administraciones municipales que tienen el antecedente de haber entablado delincuenciales relaciones en las décadas anteriores con las mal llamadas Autodefensas para saquear los recursos municipales que por lo general son girados desde el nivel central por distintos conceptos. Es aquí donde más ha ocurrido en Colombia la entrañable alianza de la corrupción con el crímen.

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