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Sábado Agosto 13, 2022

Cansadas por la demora en la resolución de su emblemático caso, las 180 familias que salieron desplazadas hace dos décadas de la Hacienda Bellacruz regresaron ayer a ese rincón en el sur del Cesar. Esta madrugada, sin embargo, fueron desalojados por un escuadrón del Esmad y la Policía que -según tres personas que han acompañado el proceso- llegaron sin una orden de desalojo.

El caso de la antigua hacienda Bellacruz -hoy llamada La Gloria- se ha convertido en uno de los casos más emblemáticos de la progresista política de tierras que impulsaron Santos y su primer ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo, y que -como ha contado La Silla- está haciendo agua.

Sin ninguna decisión jurídica o administrativa en firme, estas 180 familias campesinas -que habían llegado en 1986 a esas tierras y fueron desplazados por los paras en 1996- decidieron volver mientras sale una. Su descontento se debe a una resolución que sacó el Incoder en febrero de este año, que -como contó Verdad Abierta- devolvió su proceso al estado en el que estaba en 1990.

En concreto, el Incoder anuló dos resoluciones del extinto Incora -una de 1990 y otra de 1994- que reconocían que dentro de la hacienda había seis predios de origen baldío, de las que la familia del ex ministro Carlos Arturo Marulanda se había apropiado de manera irregular.

En base a esas decisiones, en 2013 el Incoder -didigido entonces por Miriam Villegas- desempolvó el caso y le ordenó a la empresa que le compró la hacienda a los Marulanda en 2008 -y que es del magnate Germán Efromovich, principal accionista de Avianca- devolver las 1.200 hectáreas que aparecán como antiguos baldíos. Eso significa que el Incoder debería, una vez recuperados, titulárselos a campesinos sin tierras y estas 180 familias -como sus ocupantes históricos- tendrían el primer derecho. Por esa decisión, Efromovich demandó penalmente a Villegas y su entonces subgerenta de tierras Jhenifer Mojica.

Pero en febrero de este año, el subgerente de tierras del Incoder Carlos Carmona echó para atrás esas decisiones argumentando que faltaban muchos detalles, dejó sin piso la de 2013 y ordenó un proceso de clarificación de títulos que determine de una vez por todas el origen de esos predios.

Eso quiere decir que el proceso se va a demorar varios años más, en los que los campesinos tendrán que estar lejos de los predios que reclaman como propios desde hace tres décadas.

Perfiles relacionados: 
Rey Ariel Borbón
Miriam Villegas Villegas

Otros confidenciales recientes

Jueves, Febrero 11, 2016 - 11:37
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El médico Wilder Lagares Gullozo acaba de ser reelegido gerente de la ESE de Magangué ‘Río Grande la Magdalena’, por decisión del alcalde local Pedro Alí. Lo curioso es que hasta hace unas semanas, Alí prometía públicamente intervenir la entidad por mal funcionamiento y presunta corrupción.

Así lo señaló el mandatario apenas lo eligieron (como consta en un video colgado en facebook). Y lo reiteró, ya posesionado, en un enérgico discurso ante el Concejo de la ciudad. Frente a los cabildantes, Alí le habló directamente a Lagares y dijo que lo que no es viable “hay que revisarlo y liquidarlo”.

Pero no es lo único que llama la atención en la reelección del funcionario. En el decreto en el que Pedro Alí lo vuelve a designar gerente, por postulación de la junta directiva de la ESE en donde Alí es presidente, se asegura que Lagares sacó cinco sobre cinco en una evaluación que hizo la junta en 2014 a su gestión.

Una fuente conocedora nos explicó que, con la crisis en el sistema de salud, no es muy usual que un gerente del sector en el país alcance ese máximo puntaje. Además, en la ESE de Magangué se vienen presentando reiterados reclamos de trabajadores por retrasos en los pagos de los salarios y de las prestaciones sociales. Esto último nos lo contó Óscar Torres, directivo en Bolívar del sindicato nacional de trabajadores de la salud (Anthoc): “No entendemos cómo (Lagares) obtuvo esa calificación”, dijo el líder sindical.  

Wilder Lagares llegó hace cuatro años a ese cargo luego de un concurso de méritos, pero en Magangué no son secretas sus movidas políticas. En las recientes regionales, por ejemplo, llevó a Leidy Polo al Concejo.

Polo es considerada la concejal de Lagares y obtuvo el aval de Cambio Radical gracias a la gestión del representante de ese partido, Hernando Padauí, de quien es aliada. El grupo de Polo votó por Padauí a la Cámara, por Nadia Blel (la hija del parapolítico Vicente Blel) al Senado y por Pedro Alí a la Alcaldía.

Como lo contó La Silla Caribe, el Alcalde de Magangué llegó con recursos y movimiento propios, pero apoyado por el charismo y Cambio Radical y por buena parte de la estructura de la condenada empresaria Enilce López alias 'La Gata'.

Miércoles, Febrero 10, 2016 - 19:45
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Ayer, en su primera reunión de bancada del año, La U tomó la decisión de jugársela por la Defensoría del Pueblo.

Roy Barreras, co-presidente del partido, le dijo a La Silla que por unanimidad los 50 congresistas que estaban en la reunión de ayer acordaron pedirle al Gobierno la cabeza de esa entidad que quedó vacante tras el escándalo de Jorge Armando Otálora. Para eso, le pedirán que elija la terna que deberá presentar a la Cámara entre las hojas de vida que ellos pongan a su consideración.

“Sería un reconocimiento a la bancada más importante de la Cámara. Esperamos que el Presidente tenga la deferencia de considerar nuestra mejor propuesta”, agregó el representante de La U Didier Burgos a La Silla. “Tomamos la decisión de reclamar este reconocimiento a la bancada de La U”.

Por ahora suenan entre sus candidatos el secretario del partido, Carlos Negret, el ex candidato al concejo de Bogotá e hijo del senador Géchem, Eduardo Géchem. También el ex secretario del Partido, Oscar Rueda (aunque según Burgos se está postulando para la embajada China). Aunque algunos quisieran ver allí también al ex ministro Sergio Díaz Granados, esa aspiración no parece muy viable. 

A finales del año pasado La U se le rebeló al Presidente parándose de dos plenarias en las que discutían proyectos importantes como la ley de Zidres y el cupo de endeudamiento con el fin de que les de mayor representación en el Gobierno. Su presión se suma a la de los conservadores, que como contó La Silla, quieren mantener bajo su ala a la Procuraduría si finalmente cae Alejandro Ordóñez.

Miércoles, Febrero 10, 2016 - 17:13
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Las dos fuerzas que de unos años para acá se enfrentan por el poder en La Guajira hoy están unidas por la magia de los acuerdos burocráticos y en medio del drama nacional por la crisis del pueblo wayuu.

Se trata de La Gran Alianza que llevó al desprestigiado Kiko Gómez y a Oneida Pinto al poder (liderada por el exsenador Jorge Ballesteros) y Nueva Guajira (cuya cabeza más visible hoy es el actual presidente de la Cámara Alfredo Deluque). Desde ayer ambos movimientos convergen en el gabinete de la gobernadora Pinto, a quien Nueva Guajira enfrentó en las pasadas regionales con el exalcalde de Maicao Ovidio Mejía.

Oneida, cuyo partido es Cambio Radical, le entregó a Nueva Guajira la dirección del Instituto Departamental de Cultura, en cabeza del publicista Rubén Magdaniel Pabón. El nuevo funcionario ya había estado en esa silla durante el gobierno de Jorge Pérez Bernier, otro de los líderes de ese grupo. Y había sido también precandidato a la Alcaldía de Riohacha para las regionales de 2011.

Este acuerdo político lo lideró el diputado de La U y de Nueva Guajira Gabriel Pinto Redondo.

Un miembro de Nueva Guajira y otro de La Gran Alianza le aseguraron a La Silla Caribe, por separado, que ante los problemas que hay en ese departamento, especialmente la sequía y la muerte por desnutrición de niños wayuu, hay un ambiente generalizado de "jalar para el mismo lado" y dejar atrás las históricas rencillas políticas.

Sin embargo, otros guajiros del mundillo político creen que detrás de esa "paz política" hay una estrategia de la recién llegada mandataria y su grupo para neutralizar a la oposición y evitarse críticas entregando puestos.

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