LA SILLA VACIA

El nuevo gabinete del gobernador de Córdoba Edwin Besaile es una muestra más de que perder es ganar un poco porque varios de los recién nombrados secretarios y jefes de oficina fueron candidatos que se ahogaron en las regionales pasadas, en el grupo de los ñoños que llevó a ese mandatario.

Como contó La Caribe, en el equipo de trabajo de Besaile quienes más burocracia tienen son los senadores de La U Musa Besaile y Bernardo Ñoño Elías, dueños de ese proyecto político, y el parapolítico liberal Juan Manuel ‘Juancho’ López Cabrales. Y son los militantes de sus grupos quienes encontraron premio de consolación en la Gobernación.

A la dirección de la Oficina de las TICs, por ejemplo, llegó Ricardo Pastrana, ex candidato del grupo del Ñoño al Concejo de Montería. También como cuota del Ñoño Elías está Everlides Morales, asesora de despacho y exaspirante a la Alcaldía de San Andrés de Sotavento.

Del grupo del representante Raymundo Méndez Bechara, fórmula de Musa Besaile, llegó a la Secretaría de Hacienda Boris Zapata, exaspirante a la Asamblea de Córdoba. 

Zapata, como contó La Caribe, fue el asesor y enlace con los políticos del ministro de Agricultura Aurelio Iragorri y a quien el presidente Juan Manuel Santos le pidió sacar del Gobierno.

Y como asesor de despacho Camilo Mejía, excandidato a la Alcaldía de Cereté del grupo de Musa.

Y como cuotas de Juancho López están: en la Secretaría del Interior y Participación Ciudadana, Juan José González, excandidato liberal a la Alcaldía de Montería; en la Oficina de Gestión del Riesgo, Fabián Lora, exaspirante al Concejo de Montería; en la Secretaría de Juventudes, la excandidata al Concejo Katia Corrales, y en la Oficina de Atención de Víctimas, el excandidato al Concejo Edgar Garcés.

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