LA SILLA VACIA

Entre los concejales de Bucaramanga se está viviendo una dura puja por la elección del contralor, agudizada porque nadie sabe cuáles son las reglas que aplican.

Aunque el actual Concejo no va a decidir el nombre del nuevo contralor, sí va a preseleccionar los nombres para que los nuevos lo elijan; eso en medio de la incertidumbre jurídica que existe sobre las condiciones que deben regir la selección debido a que la Reforma de Equilibrio de Poderes cambió las reglas pero el Congreso no las reglamentó.

En la sesión, que estaba citada ayer para debatir el presupuesto de la ciudad, estalló la discusión entre la nueva coalición mayoritaria (integrada por los liberales, un concejal de La U y uno del conservador) y una minoritaria (integrada por ASI, uno de La U, Aico) sobre los alcances de la convocatoria del presidente del Concejo, Cleomedes Bello, para cumplir con la preselección de los candidatos a Contralor.

Como la elección no está reglamentada, y lo único que existe es un concepto del Consejo de Estado que es una mera sugerencia, Bello decidió contratar a una firma para que hiciera un concurso entre los aspirantes y que de ahí saliera una terna para que los concejales recién posesionados escojan a la persona que vigilará que no se roben la plata de la ciudad.

La empresa elegida a dedo por Bello fue Psicólogos, Asesores y CIA Ltda , una consultora conocida en Bucaramanga porque fue la misma que adelantó el concurso de curadores del municipio en medio de cuestionamientos.

Como la firma extrañamente no le cobró nada al Concejo por adelantar el concurso, según los concejales que hablaron con esta redacción, se abre la puerta para que Bello “pueda manejar el concurso a su antojo y ponga sus fichas para que el nuevo Concejo elija entre las que él preseleccione”.

La discusión, que se dio a gritos en la plenaria, terminó con una proposición aprobada por ocho de los 11 concejales que estaban en la sesión, y que le pidió a Bello reversar las resoluciones con las que llamó al concurso.

Aunque en la misma plenaria, Cleomedes Bello aseguró que no acatará la proposición, esa decisión de las mayorías sí lo puso contra la pared. Si desconoce el mandato podría ser demandado por sus mismos colegas; y si decide aplicarla, además de ceder a la jugada política, también podría terminar enredado porque ya hay un contrato en ejecución y cerca de 30 inscritos para concursar, quienes podrían demandarlo si reversa el concurso actual.

La bancada liberal, que dio seis de los ocho votos que pusieron en jaque al Presidente del Concejo,  propone la siguiente fórmula: que Bello recopile las hojas de vida de los aspirantes, para ser estudiadas por una comisión accidental, y dejar así las puertas abiertas para que los nuevos concejales elijan entre quienes cumplieron los requisitos.

Esa propuesta, deja de lado el concurso del que habla el Consejo de Estado y abre el espacio para que el nuevo Concejo que entrará  a partir del 1 de enero de 2016, con 11 de las 19 curules en manos de los rojos, elija el nuevo contralor con el terreno que abonaron los liberales en este periodo.

La última palabra la tiene ahora Bello.

La Silla siguió en vivo el debate y lo transmitió a través de Twitter. Esto fue todo lo que sucedió.

 

 

Otros confidenciales recientes

Lunes, Febrero 22, 2016 - 11:52
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Aunque el Concejo de Bogotá decidió montarse en la ola del posconflicto con una comisión de paz y posconflicto, su presidente Roberto Hinestrosa decidió dejar por fuera al principal partido de izquierda, a la bancada del partido que se opone al proceso de paz y al único concejal que ha estado en un grupo armado.

Lo más curioso es que lo hizo a pesar de que la idea de armar la comisión no fue de él sino de un grupo de concejales de casi todas las bancadas, incluyendo a Celio Nieves, del Polo; y a Antonio Sanguino, de la Alianza Verde y desmovilizado de la Corriente de Renovación Socialista.

En una carta ese grupo le pidió armar la comisión con representantes de las 12 bancadas que tiene el Concejo, para que la Comisión no tuviera un tinte partidista

SOLICITUD COMISIÓN by lasillavacia

Al final, Hinestrosa designó una comisión con solo 5 concejales, cuyas bancadas solo suman 21 de los 45 concejales, y dejó por fuera al Polo y a la Alianza Verde. La bancada del Centro Democrático tampoco quedó representada pero, según supo La Silla, porque no quisieron.

Eso produjo una molestia más con Hinestrosa, en el concejo: ya ha sido criticado por la demora en sacar las resoluciones que regulan la elección de Personero y Contralor, por el contenido de éstas (algunos concejales han dicho que debía haber incluido mayores exigencias a los aspirantes y otros se quejaron por haber incluido requisitos aparentemente superfluos, lo que llevó a Hinestrosa a echarse para atrás en ese punto) y por haber unificado tres proyectos de acuerdo.

Lunes, Febrero 22, 2016 - 11:46
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El exalcalde de Cimitarra Hermán Rodríguez Guerrero, quien el pasado 12 de febrero llegó a la dirección de la regional oriente de la Superintendencia de Servicios Públicos  (Santander, Norte de Santander y Arauca), tiene cuentas pendientes con la justicia.

Desde hace cuatro meses, la Fiscalía está tratando de imputarlo por el presunto delito de peculado.

Aunque para mañana estaba citada la nueva audiencia para iniciar el proceso en su contra formalmente, La Silla conoció que el nuevo funcionario pidió el aplazamiento argumentando que tenía otras prioridades en Bucaramanga.

La investigación surge por el pago de unas bonificaciones que hizo a sus escoltas cuando era Alcalde en 2011, pese a que ellos eran policías y tenían un sueldo propio.  

Al respecto, Rodríguez Guerrero aseguró: "La Gobernación de Santander también venía pagando una bonificación a los escoltas desde 2011 hasta el año pasado".

Esta es la segunda vez que la Fiscalía llama al nuevo superintendente para imputarlo. La primera citación la hizo ese ente de control cuando Rodríguez Guerrero, quien es cercano al senador rojo Jaime Durán Barrera, se encontraba en plena campaña para llegar por cuarta vez a la alcaldía de Cimitarra con el aval del Partido Liberal. Esa audiencia no se realizó porque el abogado del entonces candidato estaba fuera del país.

 

Sábado, Febrero 20, 2016 - 17:46
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Aunque la administración del exalcalde de Bucaramanga Lucho Bohórquez, dejó como uno de sus legados la legalización de 32 barrios en la ciudad, lo cierto es que esa política terminó más en una jugada electoral, que en una que realmente impactará a cientos de familias de la ciudad.

De los 32 asentamientos que Lucho legalizó durante su administración, 20 de los cuales coincidieron con el arranque de las campañas electorales en julio de 2015, solo uno, Rincón de la Paz, tiene contratadas las obras de mitigación del riesgo.

Si bien, los procesos de legalización que adelantó Bohórquez sirvieron para que esos barrios se reconocieran como parte de Bucaramanga y para que entre otras cosas, pudieran tener acceso a servicios públicos y a inversión estatal, lo cierto es que ese es solo uno de los primeros pasos que se deben dar para impactar a las familias que habitan en zonas de riesgo.

Para que ese primer paso se pudiera cumplir se tenían que determinar los niveles de riesgo de las áreas en dónde estaban esos barrios, por lo que la Alcaldía de Lucho en 2014 contrató dos consultorías: una por $1600 millones para la zona norte y otra por $1390 millones para la zona sur.

El resultado en la zona sur de la ciudad, por ejemplo, fue que de los 13 asentamientos revisados, todos tenían áreas en alto riesgo e incluso algunos como Villas del Nogal o Brisas de Provenza estaban totalmente en riesgo. Los mismos estudios determinaron que para no reubicarlos, el riesgo se podía reducir a través de obras de mitigación.

Sin embargo, hasta hoy esa reducción de amenazas está en el papel porque las obras, que van desde pantallas y muros de contención, hasta gaviones, suman $103 mil millones y la Alcaldía no tiene plata para hacerlas.

El otro problema está en que aún cuando Rodolfo Hernández logre hacer todas las obras de mitigación para frenar el riesgo en el que se encuentran esos 32 nuevos barrios de la ciudad, también deberá garantizar la reubicación de las viviendas a las cuales ni las obras libran de las amenazas por derrumbes.

Precisamente los mismos estudios determinaron, en el caso de la zona sur, que el 30 por ciento de las casi 70 hectáreas que componen esos 13 barrios, con obras o sin ellas siguen estando en alto riesgo. No obstante, ese 30 por ciento entró en la legalización.

Según Mauricio Mejía, el entonces secretario de Planeación de la Alcaldía, se hizo la salvedad e incluso se socializó con las comunidades, que las viviendas que quedaron en ‘zona roja’ debían reubicarse.

La Silla conoció que en el Concejo se están preparando para un debate de control político porque quieren conocer al detalle los estudios que se hicieron para adelantar las legalizaciones y mirar su fidelidad. También quieren saber cómo va a hacer la Alcaldía para terminar con la política a medias que dejó Lucho en su administración.

 

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