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Lunes Diciembre 06, 2021

La pelea entre Pacho Santos y Óscar Iván Zuluaga, que desde ayer tiene al Centro Democrático debatiendo si José Obdulio Gaviria debe quedarse en la lista la Senado, es una señal de un pulso más profundo entre esos dos precandidatos y sus grupos. A un día de que se conozcan las listas a Cámara, lo curioso es que ninguno de los dos quedó muy fuerte en la lista al Senado, pero sí hay más candidatos que simpatizan con Zuluaga que con Santos.

Zuluaga solo tiene a dos ‘fichas’ en la lista.

Uno es Iván Duque Márquez, quien era cabeza de la delegación de Colombia ante el BID cuando Zuluaga era Ministro de Hacienda. En ese entonces trabajaron en llave para lograr un aumento de capital del BID propuesto por Colombia, que fue un éxito diplomático de Zuluaga

El otro es Carlos Felipe Mejía, que viene del grupo político de Zuluaga en Caldas y está en el puesto 17.

Pero Zuluaga tiene un apoyo más grande dentro de la lista. Por ejemplo, de su lado está el tolimense Luis Fernando Caicedo, cuya aspiración apoya Zuluaga (aunque está enredada por varias investigaciones en la Fiscalía y por sus deudas de campaña), o Éverth Bustamente, cuya fallida candidatura a la gobernación de Cundinamarca en 2011 fue respaldada por Zuluaga.

Además, el senador Juan Carlos Vélez está mucho más cerca a Zuluaga que a Pacho Santos, al igual que Fernando Londoño Hoyos. Los dos tienen algunas fichas (como Juan Carlos López y Thania Vega, respectivamente), en la lista.

En contraste, Santos no se quedó con ninguna ficha en los primeros 24 puestos de la lista y tiene pocos apoyos en ella. El principal, precisamente, es José Obdulio Gaviria quien tiene fuerza por ser tan cercano a Álvaro Uribe, y por eso es un apoyo clave de ‘Pacho’.

Aunque Gaviria y Santos no tenían cercanía particular, y Zuluaga es tan cercano a Uribe como 'Pacho', lo que ha empezado a ocurrir es que el ex Ministro, que tiene larga trayectoria electoral, se ha ido acercando a otros pòlíticos de carrera, mientras que Santos ha tyemrinado más cerca de la vertiente más ideológica del uribismo.

De ahí que la carta de Zuluaga de ayer fue recibida por algunos como una movida para reforzar el liderazgo que ha venido armando dentro de los candidatos del Centro Democrático, más cuando Santos estaba acaparando la atención mediática con el lanzamiento de su libro.

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Mié, 2013-09-25 10:23
"." aparte: El -Oscar- del titular lleva el acento, pero no se marca la tilde, es un ejemplo claro de palabras graves sin tilde, además en un nombre propio compuesto se marca la tilde en el segundo nombre. Si se hace en los dos se ve muy atacado.
Mar, 2013-09-24 21:54
Del PCD, no se saca, ni una idea, ni un candidato firme (imagine ud. si Pacho es el aventajado) ni para la presidencia, ni para el congreso, lo unico que tiene es al caudillo AUV, con su mantra de siempre, seguridad democratica, confianza inversonista y cohesion social, el mayor oso que he sentido como Colombiano, fue cuando este petardo dibujo con burdos trazos un esquema de su doctrina en una servilleta y como un servil bufon fue a ofrendarselo a Obama en una cumbre, definitivamente el Uribismo no existe, solo existe Uribe!!!
Mié, 2013-09-25 09:44
Yo creo Garrurito que el descalabro va a ser de tamaño mayor. El Furibismo creo esta sobrevalorándose, y el sentir real de las bases esta en el cansancio visual que generan los mismos, hay un agotamiento por la continuidad de unas directrices que nada nuevo traen al país. La tercería-ahora sin Fajardo que también se arropa de mucha prepotencia con esta actitud-- pierde un poco esa fuerza, pero aun así sigue siendo importante para salir, y por lo menos tomar un respiro .
Mar, 2013-09-24 20:32
jeje, weno lo de la otra cara es cierto, es de verdad la única ligeramente diferente que le he visto a Zuluaga cuando leía la carta y con voz gruesa, firme y nada entrecortada. Yo pido que sea Riveros el que maneje este tema, de seguro le queda mas fácil conocer algunas cosillas adicionales que debe tener y no han salido a la luz publica,...todavía; además el cargo de pitonisa es también relevante en estos casos.
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Otros confidenciales recientes

Miércoles, Marzo 23, 2016 - 11:25
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La prestigiosa revista Harper´s, en su edición de abril -la cual acaba de salir- trae un artículo demoledor para Colombia. Porque, aunque muchos ya lo sospechaban, tener la prueba fehaciente duele más.

En un artículo sobre la futilidad de la guerra contra las drogas, el periodista Dan Baum le pregunta a John Ehrlichman, el asesor de política doméstica del ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon, sobre la guerra contra las drogas iniciada por su jefe de entonces ¿Su respuesta?

“¿Quiere saber de que se trató realmente?”... “La campaña de Nixon en 1968, y la Casa Blanca de Nixon después de eso, tenía dos enemigos: la izquierda que estaba en contra de la guerra y la gente negra ¿Entiende lo que le estoy diciendo? Sabíamos que no podíamos prohibir estar en contra de la guerra o ser negro, pero si lográbamos que el público asociara a los hippies con la marihuana y a los negros con la heroína, y luego criminalizábamos ambos fuertemente, podíamos golpear ambas comunidades. Podíamos arrestar a sus líderes, allanar sus casas, intervenir sus reuniones y estigmatizarlos noche tras noche en los noticieros de la tarde ¿Sabíamos que estabamos mintiendo acerca de las drogas? Claro que sí”.

La guerra contra las drogas - cuyas motivaciones reales conocemos ahora- le ha costado a Colombia miles de vidas, cientos de miles de millones de pesos destinados a pelearla y ha financiado a paramilitares, guerrillas y delincuentes comunes.

Solo entre entre 1994 y 2008, según el estudio realizado por el experto en drogas Daniel Mejía, la guerra contra las drogas era responsable del 25 por ciento de la tasa de homicidios.

Eso traducido en personas, significa que solo en ese período -que no incluye los finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando más intensa fue la guerra contra las drogas- fueron asesinadas 53.200 personas. Esto sin contar las que murieron por cuenta de la guerrilla o los paramilitares. O las que pasaron su vida en la cárcel.

Ese fue el precio del cinismo de Nixon y sus asesores y de la forma como Colombia lo interiorizó.

Martes, Marzo 22, 2016 - 16:10
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El senador barranquillero de La U José David Name lanzó en las últimas horas una convocatoria para marchar este 2 de abril en contra de Electricaribe, la criticada prestadora del servicio de energía en siete de ocho departamentos caribe. Lo increíble es que ese mismo día es la marcha del uribismo en contra del Gobierno Santos, por lo que la movida de Name va a terminar ayudando a los opositores del Gobierno que dice defender.

Por los continuos cortes y problemas de voltaje, Electricaribe es una de las empresas menos queridas en la Costa, en donde sienten que Santos no ha sido capaz de meterla en cintura. Como el uribismo convocó su marcha con el lema “Yo tengo razones para decir no más ¿Cuál es tu razón?”, el llamado de Name parece ser una respuesta a los uribistas.

Evidencia de esa concidencia se puede ver ya en Twitter.

La coincidencia sorprende porque Name no es un senador cualquiera, sino de uno que acaba de ser presidente del Congreso por la coalición de Gobierno.

Por ello, ya se empiezan a despertar suspicacias, como la de un congresista importante de la Unidad Nacional que nos dijo: “No sé a qué juega Name, a lo mejor no está contento con algo en el Gobierno y esta es su forma de expresarlo”.

Consultado al respecto, Name nos dijo que no le pusiéramos “misterio” a su convocatoria, que él tiene las mejores relaciones con el Presidente y que “si no es el 2, que sea otro día, pero tenemos que protestar. Uribistas o no uribistas, estamos sufriendo con el tema eléctrico”.

No es la primera vez que Name termina de alguna manera relacionado con el uribismo. Al igual que casi toda la Unidad Nacional santista (incluyendo al Presidente) fue uribista en el pasado y en 2014, siendo presidente del Congreso, tuvo que salir a aclarar que no lo seguía siendo sino que estaba del lado del Gobierno, luego de que se hundiera un debate de control sobre parapolítica en contra del expresidente Álvaro Uribe.

Domingo, Marzo 20, 2016 - 19:23
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Aunque para la designación de los gerentes de los hospitales en el país tiene que mediar un concurso de méritos que en el papel asegure que los más idóneos son los que van a llegar a dirigirlos, varios intereses políticos ya se están moviendo detrás de esas vacantes en Santander.

Así como la familia Aguilar, con la llegada de Richard Aguilar al ‘Palacio Amarillo’ en 2012 se quedó con esos cargos en el departamento, y en el periodo de Serpa los dirigentes de los hospitales fueron cercanos al Partido Liberal, en esta ocasión la administración de Didier Tavera también estaría moviéndose para poner fichas propias en los hospitales y devolverlos a su partido.

Si bien el concurso está siendo adelantado por la Universidad de Pamplona, cinco fuentes políticas, una de las cuales ha tenido injerencia en el sector de la salud, señalaron que esa no es una prenda de transparencia para la escogencia.

“Hay maneras de influenciar ese tipo de concursos. Solo basta mirar lo que está pasando con las elecciones de contralores y personeros en muchas partes del país para darse cuenta de lo que pasa con los concursos de méritos en muchas ocasiones”, le dijo a La Silla una de esas fuentes.

Aunque la crisis de la red hospitalaria de Santander en diciembre tocó fondo en todo el departamento y hay 19 centros en riesgo financiero, así como cuatro que entraron en un plan de recuperación fiscal que busca evitar que se cierren, los intereses detrás de los hospitales siguen siendo muchos.

Por una parte, manejan multimillonarios presupuestos que pueden invertir bajo un régimen de contratación mucho más laxo y por otra tienen bajo su mando un abultado personal (que se vuelve muy útil en temporada de campaña).

Pese a que la Secretaría de Salud del departamento llegó Claudia Amaya como ficha del senador de Cambio Radical, Bernabé Celis, cuatro fuentes que se mueven en círculos políticos de Santander le dijeron a La Silla que la funcionaria se quedó sin la intervención directa en la coordinación del concurso para seleccionar a los gerentes.

El rol protagónico lo habría tomado Wilson Peña, asesor del despacho de Tavera, quien además de haber sido secretario de salud de Santander en el periodo de Horacio Serpa, está enfrentando cuestionamientos por la contratación de estudios que no sirvieron para la construcción de hospitales en el departamento cuando estaba a cargo de ese despacho.

La Silla conoció que la puja de intereses por los cargos en los hospitales ya pasó por un primer filtro.

Tres fuentes de adentro de Opción Ciudadana, le dijeron a este medio que aunque inicialmente se había planteado la posibilidad de que al grupo de Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil le dieran la gerencia del Hospital Universitario de Santander, ese escenario ya fue completamente descartado.

“Los liberales y específicamente Serpa cerraron todos esos espacios y los tienen completamente acaparados”, señaló una de las fuentes. Las otras dos dieron la misma versión.

Al ser consultado por La Silla, Peña negó que existieran intereses políticos en el proceso, explicó que su función para el caso del concurso es la coordinación de “algunos aspectos” (pero no precisó cuáles), y dijo que el “proceso de selección está blindado”.

Sobre su designación como asesor de Tavera y su cercanía con Serpa indicó que llegó por mérito propio al cargo y que el Senador “no tiene ningún tipo de influencia en el concurso”.

El 31 de marzo se vence el plazo para la salida de los gerentes actuales de los hospitales en todo el país; sin embargo, el concurso para esa fecha no estará completamente listo, por lo que deberán haber nombramientos provisionales

Mientras la crisis hospitalaria sigue latente y trabajadores del sector de la salud, así como estudiantes piden que se prioricen criterios técnicos para los nombramientos, los intereses políticos están llamados a tener peso decisivo en la selección de los gerentes.

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